Oración

Que cada cual respete el derecho del prójimo.
Y trate a su hermano con misericordia y piedad

Evangelio

Oh Dios, crea en mi un corazón puro;
y devuélveme la alegría de tu salvación.

EVANGELIO
Mt 7, 7-12.

Todo el que pide recibe.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor

Carácter indeleble

El carácter indeleble

Este sacramento configura con Cristo mediante una gracia especial del Espíritu Santo a fin de servir de instrumento de Cristo en favor de su Iglesia. Por la ordenación recibe la capacidad de actuar como representante de Cristo, Cabeza de la Iglesia, en su triple función de sacerdote, profeta y rey 

Oración

Convertíos y haced penitencia. Haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo

Evangelio

Ahora —dice el Señor—,

convertíos a mí de todo corazón,

porque soy compasivo y misericordioso.


EVANGELIO

Lc 11, 29-32.


A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.


Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,

y él se puso a decirles:

    «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.

La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

 

Palabra del Señor

Rito oriental

En las Iglesias orientales, desde hace siglos está en vigor una disciplina distinta: mientras los obispos son elegidos únicamente entre los célibes, hombres casados pueden ser ordenados diáconos y presbíteros. Esta práctica es considerada como legítima desde tiempos remotos; estos presbíteros ejercen un ministerio fructuoso en el seno de sus comunidades (cf PO 16). Por otra parte, el celibato de los presbíteros goza de gran honor en las Iglesias orientales, y son numerosos los presbíteros que lo escogen libremente por el Reino de Dios. En Oriente como en Occidente, quien recibe el sacramento del Orden no puede contraer matrimonio  

Oración

Cuanto pidáis en mi nombre yo lo concederé, para que el Padre sea glorificado en el Hijo 

Evangelio

No sólo de pan vive el hombre, 

sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 



EVANGELIO

Mt 6, 7-15.


Vosotros orad así.


Lectura del santo Evangelio según san Mateo.


EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:

        “Padre nuestro que estás en el cielo,

             santificado sea tu nombre,

             venga a nosotros tu reino,

             hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,

             danos hoy nuestro pan de cada día,

             perdona nuestras ofensas,

             como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

             no nos dejes caer en la tentación,

             y líbranos del mal”.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

 

Palabra del Señor

Dios existe?

Argumento Moral

Inmanuel Kant, John Henry Newman, Lewis:

Todos estos autores entienden que los seres humanos siguen un estándar universal sobre lo que es correcto y equivocado. A lo largo de la historia y en todas las culturas se ha elogiado la virtud y el valor, a la vez que se denigraba el vicio y la cobardía. Desde la épica más antigua, jamás se ha reconocido honor alguno a quien abandona y traiciona a sus compañeros en la batalla. y esa universalidad se extiende a otras normas en otras facetas de la vida. Otro ejemplo: aunque entre las tribus primitivas se pueden distinguir diferencia sobre aspectos concretos de su moral sexual, nunca ha existido una sociedad que no estableciera algún tipo de restricción sobre la sexualidad humana.
Este sentido moral universal (llamémosle conciencia) exige la existencia de un estándar o patrón mediante el cual la gente pueda juzgar la justicia de sus obras. la moral no puede ser simplemente un asunto de preferencias personales. Poca gente está dispuesta a aceptar que los genocidios o los secuestros en serie puedan ser simplemente un estilo de vida moral alternativo.
Sin embargo la condena de tal tipo de acciones requieren el conocimiento de una pauta establecida, de un estándar universal. Cualquier reconocimiento de obligaciones y derechos humanos transculturales exige reconocer que esos derechos y obligaciones han sido establecidos por una autoridad ulterior. llamamos Dios a esta autoridad Ulterior.

Celibato

Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato «por el Reino de los cielos» (Mt 19,12). Llamados a consagrarse totalmente al Señor y a sus «cosas» (cf 1 Co 7,32), se entregan enteramente a Dios y a los hombres. El celibato es un signo de esta vida nueva al servicio de la cual es consagrado el ministro de la Iglesia; aceptado con un corazón alegre, anuncia de modo radiante el Reino de Dios (cf PO 16)