La blasfemia se opone directamente al segundo mandamiento

Consiste en proferir contra Dios —interior o exteriormente— palabras de odio, de reproche, de desafío; en injuriar a Dios, faltarle al respeto en las expresiones, en abusar del nombre de Dios. Santiago reprueba a “los que blasfeman el hermoso Nombre (de Jesús) que ha sido invocado sobre ellos” (St 2, 7). La prohibición de laSigue leyendo «La blasfemia se opone directamente al segundo mandamiento»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Jesucristo, eres el testigo fiel,el primogénito de entre los muertos;nos amaste y nos has librado de nuestros pecados por tu sangre.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 13, 16-20. El que recibe a quien yo envíe me recibe a mí. Lectura del santo Evangelio según san Juan. CUANDO Jesús terminó de lavar los pies a susSigue leyendo «Evangelio»

El segundo mandamiento y las promesas

El segundo mandamiento prohíbe abusar del nombre de Dios, es decir, todo uso inconveniente del nombre de Dios, de Jesucristo, de la Virgen María y de todos los santos Las promesas hechas a otro en nombre de Dios comprometen el honor, la fidelidad, la veracidad y la autoridad divinas. Deben ser respetadas en justicia. SerSigue leyendo «El segundo mandamiento y las promesas»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Yo soy la luz del mundo –dice el Señor–;el que me sigue tendrá la luz de la vida.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 12, 44-50. Yo he venido al mundo como luz. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, Jesús gritó diciendo:    «El que cree en mí, no cree en mí, sinoSigue leyendo «Evangelio»

Sobre el segundo mandamiento

La deferencia respecto a su Nombre expresa la que es debida al misterio de Dios mismo y a toda la realidad sagrada que evoca. El sentido de lo sagrado pertenece a la virtud de la religión: «Los sentimientos de temor y de “lo sagrado” ¿son sentimientos cristianos o no?  Nadie puede dudar razonablemente de ello.Sigue leyendo «Sobre el segundo mandamiento»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Mis ovejas escuchan mi voz –dice el Señor–, yo las conozco, y ellas me siguen.Aleluya, aleluya, aleluya.EVANGELIOJn 10, 22-30.Yo y el Padre somos uno. Lectura del santo Evangelio según san Juan. SE celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórticoSigue leyendo «Evangelio»