Halleluyah (←Halləluya, Halləlûyāh(románico)←halaluiah(latín)← הַלְּלוּיָהּ(hebreo), ‘¡Alabad a Yah!» <Traducción completa: «¡Alabad a Yahveh!» introducido por San Dámaso en la liturgia cristiana
Basílica de San Lorenzo Extramuros
Basílica de San Lorenzo extramuros, o Casa de Dámaso es una basílica en Roma, dedicada al diácono romano y mártir cristiano san Lorenzo. Fue construida por el papa Dámaso I en su propia casa, en el año 380. Aquí reposan los restos de San Esteban Proto Mártir (muerto por judíos anticristianos en donde participó el ahora San Pablo) al igual los restos de Pío XI Papa
Oración
Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo, concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor Jesucristo
Evangelio
Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí; me ha enviado para anunciar la Buena Nueva a los pobres.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 11, 2-11.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: —«¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?» Jesús les respondió: —«Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Y dichoso el que no se escandalice de mí!» Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: —«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti.” Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.»
Palabra del Señor
En una bella espera
La plenitud de la Revelación
Cristo nuestro Señor, en quien alcanza su plenitud toda la Revelación de Dios, mandó a los Apóstoles predicar a todos los hombres el Evangelio como fuente de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta, comunicándoles así los bienes divinos: el Evangelio prometido por los profetas, que Él mismo cumplió y promulgó con su voz
Oración
Nosotros somos templo de Dios vivo, como dijo Dios.
Caminaré entre vosotros y seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos. Todos verán la salvación de Dios.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 17, 10-13.
Elías ya ha venido, y no lo reconocieron.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús: «¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?». Él les contestó: «Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos». Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista.
Palabra del Señor
¿Miedo yo?
Cristo
Dios «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» ( 1 Tim 2,4), es decir, al conocimiento de Cristo Jesús (cf. Jn 14,6). Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos los pueblos y a todos los hombres y que así la Revelación llegue hasta los confines del mundo: «Dios quiso que lo que había revelado para salvación de todos los pueblos se conservara por siempre íntegro y fuera transmitido a todas las generaciones





