Mientras exista un confín de tierra sin alabar al que nos vino a salvar, la tierra no tiene fin
(José María Pemán)
Retiro de Pemán de la calle Isabel la católica

Camino de crecimiento espiritual hacia Cristo Jesús
Mientras exista un confín de tierra sin alabar al que nos vino a salvar, la tierra no tiene fin
(José María Pemán)
Retiro de Pemán de la calle Isabel la católica

«La fidelidad, en el sentido en el que tomo la palabra, impone rechazar las dos tentaciones del nihilismo y de la sofística. Si no hubiera verdad, no habría conocimientos, ni progreso en los conocimientos. Si no hubiera valores, o no valieran nada, no habría ni derechos del hombre ni progreso social y político. Todo combate sería vano. Toda paz también. A esta doble tentación de nuestra época, es urgente, especialmente para los ateos, oponer una doble defensa: la del racionalismo (contra la sofística), la del humanismo (contra el nihilismo). Estas dos defensas, juntas, constituyen lo que se llama, después del siglo XVIII, las Luces. No es verdad que nada sea verdad. Que algún conocimiento no sea la verdad (absoluta, eterna, infinita), es bien claro. Pero es un conocimiento por la parte de verdad (siempre relativa, aproximada, histórica) que comporta, o por la parte de error que refuta. Es por lo que progresa. (…) No es verdad que todo esté permitido, o más bien depende de cada uno de nosotros que ello no sea así. ¡Fidelidad a la humanidad, y al deber de humanidad! (…) El primer deber, el principio de todos los demás, es vivir y actuar humanamente. La religión no basta, ni dispensa. El ateísmo, tampoco»
André COMTE-SPONVILLE, L’esprit de l’athéisme, p. 60-62.
Ateo hablando del relativismo (un verdadero ateo quiero decir)

Suyo es el mar, y obra es de sus manos: y hechura de sus manos es la tierra. Venid, pues, adorémosle
San Juan 20:11-18
Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.» Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.» Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní -que quiere decir: «Maestro»-. Dícele Jesús: «Deja de tocarme, que todavía no he subido al Padre. Pero vete a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.» Fue María Magdalena y dijo a los discípulos: «He visto al Señor» y que había dicho estas palabras.
Palabra de Dios

El idiotismo contemporáneo es tan narcisista y está tan ensimismado, pero al mismo tiempo pretende dominar lo social en tal medida, que otorga a sus emociones un valor de verdad absoluta., Sus emociones rigen al mundo y a los demás. Todo lo que contraríe sus emociones debe ser negado, marginado, patologizado e incluso criminalizado.
Pero ocurre que las emociones no se miden en términos de verdad o mentira: las emociones se sienten o no. Por ello, son incapaces de determinar una verdad más allá de sí mismas. Si yo siento que soy
un perro, es evidente que es verdad que siento que soy un perro, pero de ello no se sigue que efectivamente lo sea Si yo siento que hoy seré secuestrado por extraterrestres, es verdad que siento que seré secuestrado esta noche por estas entidades, pero del mero presentir no se sigue que tal cosa ocurrirá realmente. Sin embargo, el idiota posmoderno pretende que todo lo que él siente determina la realidad. El juez último no solo de su propia vida, sino también de lo que los demás deben hacer con respecto a él, son sus emociones y sentires. En esto, el idiota también adquiere los rasgos adolescentes: es un <caprichoso>, como lo llamaba Ortega y Gasset que no soporta que los demás no se hinquen ante sus emociones. De esta forma, todo lo que pueda contrariar el contenido de sus emociones será visto como <opresión>.
Esto va de la sociedad y la cultura a la misma biología.
No hay límite alguno. Si uno no se reconoce en su propio cuerpo, no son los sentires de uno los que tienen algún problema, sino la sociedad y la cultura altamente opresivas que han <creado> una <sexualidad binaria> en la que los cuerpos masculinos son de hombres y los cuerpos femeninos son de mujeres. Habrá entonces que <deconstruir> no la propia emoción, sino la cultura que lo tensiona.
Generación idiota: Una crítica al adolescentrismo. Laje, Agustin

El Vaticano lI fue abierto por el Papa Juan XXIll el 11 de octubre de 1962. Juan XXII murió el año siguiente, pero su sucesor Paulo VI lo continúa hasta terminarlo el 8 de diciembre de 1965.
¿El Concililo duró tres años sin interrupción? El Concilio Vaticano ll comprendió cuatro sesiones de menos de tres meses, entre cada sesión los Obispos regresaban a sus diócesis.. La primera sesión, (11 de Octubre a 8 de diciembre de 1962), la única que perteneció al reinado de Juan XXIlI, no promulgó ningún documento, se dedicó a organizar el trabajo de la comisión preparatoria.
¿Cuál es el lugar del Vaticano ll en relación a los otros concilios?- Vaticano ll fue el 21° Concilio Ecuménico. Fue, en cuanto al número de participantes, el más importante de toda la historia : asistieron dos mil obispos
CATECISMO CATOLICO DE LA CRISIS EN LA IGLESIA
Por el Padre Matthias Gaudron

Y alabamos tu nombre en los siglos, y en los siglos de los siglos
San Juan 21:1-14
Después de esto, se manifestó Jesús otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se manifestó de esta manera. Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los de Zebedeo y otros dos de sus discípulos. Simón Pedro les dice: «Voy a pescar.» Le contestan ellos: «También nosotros vamos contigo.» Fueron y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada. Cuando ya amaneció, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Díceles Jesús: «Muchachos, ¿no tenéis nada que comer?» Le contestaron: «No.» Él les dijo: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.» La echaron, pues, y ya no podían arrastrarla por la abundancia de peces. El discípulo a quien Jesús amaba dice entonces a Pedro: «Es el Señor».Cuando Simón Pedro oyó «es el Señor», se puso el vestido -pues estaba desnudo- y se lanzó al mar. Los demás discípulos vinieron en la barca, arrastrando la red con los peces; pues no distaban mucho de tierra, sino unos doscientos codos. Nada más saltar a tierra, ven preparadas unas brasas y un pez sobre ellas y pan. Díceles Jesús: «Traed algunos de los peces que acabáis de pescar.» Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y, aun siendo tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Venid y comed.» Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres tú?», sabiendo que era el Señor. Viene entonces Jesús, toma el pan y se lo da; y de igual modo el pez. Esta fue ya la tercera vez que Jesús se manifestó a los discípulos después de resucitar de entre los muertos.
Palabra de Dios

Me dormí y cogí el sueño, y me levanté, porque el Señor me tomó bajo su amparo, aleluya
San Lucas 24:36-47
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.» Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu. Pero él les dijo: «¿Por qué os turbáis? ¿Por qué se suscitan dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne y huesos como véis que yo tengo.» Y, diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Como no acababan de creérselo a causa de la alegría y estaban asombrados, les dijo: «¿Tenéis aquí algo de comer?» Ellos le ofrecieron un trozo de pescado. Lo tomó y comió delante de ellos. Después les dijo: «Éstas son aquellas palabras mías que os dije cuando todavía estaba con vosotros: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.» Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras y les dijo: «Así está escrito: que el Cristo debía padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día y que se predicaría en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.
Palabra de Dios
