Por eso, al entrar en este mundo, [Cristo] dice: No quisiste sacrificio y oblación; pero me has formado un cuerpo. Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron. Entonces dije: ¡He aquí que vengo a hacer, oh Dios, tu voluntad!» (Hb 10, 5-7; Sal 40, 7-9)
Archivo de categoría: Pro Vida
El Amor de Dios
En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él (1 Jn 4, 9) Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino queSigue leyendo «El Amor de Dios»
La sonrisa Perfecta
Hay sonrisas que matan… Mordaz, irónica, burlona, cínica, punzante, insolente, necia, improcedente, despectiva, morbosa… Son tantos los valores y significados de la sonrisa que los adjetivos que marcan la malignidad de una sonrisa se pueden multiplicar. Se ha afirmado que existen tantos modos de sonreír como personas. Conviene reconocer cuál es el propio modoSigue leyendo «La sonrisa Perfecta»
Dios creador
Porque toda casa tiene su constructor, y el constructor de todas las cosas es Dios Hebreos 3,4
Fue por nosotros…
Credo Niceno-Constantinopolitano Por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen y se hizo hombre
No lo hagas
¿O no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, 20 sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos. 1 Corintios, 6, 19
La Humildad de María, la Madre de Jesucristo
María fue elegida entre diversas muchachas para ser la madre del Salvador. Tal vez eso pudiera haber llevado a su corazón cierto orgullo, cierta altivez. Ella, sin embargo, dijo algo que todos necesitamos decir diariamente a Dios: “Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porqueSigue leyendo «La Humildad de María, la Madre de Jesucristo»
Pecados y Cristo
«¡Oh feliz culpa que mereció tal y tan grande Redentor!»» (STh, 3, q1, a3, ad 3
Protoevangelio
Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón” Génesis 3,15 La Inmaculada Concepción, Giovanni Battista Tiepolo, 1767-1769
La lucha diaria
Através de toda la historia del hombre se extiende una dura batalla contra los poderes de las tinieblas que, iniciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día, según dice el Señor. Inserto en esta lucha, el hombre debe combatir continuamente para adherirse al bien, y no sin grandes trabajos, con laSigue leyendo «La lucha diaria»