Imposición de manos

Los presbíteros, instituidos por la ordenación en el orden del presbiterado, están unidos todos entre sí por la íntima fraternidad del sacramento. Forman un único presbiterio especialmente en la diócesis a cuyo servicio se dedican bajo la dirección de su obispo» (PO 8). La unidad del presbiterio encuentra una expresión litúrgica en la costumbre de que los presbíteros impongan a su vez las manos, después del obispo, durante el rito de la ordenación

Ordenación fraile dominico 

Oración

El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él, dice el Señor 

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.

El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón,

para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. 

Aleluya, aleluya, aleluya. 


EVANGELIO

Mc 8, 22-26.


El ciego quedó curado y veía todo con claridad.


Lectura del santo Evangelio según san Marcos.


EN aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida.

Y le trajeron a un ciego pidiéndole que lo tocase.

Él lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó:

    «Ves algo?».

Levantando los ojos dijo:

    «Veo hombres, me parecen árboles, pero andan».

Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado y veía todo con claridad.

Jesús lo mandó a casa diciéndole que no entrase en la aldea.


Palabra del Señor 

Oración

Los presbíteros, como colaboradores diligentes de los obispos y ayuda e instrumento suyos, llamados para servir al Pueblo de Dios, forman con su obispo un único presbiterio, dedicado a diversas tareas. En cada una de las comunidades locales de fieles hacen presente de alguna manera a su obispo, al que están unidos con confianza y magnanimidad; participan en sus funciones y preocupaciones y las llevan a la práctica cada día» (LG 28). Los presbíteros sólo pueden ejercer su ministerio en dependencia del obispo y en comunión con él. La promesa de obediencia que hacen al obispo en el momento de la ordenación y el beso de paz del obispo al fin de la liturgia de la ordenación significa que el obispo los considera como sus colaboradores, sus hijos, sus hermanos y sus amigos y que a su vez ellos le deben amor y obediencia 

Oración

Vivid según Cristo Jesús, el Señor, tal como os lo enseñaron.  Porque en él, en su cuerpo glorificado, habita toda la plenitud de la divinidad 

Evangelio

Aleluya, aleluya.

El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.

Aleluya.


EVANGELIO

Mc 8, 14-21.


Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes.


Lectura del santo Evangelio según San Marcos. 


En aquel tiempo, a los discípulos se les olvidó llevar pan, y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les recomendó: Tened cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes. Ellos comentaban: Lo dice porque no tenemos pan. Dándose cuenta, les dijo Jesús: ¿Por qué comentáis que no tenéis pan ? ¿No acabáis de entender? ¿Tan torpes sois? ¿Para qué os sirven los ojos si no veis, y los oídos si no oís ? A ver, ¿cuántos cestos de sobras recogisteis cuando repartí cinco panes entre cinco mil? ¿Os acordáis? Ellos contestaron: Doce ¿Y cuántas canastas de sobras recogisteis cuando repartí siete entre cuatro mil? Le respondieron: Siete. El les dijo: ¿Y no acabáis de entender? 


Palabra del Señor

Oración

Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y vendrán a ser los dos una sola carne 

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.

Yo soy el camino y la verdad y la vida —dice el Señor—;

nadie va al Padre, sino por mí. 

Aleluya, aleluya, aleluya.


EVANGELIO

Mc 8, 11-13.


¿Por qué esta generación reclama un signo?


Lectura del santo Evangelio según San Marcos. 


EN aquel tiempo, se presentaron los fariseos y se pusieron a discutir con Jesús; para ponerlo a prueba, le pidieron un signo del cielo.

Jesús dio un profundo suspiro y dijo:

    «Por qué esta generación reclama un signo? En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación».

Los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.


Palabra del Señor 

Santo sacrificio de la Misa

Su verdadera función sagrada la ejercen sobre todo en el culto eucarístico o sinaxis. En ella, actuando en la persona de Cristo y proclamando su misterio, unen la ofrenda de los fieles al sacrificio de su Cabeza; actualizan y aplican en el sacrificio de la misa, hasta la venida del Señor, el único Sacrificio de la Nueva Alianza: el de Cristo, que se ofrece al Padre de una vez para siempre como hostia inmaculada» (LG 28). De este sacrificio único, saca su fuerza todo su ministerio sacerdotal (PO 2)

Atrapados en la nieve, sacerdote ofrece el Santo Sacrificio de la Misa 

Oración

Señor, tú que te complaces en habitar en los rectos y sinceros de corazón, concédenos vivir por tu gracia de tal manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por Jesucristo  nuestro Señor