Oración

Señor, danos muchos santos sacerdotes, muchas santas vocaciones religiosas

Evangelio

San Lucas 10:1-9
Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir Y les dijo: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: `Paz a esta casa.’ Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: `El Reino de Dios está cerca de vosotros.’

Palabra de Dios

La placa que fue colocada en su casa natal y que ya no está



«Cuando hay que descubrir un Nuevo Mundo o hay que domar al moro, o hay que medir el cinturón de oro del Ecuador, o alzar sobre el profundo espanto del error negro que pesa sobre la Cristiandad, el pensamiento que es amor en Teresa y es claridad en Trento, cuando hay que consumar la maravilla de alguna nueva hazaña, los ángeles que están junto a su Silla, miran a Dios… y piensan en España»

José María Pemán

Un escenario serio y probable sería que el origen del universo sea ‘un fenómeno cuántico’, o sea, que aparece de la nada»



Planteamiento que hacen Stephen Hawking y Leonard Mlodinow en su obra El Gran Diseño (2010), en la que sostienen -con base en la noción de «vacío cuántico»- que «el universo surgió espontáneamente de la nada» . ¡Eureka! Dios ya no es necesario! ; El universo se creó solito a partir de la nada! iLo dicen Hawking y Mlodinow que son científicos serios! iLa ciencia le ganó a la religión!

No tan rápido amigos..
Hawking y Mlodinow no han probado en ningún momento que el universo se creó a sí mismo desde la nada por más que lo digan. «Oye, cómo te atreves a decir eso, ¿acaso crees que sabes más de ciencia que ellos?». Claro que no. Pero como ser humano en general y como pensador en particular, estoy en todo mi derecho de apelar al sentido común y a la correcta dilucidación de los términos para analizar las afirmaciones de Hawking y Mlodinow, sobre todo cuando se extienden a planos que caen fuera de lo propiamente científico. Y es justamente ahí donde me doy inmediatamente cuenta de que en este punto de su argumentación Hawking y Mlodinow cometen la falacia no formal conocida como falacia de equívoco. En efecto, en su libro ellos hablan de «la nada» y el «vacío cuántico» como si fueran terminos perfectamente intercambiables ?¡cuando en realidad no lo son! La nada se define filosóficamente como la ausencia absoluta de ser y el «vacío cuántico inicial» implica una configuración que ya es dimensional y orientable: en él se puede tener más o menos espacio.

¿Conclusión? iQue el «vacío cuántico» no es lo mismo que la nadal y no solo eso. Este «vacío cuántico» -de existir- ni siquiera sería eterno pues. como bien establece el teorema Borde- Guth- Vilenkin, no puede haber un universo infinito hacia el pasado, siendo que-como dice el mismo Vilenkin, «esta asunción ciertamente habría de ser satisfecha (también) en el falso vacío inflacionario (o ‘ vacío cuántico)»

Luego, incluso en el modelo cuántico de Hawking y Mlodinow ha de haber un principio para el multiverso y, en consecuencia, tendrás que seguir lidiando con el argumento cosmológico para la existencia de Dios

El gran diseño. Stephen Hawking, Leonard Mlodinow

Alexander Vilenkin, Many Worlds in One: The Search for Other Universes, Ed. Hill & Wang, New York, 2006, p. 175

Yo siendo malo



Evangelio según san Mateo, 7: 9- 11 «O ¿quién de
vosotros es el hombre a quien si su hijo le pidiere pan le dará una piedra, o si le pidiere un pez le dará una serpiente? Pues si vosotros siendo malos sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará bienes a los que se los pidan?» (vv.9- 11)

Este es el sentido: no debe temerse que, si pedimos a Dios Padre pan, esto es, enseñanza o caridad, nos presente una piedra, esto es,
que permita que nuestro corazón sea afligido o
por la frialdad de los odios, o por la dureza de
la inteligencia, o si pedimos la fe, permita que
sucumbamos con el veneno de la infidelidad. De
aquí se sigue: «Si, pues, vosotros siendo malo sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos», etc.

Remigio

Oración

Ven aprisa a socorrerme, Señor mío, mi salvación

Evangelio

San Lucas 12:1-8
En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas será proclamado desde los terrados. «Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, os repito: temed a ése. «¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.No temáis; valéis más que muchos pajarillos. «Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios.

Palabra de Dios

El día en que recibí un pan, creia que no lo necesitaba

(Pan de San Antonio)
Todos los martes de la 0600 hrs después de la santa misa, hogar de niños minusválidos santo hermano Pedro de Betancourt

No sabía exactamente lo que recibiría, porque me indicaron que debería acercarme al altar (si, yo pecador), empecé a ver la distribución de un simple pan que en orden de la fila, me tocaría recibir dentro de unos instantes, finalmente un santo sacerdote me extendió un pan, y lo que sucedió es que me derrumbe en mi orgullo, y sentirme necesitado no solo de ese pan, ni el acompañamiento de ese santo sacerdote, sino de aquel que es el Pan de Vida, manifestado en mis manos, ahora convertidas en el rostro de cristo sufriente

Evangelio según san Mateo, 7: 9- 11 «O ¿quién de vosotros es el hombre a quien si su hijo le pidiere pan le dará una piedra, o si le pidiere un pez le dará una serpiente? Pues si vosotros siendo malos sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará bienes a los que se los pidan?» (vv.9-11)

O también el pan, que es alimento común, significa la caridad, sin la cual las demás virtudes nada valen. Pez significa la fe que brota de las aguas del bautismo y que vive en medio de las olas de esta vida que la agitan. San Lucas añade una tercera figura: el huevo, que es la esperanza del animal, y por ello significa esperanza. Opone a la caridad la piedra, esto es, la dureza del odio. A la fe la serpiente, esto es, el veneno de la perfidia. A la esperanza el escorpión, esto es, la desesperación, que pica por la espalda como este animal.

Rábano

Es posible rastrear el asedio a la familia moderna



por lo menos desde fines del siglo XIX y principios del XX. Christopher Lasch afrontó la monumental tarea de trazar una genealogía de la destrucción de la familia como un agenciamiento deliberado de ingeniería social: <La familia no evolucionó simplemente en respuesta a influencias sociales y
económicas; fue deliberadamente transformada por la intervención de planificadores y políticos> Desde luego, en el mismo desarrollo del Estado moderno ya puede hallarse una transferencia planificada de funciones educativas. El Estado
necesita organizar las lealtades de las nuevas
generaciones, estableciendo sus propias instituciones de socialización en detrimento de una serie de funciones que antes eran exclusivas del entorno familiar. <El Estado no es sino la paternidad coordinada de la infancia>, decía a fines del siglo XIX un importante ministro liberal norteamericano.

Hoy muchos se sorprenden al escuchar que f3minístas e ideólogos del gęnėro reclamen que el Estado adoctrine sexvalm3nte a los niños. contrariando la voluntad de los padres. Pero no hay nada de sorprendente en esto, sencillamente porque en esencia, no hay nada de nuevo. La historia de la relación del Estado y la familia puede verse como una historia de saqueo y destrucción de esta a manos de aquel

En las primeras décadas del siglo xx, una serie de saberes se fueron formando y fueron presionando en favor de un drenaje incesante de funciones y facultades de la familia hacia la sociedad y el Estado. No solo el desarrollo de la pedagogía, sino también de la psiquiatría, el psicoanálisis, la asistencia social, la sociología, la sexología. .. todo el saber vinculado a la reproducción y la socialización, antes formado en el interior de la familia, fue tomado por la sociedad

La reproducción social se socializó. La familia empezó a dibujarse entonces como una estructura vetusta, demasiado espontánea, que no estaba a la altura de los tiempos y del conocimiento organizado y la planificación social. De repente, los padres terminaron tomando cursos para aprender a ser padres, y cursos de matrimonio para aprender a ser esposos, mientras los <expertos> examinaban y se ocupaban de la socialización de sus hijos. En 1922, el sociólogo norteamericano William Fielding Ogburn identificó una serie de funciones propias de la institución familiar. La familia ha cumplido durante mucho tiempo funciones económicas, religiosas educativas, protectoras y recreativas, según Ogburn.

Pero son precisamente estas funciones las que están, desde ese entonces y antes también, desplazándose hacia la sociedad. Los sociólogos describieron estos procesos como <transferencias de funciones>. La educación fue expropiada por el sistema estatal de educación; la economía se desplazó hacia la industria; la protección se convirtió en monopolio de un Estado que, en muchos casos, incluso desarmó activamente a las familias; la recreación salió del hogar rumbo a las industrias culturales y el ocio organizado. En la década de 1950, el sociólogo Talcott Parsons contribuyó a justificar esta transferencia en nombre de la ganancia en eficiencia que resulta de la especialización. La familia perdía así sus funciones educativas, protectoras, religiosas y económicas, pero podía concentrarse en agudizar sus funciones afectivas. Así, la familia pasó a justificarse únicamente por el <afecto>, por sus <servicios emocionales>, constituyéndose en una formación de mero <compañerismo>. La socialización como tal debe entregarse a expertos y al Estado. Aquí se hallan las raíces del padre como amigo- mayor que domina hoy en la sociedad adolescente. Ya en 1950, la antropóloga Margaret Lantis llamaba a estructurar la familia en torno a la noción de <amistad>, mucho más fluida que la de <amor>. Poco después, Nena T George O’Neill difundirán la idea de <compromiso sin ataduras> y <matrimonio abierto>. El cliché de la <democratización de la familia> encuentra sus orígenes en ideas de aquel entonces; el trillado ataque al <amor romántico>, que hoy posa de innovador, tiene lugar desde la década de 1920.
El ejército de psiquiatras, psicólogos, asesores conyugales y expertos en familia y niñez estarán ahí de todas maneras supervisando e interviniendo en estos quehaceres emocionales.

Su mera presencia desarrollo y expansión hace dudar del argumento de Parsons, según el cual la reducción de funciones le permite a la familia cumplir mejor sus funciones afectivas. Lasch da en la tecla cuando sostiene que el problema de Parsons fue dar por sentado que <algunas funciones de la familia pueden abandonarse sin debilitar a las demás>

Las funciones familiares constituían un todo complejo, un sistema sinérgico, en el que sus partes se retroalimentan entre sí y dependen las unas de las otras. Y no solo las funciones, sino también la estructura misma: hay quienes han argumentado que la estructura reducida de la familia nuclear sentó las condiciones necesarias para una progresiva atomización que estropeó cualquier tipo de función familiar. La identificación del niño con sus padres, a partir de la que discurre la socialización familiar, se quiebra cuando estos pierden sus funciones protectoras, educativas, económicas y religiosas. El quiebre entre las generaciones no solo tiene que ver entonces con los cambios sociales basados en la aceleración de la innovación tecnológica, sino con una transferencia de funciones para la que se provee una justificación ideológica y un apuntalamiento corporativo. Dicha transferencia impide que el niño vea a su padre como algo más que <una persona que imparte disciplina con rigor y como proveedor>

Cristopher Lasch, Refugio en un mundo despiadado. Reflexión sobre la familia contemporánea (Barcelona, Gedisa: 1996),р. 36.

Robert M. Mennel, Thorns and Thistles: Juvenile Delinquents in the United States, 1925-1940 (Hanover, N.H.: 1970), p. 130

William Ogburn y Meyer Nimkoff, Sociología (Madrid: Aguilar, 1979), pp. 755-756

Margaret Lantis, <The Symbol of a New Religion>, Psychiatry, 13, 1950, pp. 101-113, citado en Lasch, Refugio en un mundo despiadado, p. 154

*Robert Nisbet subrayaba que la familia extensa <era más que un conjunto de relaciones interpersonales>. Era un <sistema institucional> que, por la índole de su estructura, se ocupaba de <innumerables e indispensables funciones> (The Quest for Community. Delaware: ISI Books, 1981, p. 108). Plinio Correa de Oliveira reparaba en la monotonía de la familia nuclear, reducida a muy pocos miembros, que por su propia índole no puede contenerlos: <Siendo así, se tiende a huir, y se huye yendo hacia la calle o trayendo la calle dentro de la casa, bajo el aspecto de dos o tres televisores en varias salas, para intentar olvidar que se está dentro de casa y tener la sensación de que se está en la calle> (citado en Leo Danielle, O Universo é uma Catedral. Sao Paulo: Edicoes Brasil de Amanha, 1997)

¿Dónde podemos encontrar la enseñanza que los errores no tienen derechos?


Esta es la clara enseñanza de León XIl:

Todo en no permitir derechos más que a lo que es verdadero y honesto, la lglesia no se opone sin embargo a la tolerancia que el poder público crea poder utilizar en ciertas cuestiones contrarias a la verdad y a la justicia, en vista de un mal más grande a evitar o de un bien más grande a obtener o conservar.

Y a su vez Pío XIl enseña: Lo que no responde a la verdad y a la ley moral no tiene objetivamente ningún derecho a la existencia, ni a la propaganda ni a la acción

LEON XI, enciclica Libertas (20 de junio de 1888), EPS-PIN 219

PIO XI, Ci riesce, 6 de diciembre de 1953, Documents pontificaux, año 1953, pag. 616.