de calumnia el que, mediante palabras contrarias a la verdad, daña la reputación de otros y da ocasión a juicios falsos respecto a ellos

Camino de crecimiento espiritual hacia Cristo Jesús
de calumnia el que, mediante palabras contrarias a la verdad, daña la reputación de otros y da ocasión a juicios falsos respecto a ellos

¡Bendice, alma mía, al Señor!

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 11, 42-46.
¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, juristas!.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquel tiempo, dijo el Señor: –¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo! Un jurista intervino y le dijo: –Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros.
Jesús replicó: –¡Ay de vosotros también, juristas, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!
Palabra del Señor.
“Maestro, -le preguntaba el joven del Evangelio a Cristo- ¿Qué he de hacer yo de bueno para conseguir la vida eterna?” Y Jesús le responde: “Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.” (Mateo 19, 16-17).
Los mandamientos no fueron un invento de Dios para coartar la libertad del hombre e impedirle el disfrute de la vida, como muchos hoy lo piensan. Por el contrario son un camino de verdadera libertad interior, de realización y felicidad. Son las instrucciones que llevan al hombre a cumplir el fin para el que fue creado. Todo padre quiere lo mejor para sus hijos y por ello les aconseja y les advierte de los peligros que deben evitar. Esto mismo ha hecho Dios con sus hijos, les ha señalado el camino de la felicidad, y les ha advertido de los peligros que pueden destruirlos, y esto lo ha hecho a través de su amada Iglesia:
«Los mandamientos son un “sí” a un Dios que da sentido, en los primeros mandamientos; un “sí” a la familia, cuarto mandamiento; un “sí” a la vida, quinto mandamiento; un “sí” al amor responsable, sexto mandamiento; un “sí” a la solidaridad y a la responsabilidad social y a la justicia, séptimo mandamiento; un “sí” a la verdad. Esta es la filosofía de la vida y la cultura de la vida que se hace concreta, posible y bella en la comunión con Cristo»[12].
¿Qué tal una ciudad donde no existiesen las normas de tránsito? Seguramente abundarían los choques, los heridos, los muertos, reinaría el caos total; o ¿ qué tal un país sin constitución política donde todo ciudadano, en nombre de la libertad, hiciese lo que se le antojase? Insostenible; sería una cueva de ladrones y homicidas donde reinaría el robo, el homicidio, la explotación, la esclavitud y la tiranía. La norma no está hecha para reprimir sino para ordenar y proteger aquello que es valioso; así mismo, los mandamientos están hechos para proteger al hombre


8vo mandamiento
Sobre el respeto a la reputación
maledicencia el que, sin razón objetivamente válida, manifiesta los defectos y las faltas de otros a personas que los ignoran (cf Si 21, 28)
El que teme al Señor obrará el bien; observando la ley, alcanzará la sabiduría. Porque es Dios quien la otorga
Aleluya, aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz;
juzga los deseos e intenciones del corazón.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Lc 11, 37-41.
Dad limosna, y lo tendréis limpio todo.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
EN aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él.
Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad.
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo».
Palabra del Señor

Consigo mismo:
El hombre, a partir del pecado, pierde el pleno dominio de sí mismo; ahora experimenta la rebelión de sus instintos y pasiones que quieren esclavizarle y someterle. Experimenta una profunda inclinación a hacer el mal y una gran aversión al bien. Muchas veces lo que quiere no corresponde con lo que hace: “puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero” (Rom 7,19). «El dominio de las facultades espirituales del alma sobre el cuerpo se quiebra (cf. Gén 3,7)» (Catecismo, 400).

de las personas prohíbe toda actitud y toda palabra susceptibles de causarles un daño injusto (cf CIC can 220). Se hace culpable:
— de juicio temerario el que, incluso tácitamente, admite como verdadero, sin tener para ello fundamento suficiente, un defecto moral en el prójimo


Aleluya, aleluya, aleluya.
No endurezcáis hoy vuestro corazón;
escuchad la voz del Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Lc 11, 29-32.
A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás.
Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor.