I Corintios 14:20 Hermanos, no seáis niños en mentalidad. Sed niños en malicia, pero hombres maduros en mentalidad
Archivo diario: 07/11/2018
Prosdocime
Iglesia de santa Justina, con el santuario de San Prosdocime, data del siglo VI. Prosdocime primer obispo de Padua
Sacramento de unidad y de caridad
La edificación espiritual del cuerpo de Cristo, que se realiza en la caridad (según la expresión del bienaventurado Pedro, las piedras vivas entran en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado; para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo), esta edificación espiritual, repito, nunca se pide más oportunamente que cuando elSigue leyendo «Sacramento de unidad y de caridad»
Sacramento de unidad y de caridad
La edificación espiritual del cuerpo de Cristo, que se realiza en la caridad (según la expresión del bienaventurado Pedro, las piedras vivas entran en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado; para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo), esta edificación espiritual, repito, nunca se pide más oportunamente que cuando elSigue leyendo «Sacramento de unidad y de caridad»
Contriccion perfecta
Cuando brota del amor de Dios amado sobre todas las cosas, la contrición se llama «contrición perfecta»(contrición de caridad). Semejante contrición perdona las faltas veniales; obtiene también el perdón de los pecados mortales, si comprende la firme resolución de recurrir tan pronto sea posible a la confesión sacramental (cf Concilio de Trento: DS 1677)
Contriccion perfecta
Cuando brota del amor de Dios amado sobre todas las cosas, la contrición se llama «contrición perfecta»(contrición de caridad). Semejante contrición perdona las faltas veniales; obtiene también el perdón de los pecados mortales, si comprende la firme resolución de recurrir tan pronto sea posible a la confesión sacramental (cf Concilio de Trento: DS 1677)
Oración
El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya. Si os ultrajan por el nombre de Cristo, bienaventurados vosotros, porque el Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Lc 14, 25-33. Aquel que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, mucha gente acompañaba aSigue leyendo «Evangelio»