San Lucas 12:1-8 En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas será proclamado desde los terrados. «Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, os repito: temed a ése. «¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.No temáis; valéis más que muchos pajarillos. «Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios.
San Mateo 24:3-13 Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida y del fin del mundo.» Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: `Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos. Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos. Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.
Evangelio según san Mateo, 7: 13- 14 «Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. jQué angosta es la puerta y qué estrecho es el camino que lleva a la vida, y pocos son los que atinan con ellal» (vv. 13- 14)
Esta tercera consecuencia pertenece a la justicia del ayuno para que sea tal el orden de la narración: «Tú, cuando ayunas, unge tu cabeza» ( Mt 6,17 ), y después prosigue: «Entrad por la puerta estrecha». Tres son principalmente las pasiones naturales e íntimamente unidas a la carne.
La primera es la de la comida y la bebida, después el amor del hombre a la mujer, y en tercer lugar el sueño. Y es más difícil separar de ellas nuestro cuerpo que de todas las otras. Así, la abstinencia de ninguna pasión santifica tanto al cuerpo como el que el hombre sea casto, ayune y sea perseverante en las vigilias. Luego por todas estas buenas acciones, y principalmente por el laboriosísimo ayuno, dice: «Entrad por la puerta estrecha». La puerta de perdición es el diablo, por la que se entra en el infierno. La puerta de la vida es Cristo, por la que se entra al Reino de los Cielos.Se dice que el diablo es la puerta ancha, no porque se extienda mucho su poder, sino por la dilatación de la soberbia.desenfrenada. También se dice que la puerta estrecha es Cristo, no porque su poder sea limitado, sino recogido por causa de la humildad, porque El, que no cabe en todo el mundo, se encerró en las entrañas de una Virgen. El camino de perdición es toda iniquidad, Llámese ancho este camino porque no está sujeto a regla ni disciplina alguna, y los que andan por él siguen todo lo que les deleita. El camino de la vida eterna es toda justicia, y es estrecho por causas contrarias. Debe considerarse que el que no anda por el camino no puede llegar a la puerta, y el que no anda por el camino de la justicia es imposible que pueda conocer verdaderamente a Jesucristo. Del mismo modo no puede caer en manos del demonio mas que aquel que anda por el camino de los pecados
Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 18
Te rogamos, omnipotente Dios, la gracia de que logremos apagar las llamas de nuestros vicios, Tú que diste al bienaventurado Lorenzo superar el fuego de sus tormentos
San Juan 12:24-26 En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.
La sociedad adolescente parece ser lo que queda cuando el proceso de <transferencias de funciones> de la familia hacia la sociedad y el Estado culmina en el vaciamiento de aquella. Su último bastión, la función afectiva, a la que quiso aferrarse en el siglo XX, al no poder sostenerse por sí misma en ausencia de las demás funciones, termina de desplomarse también
El afecto, mediado ahora por la razón instrumental, busca otros objetos: animales viajes, consumo. Transferidas las funciones de la reproducción social en general a agentes externos a la familia, los adultos ya no ven por qué deberían reproducirse: el amor filial no se genera. Y cuando se reproducen, no ven por qué deberían esforzarse por poner sobre sus hombros, aun contra toda la resistencia del actual sistema social y cultural, la socialización de sus hijos (la respuesta que no hallan es, precisamente amor filial). Naturalizaron la desnaturalización de las funciones inherentes al grupo familiar; convalidaron el saqueo del que fueron blanco. Los padres que hacen las veces de amigos-adolescentes viven en una casa familiar que hace las veces de hotel. Los individuos encuentran en ella un mero soporte espacial para sus necesidades físicas y recreativas, y no mucho más, Comen, duermen, se higienizan, miran televisión y se conectan al wifi
¿No podemos decir que estos santos sufrían los prejuicios de su época, y que, al pasar el tiempo se ha comprendido mejor el espíritu del Evangelio?
Una hipótesis como ésta, es insostenible al menos por siete razones:
1.- Destruye la infabilidad de la lglesia (que habría errado, en materia grave, durante cerca de dos milenios). 2.- Insulta su maternal mansedumbre (la Iglesia se habría comportado, durante siglos, como una madre posesiva, como una madrastra). 3.- Arruina su santidad (negando, prácticamente, la acción del Espíritu Santo que purifica a los santos de sus tendencias o de sus concepciones demasiado humanas, les aclara el verdadero sentido del Evangelio, les da la fuerza y la libertad necesarias para desafiar los prejuicios del siglo). 4.- Desacredita la caridad cristiana (pues la inclinación natural debió haber prohibido violar durante siglos, sin ninguna molestia, uno de los «derechos» fundamentales de la persona humana). 5.- Deforma la historia considerando gratuitamente como un prejuicio más o menos inconsciente e impuesto por la época, lo que era al contrario, en muchos santos, una convicción firme, maduramente reflexionada y solidamente argumentada (san Agustín debatió durante mucho tiempo contra los donatistas partidarios de la libertad religiosa, y ha reflexionado mucho acerca de ésta cuestión; lo mismo los doctores del siglo XIll, de cara a ciertos cataros). 6.- Constituye lo que los ingleses llaman un self-refutating-system. (i Por qué, en efecto, nuestro siglo tendría menos prejuicios que los siglos anteriores? Si entonces los prejuicios ligados a la época han ejercido una presión invencible incluso sobre los papas y los doctores de la lglesia, ipor qué el concilio no infalible Vaticano ll tendría más ventaja liberándose de los prejuicios (liberales) de nuestro tiempo que los santos del pasado de los suyos? 7.- Esta tesis, en fin, concede a los enemigos de la lglesia (donatistas, cataros, humanistas, enciclopedistas, francmasones, etc.) el extravagante privilegio de tener, en este punto, bien penetrado el espíritu del Evangelio mucho más que los doctores católicos. (Voltaire hubiera sido, en este asunto, mejor católico que San Alfonso María de Ligorio y todo el episcopado de la época)
«San Agustin de cara a la libertad religiosa», Le Sel de la terre 16, p. 10-54. (NDRL).
El «alma varonil» de Isabel y de la corona española Cuando se trata de una «nueva hazaña» , como dice Pemán, Dios no se anda con chiquitas y normalmente se busca corazones anchos para ello.
Han sido estos corazones, los de los reyes españoles, los que se lanzaron a una cruzada en la que les iba la vida. Entre ellos, casi como para incentivar a los que vendrían luego, ha sido Isabel de Castilla quien puso las bases espirituales del Nuevo Mundo, como lo señala el Papa León XIII:
«La Reina (era) mujer piadosísima y dotada al mismo tiempo de ingenio varonil y de alma grande. Suya fue la afirmación de que Colón se había de lanzar al vasto Océano para llevar a cabo una empresa magnífica, para gloria de Dios’.
Y al volver Colón de su segundo viaje, le escribió que habían sido muy bien empleados’ los gastos que ella había hecho en las dos expediciones a las Indias, y los que pensaba hacer en adelante, porque todo ello había de redundar en aumento de la religión catolica». Respecto de Isabel no solo solventó las expediciones de Colón sin importar por ello la existencia de las ganancias que hubieren (recordemos que en los primeros viajes fueron más las pérdidas que los dividendos recibidos) sino que desde siempre tuvo en mente un espíritu misionero que todo lo dominaba, como quedó plasmado en su famoso Testamento:
«Cuando nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las islas y Tierra Firme del mar Océano, descubierto y por descubrir, nuestra principal intención fue, al tiempo que lo suplicamos al Papa Alejandro VI, de buena memoria, que nos hizo la dicha concesión, de procurar inducir y traer los pueblos de ellas, y los convertir a nuestra Santa Fe Católica, enviar a su dicha personas doctas y temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas a la Fe Católica, y los doctrinar y enseñar buenas costumbres, poner en ello la diligencia debida, según más largamente en las letras de dicha concesión se contiene. Suplico al Rey mi señor muy afectuosamente, y encargo y mando a la Princesa mi hija, y al Príncipe su marido que así lo hagan y cumplan, y que este sea su principal fin y en ello pongan mucha diligencia, y no consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y moradores de las dichas Indias y Tierra Firme, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno en sus personas y bienes; mas manden que sean bien y justamente tratados; y, si algún agravio han recibido, lo remedien y provean de manera que no se exceda alguna cosa de lo que por las Letras Apostólicas de la dicha concesión nos es mandado»
Su «hombría» e hidalguía han tenido pocas émulas a lo largo de la historia y quien lea su biografía desapasionadamente se encontrará en ella alguien a quien la Iglesia algún día elevará a los altares. Pero no fue solo Isabel quien intentó llevar adelante esta empresa titánica del Nuevo Mundo. La Idea de España, la gran hazaña española, seguiría viva en varios de sus sucesores, tanto en Fernando como en Cisneros, en Carlos V y Felipe Il; todos ellos creyeron que su deber primario y fundamental era el que señalaba Isabel en su testamento. Era un programa a seguir. Por citar solo un ejemplo, veamos qué decía Felipe II al Consejo de Indias el 12 de agosto de 1581, cuando pedía explicaciones sobre ciertas quejas respecto del maltrato a los indios:
«adviértase que, en aquellas partes, hay muy gran falta de personas doctas y de conciencia, que traten de descargar la de Su Majestad, en cuyo nombre gobiernan, y piensan que solo consiste el servicio de Su Majestad en allegar muchos dineros…».
Interpelados con esta carta, el Consejo de Indias no tardó en contestar y pedir más ayuda para que enviasen más misioneros a aquellas tierras:
«a esto ayudará también mucho que Vuestra Majestad sea servido de favorecer el pasar los religiosos a aquellas partes, porque siempre tienen mucho cuidado, de más de lo que toca a doctrina de los indios, de procurar que sean bien tratados, y no se les hagan agravios, y, cuando se les hacen, dan noticia de ello, para que se remedie»
Vale recalcar que fue la corona española y no la holandesa o británica la que siguió las enseñanzas evangélicas de «propagar el Evangelio»; ha sido España la que civilizó y creó este crisol de razas que es América. Según la otra cosmovisión, la del norte, no solo no había que evangelizar sino que había que hasta borrar del mapa a los moradores de estas tierras vírgenes sin importar derechos o dignidades; era la mentalidad calvinista la que prevalecía, con todo su racismo a cuestas. Pero vayamos a los hechos, como dicen los romanos: res, non verba.. Qué hizo España en América?
ZACARÍAS DE VIZCARRA, La vocación de América, Gladius, Buenos Aires 1995,31-36
*Dicho testamento fue incluido en las Leyes Indias, ley 1e, tít. X, 1 VI
C.J. GARCÍA SANTILLÁN, C. J., Legislación sobre indios del Rio de la Plata, Madrid 1928, pág. 389 y 392, citado por ZACARÍAS DE VIZCARRA, op. cit., 35
San Mateo 16:24-27 Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.