Yo voy escribiendo a todas las Iglesias, y a todas les encarezco lo mismo: que moriré de buena gana por Dios con tal que vosotros no me lo impidáis. Os lo pido por favor: no me demostréis una benevolencia inoportuna. Dejad que sea pasto de las fieras, ya que ello me hará posible alcanzar aSigue leyendo «SOY TRIGO DE DIOS, Y HE DE SER MOLIDO POR LOS DIENTES DE LAS FIERAS»
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Arrepentimiento y conversión
Después de Pascua, el Espíritu Santo «convence al mundo en lo referente al pecado» (Jn 16, 8-9), a saber, que el mundo no ha creído en el que el Padre ha enviado. Pero este mismo Espíritu, que desvela el pecado, es el Consolador (cf Jn 15,26) que da al corazón del hombre la gracia delSigue leyendo «Arrepentimiento y conversión»
Evangelio
Aleluya, aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya. EVANGELIO Lc 11, 42-46. ¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, juristas!. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, dijo el Señor: –¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena,Sigue leyendo «Evangelio»
Cuerpo y sangre
Tengamos los ojos fijos en la sangre de Cristo y comprendamos cuán preciosa es a su Padre, porque, habiendo sido derramada para nuestra salvación, ha conseguido para el mundo entero la gracia del arrepentimiento» (San Clemente Romano, Epistula ad Corinthios 7, 4)
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 11, 37-41. Dad limosna, y lo tendréis limpio todo. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comerSigue leyendo «Evangelio»
Jesús
Isaias 53 53:1 ¿Quién dio crédito a nuestra noticia? Y el brazo de Yahvé ¿a quién se le reveló? 53:2 Creció como un retoño delante de él, como raíz de tierra árida. No tenía apariencia ni presencia; (le vimos) y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. 53:3 Despreciado, marginado, hombre doliente y enfermizo, como deSigue leyendo «Jesús»
Conversión
El corazón del hombre es torpe y endurecido. Es preciso que Dios dé al hombre un corazón nuevo (cf Ez 36,26-27). La conversión es primeramente una obra de la gracia de Dios que hace volver a Él nuestros corazones: «Conviértenos, Señor, y nos convertiremos» (Lm 5,21). Dios es quien nos da la fuerza para comenzarSigue leyendo «Conversión»
Oración
Teresa, virgen y doctora, maestra de oración, intercede por nosotros. Para que podámos mantenernos en pie ante el Hijo del hombre
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 11, 29-32. A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se pusoSigue leyendo «Evangelio»
Reconciliación
La penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado, una aversión del mal, con repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido. Al mismo tiempo, comprende el deseo y la resolución de cambiar de vida con la esperanzaSigue leyendo «Reconciliación»