La sonrisa Perfecta

Hay sonrisas que matan… Mordaz, irónica, burlona, cínica, punzante, insolente, necia, improcedente, despectiva, morbosa… Son tantos los valores y significados de la sonrisa que los adjetivos que marcan la malignidad de una sonrisa se pueden multiplicar.   Se ha afirmado que existen tantos modos de sonreír como personas. Conviene reconocer cuál es el propio modoSigue leyendo «La sonrisa Perfecta»

La alegría espiritual

Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. 5 Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. 6 No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. 7Sigue leyendo «La alegría espiritual»

Dios salva

Jesús quiere decir en hebreo: «Dios salva». En el momento de la anunciación, el ángel Gabriel le dio como nombre propio el nombre de Jesús que expresa a la vez su identidad y su misión (cf. Lc 1, 31). Ya que «¿quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?»(Mc 2, 7), es Él quien, en Jesús,Sigue leyendo «Dios salva»

La Humildad de María, la Madre de Jesucristo

María fue elegida entre diversas muchachas para ser la madre del Salvador. Tal vez eso pudiera haber llevado a su corazón cierto orgullo, cierta altivez. Ella, sin embargo, dijo algo que todos necesitamos decir diariamente a Dios: “Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porqueSigue leyendo «La Humildad de María, la Madre de Jesucristo»

Tu doctrina Señor

En la catequesis lo que se enseña es a Cristo, el Verbo encarnado e Hijo de Dios y todo lo demás en referencia a Él; el único que enseña es Cristo, y cualquier otro lo hace en la medida en que es portavoz suyo, permitiendo que Cristo enseñe por su boca. Todo catequista debería poderSigue leyendo «Tu doctrina Señor»

Protoevangelio

Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón” Génesis 3,15 La Inmaculada Concepción, Giovanni Battista Tiepolo, 1767-1769

Espíritu, alma y cuerpo

Que el Dios de la paz los santifique plenamente, para que ustedes se conserven irreprochables en todo su ser –espíritu, alma y cuerpo– hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo 1 tesalonicenses 5,23

El Cuerpo Humano

Uno en cuerpo y alma, el hombre, por su misma condición corporal, reúne en sí los elementos del mundo material, de tal modo que, por medio de él, éstos alcanzan su cima y elevan la voz para la libre alabanza del Creador. Por consiguiente, no es lícito al hombre despreciar la vida corporal, sino que,Sigue leyendo «El Cuerpo Humano»

¿Que pensabas Señor?

Qué cosa, o quién, fue el motivo de que establecieras al hombre en semejante dignidad? Ciertamente, nada que no fuera el Amor inextinguible con el que contemplaste a tu criatura en ti mismo y te dejaste cautivar de Amor por ella; por Amor lo creaste, por Amor le diste un ser capaz de gustar tuSigue leyendo «¿Que pensabas Señor?»