María silenciosa, que todo imaginaste sin hablar, más allá de cualquier visión humana, ayúdame a entrar en el misterio de Cristo lentamente y profundamente, como un peregrino consumado de sed entro en una cueva oscura al final del cual se escucha una ligero correr de agua. Antes que nada déjame arrodillarme para adorar, haz queSigue leyendo «Virgen silenciosa»
Archivo de categoría: Amor
Nuestra Señora de la Merced
Nuestra Señora de la Merced el 1 de agosto de 1218, cuando la Virgen María —en su advocación de Virgen de la Merced— se apareció, por separado, a tres ilustres barceloneses: a san Pedro Nolasco, quien sería el fundador de la Orden de la Merced; al rey Jaime I de Aragón, conocido como «el conquistador»,Sigue leyendo «Nuestra Señora de la Merced»
Sacerdotes
Sólo los presbíteros válidamente ordenados pueden presidir la Eucaristía y consagrar el pan y el vino para que se conviertan en el Cuerpo y la Sangre del Señor
¿Somos dignos de llegar hoy a los pies del monte calvario?
La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, es decir, de la obra de la salvación realizada por la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, obra que se hace presente por la acción litúrgico Jerusalén – Eucaristía en el Monte Calvario 2011
¿Somos dignos de llegar hoy a los pies del monte calvario?
La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, es decir, de la obra de la salvación realizada por la vida, la muerte y la resurrección de Cristo, obra que se hace presente por la acción litúrgico Jerusalén – Eucaristía en el Monte Calvario 2011
Vanidad
¡Vanidad de vanidades!, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad! Eclesiástico 1,2
Vanidad
¡Vanidad de vanidades!, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad! Eclesiástico 1,2
Vanidad
¡Vanidad de vanidades!, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad! Eclesiástico 1,2
Vanidad
¡Vanidad de vanidades!, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad! Eclesiástico 1,2
Eucaristía
La celebración eucarística comprende siempre: la proclamación de la Palabra de Dios, la acción de gracias a Dios Padre por todos sus beneficios, sobre todo por el don de su Hijo, la consagración del pan y del vino y la participación en el banquete litúrgico por la recepción del Cuerpo y de la Sangre delSigue leyendo «Eucaristía»