Exhortación a la piedad durante la Santa Misa

Cuán triste es ver la actitud y poca devoción que muchos de los católicos guardan durante la celebración de la Santa Misa. La mayor parte se ocupan más bien en lo que pasa a su alrededor, viendo a los que entran y salen y orando con los labios, pero casi sin darse cuenta de loSigue leyendo «Exhortación a la piedad durante la Santa Misa»

¿Gobierna Dios el mundo? / Y la libertad de que ha dotado al hombre

Sí; Dios gobierna el mundo con una sabiduría y poder infinitos. Gobierna el mundo material y el mundo espiritual; la actual sociedad civil y la sociedad religiosa; las naciones, la familia, los individuos; Él dirige todos los acontecimientos, y nada sucede sin su orden o permiso. Este gobierno que Dios ejerce sobre el mundo seSigue leyendo «¿Gobierna Dios el mundo? / Y la libertad de que ha dotado al hombre»

Deficiencias de algunos. Exageraciones de otros

La pureza de la fe y de la moral debe ser la norma característica de esta sagrada disciplina, que tiene que conformarse absolutamente con las sapientísimas enseñanzas de la Iglesia. Es, por tanto, deber nuestro alabar y aprobar todo lo que está bien hecho, y reprimir o reprobar todo lo que se desvía del verdaderoSigue leyendo «Deficiencias de algunos. Exageraciones de otros»

Señor, quédate con nosotros, que se hace tarde y anochese

¿Cómo ve reflejados los misterios de la Sagrada Pasión del Señors en la Iglesia de hoy en día? Como Cuerpo Místico de Cristo y Esposa suya, la Iglesia debe pasar por los misterios de su Divino Esposo. La actual crisis es, sin luga a dudas, el momento de mayor y profundo sufrimiento de la Iglesia,Sigue leyendo «Señor, quédate con nosotros, que se hace tarde y anochese»

4 árboles

Evangelio según san Mateo, 3: 7- 10 Viendo a muchos fariseos y saduceos que venían a bautizarse, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la justicia que sobre vosotros venía? Haced frutos dignos de penitencia. Y no queráis decir dentro de vosotros mismos: Tenemos por padre a Abraham, porque enSigue leyendo «4 árboles»

Hermosas por fuera, pero llenas de veneno

Evangelio según san Mateo, 3: 7- 10 Viendo a muchos fariseos y saduceos que venían a bautizarse, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la justicia que sobre vosotros venía? Haced frutos dignos de penitencia. Y no queráis decir dentro de vosotros mismos: Tenemos por padre a Abraham, porque enSigue leyendo «Hermosas por fuera, pero llenas de veneno»

Diferencia entre Tibieza y Sequedad espiritual

Este estado es muy distinto de la sequedad o de las pruebas divinas; en estas, en vez de dejarnos llevar de las distracciones, nos duele el tenerlas, y nos avergonzamos de ellas, y trabajamos seriamente para librarnos; en el estado de tibieza, por el contrario, damos fácil entrada a mil pensamientos inútiles, nos complacemos enSigue leyendo «Diferencia entre Tibieza y Sequedad espiritual»

Causas de la pereza espiritual

Dos causas principales contribuyen a su desarrollo: una alimentación espiritual deficiente, y la invasión de algún germen dañino. Alimentación espiritual deficiente: Para vivir y crecer en la vida, nuestra alma necesita de una buena alimentación espiritual; pero el pasto del alma son los diversos ejercicios espirituales, como meditaciones, lecturas, oraciones, exámenes, el cumplimiento de lasSigue leyendo «Causas de la pereza espiritual»

Tibieza

“Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.” (Ap 3, 15-16). Existe un nivel “generalizado” de la tibieza que se describe en la terrible frase: “el que peca y reza, empata”. Desgraciadamente debemos reconocerSigue leyendo «Tibieza»

Deicidio

«Estos días me leyeron un párrafo del Cardenal Bea acerca de los que mataron a Cristo: dice que no el pueblo judío, sino algunos funcionarios judíos mataron a Cristo; pero esos mismos no pueden llamarse “deicidas” porque no sabían que Cristo era Dios. Con todo respeto, podemos advertir que no sabían lo que era Cristo,Sigue leyendo «Deicidio»