Día: 11 marzo, 2019

Dios existe?

Argumento Moral

Inmanuel Kant, John Henry Newman, Lewis:

Todos estos autores entienden que los seres humanos siguen un estándar universal sobre lo que es correcto y equivocado. A lo largo de la historia y en todas las culturas se ha elogiado la virtud y el valor, a la vez que se denigraba el vicio y la cobardía. Desde la épica más antigua, jamás se ha reconocido honor alguno a quien abandona y traiciona a sus compañeros en la batalla. y esa universalidad se extiende a otras normas en otras facetas de la vida. Otro ejemplo: aunque entre las tribus primitivas se pueden distinguir diferencia sobre aspectos concretos de su moral sexual, nunca ha existido una sociedad que no estableciera algún tipo de restricción sobre la sexualidad humana.
Este sentido moral universal (llamémosle conciencia) exige la existencia de un estándar o patrón mediante el cual la gente pueda juzgar la justicia de sus obras. la moral no puede ser simplemente un asunto de preferencias personales. Poca gente está dispuesta a aceptar que los genocidios o los secuestros en serie puedan ser simplemente un estilo de vida moral alternativo.
Sin embargo la condena de tal tipo de acciones requieren el conocimiento de una pauta establecida, de un estándar universal. Cualquier reconocimiento de obligaciones y derechos humanos transculturales exige reconocer que esos derechos y obligaciones han sido establecidos por una autoridad ulterior. llamamos Dios a esta autoridad Ulterior.

Celibato

Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato “por el Reino de los cielos” (Mt 19,12). Llamados a consagrarse totalmente al Señor y a sus “cosas” (cf 1 Co 7,32), se entregan enteramente a Dios y a los hombres. El celibato es un signo de esta vida nueva al servicio de la cual es consagrado el ministro de la Iglesia; aceptado con un corazón alegre, anuncia de modo radiante el Reino de Dios (cf PO 16) 

Oración

Conviértenos a ti, Dios salvador nuestro; ilumínanos con la luz de tu palabra, para que la celebración de esta Cuaresma produzca en nosotros sus mejores frutos 

Evangelio

Ahora es tiempo favorable, 

hora es el día de la salvación.


EVANGELIO

Mt 25, 31-46.


Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.


Lectura del santo Evangelio según san Mateo. 


EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.

Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.

Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha:

“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a yerme”.

Entonces los justos le contestarán:

“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.

Y el rey les dirá:

“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.

Entonces dirá a los de su izquierda:

“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.

Entonces también estos contestarán:

“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.

Él les replicará:

“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.

Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».

 

Palabra del Señor