De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada

La verdadera gloria y santa alegría están en gloriarse en ti, no en sí; en alegrarse de tu infinito poder, no de la propia virtud; en no complacerse en criatura alguna sino por ti. Que sea glorificado tu nombre, no el mío; que sean exaltadas tus obras, no las mías; que sea bendito tu nombre,Sigue leyendo «De suyo la creatura no tiene nada bueno, y por consiguiente, no puede enorgullecerse de nada»

¿Dónde ve usted señales de esperanza?

Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»

¿Dónde ve usted señales de esperanza?

Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»

¿Dónde ve usted señales de esperanza?

Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»

¿Dónde ve usted señales de esperanza?

Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»

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Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»

¿Dónde ve usted señales de esperanza?

Por la gracia de la Divina Providencia, que nunca falla, podemos observar señales de la verdadera primavera. Podemos ver unas cuantas campanillas de invierno11: estos son los pequeñas dentro de la Iglesia, aquellos que no forman parte de la estructura administrativa, ni del poder de la nomenklatura eclesial. Estas espirituales campanillas de invierno son losSigue leyendo «¿Dónde ve usted señales de esperanza?»

De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura

Oh Dios mió! Oh dulzura inefable! Amárgame todo consuelo carnal que del amor de lo eterno me aparte, y que culpablemente me atraiga mostrándome algún objeto de fugaz deleite Dios mío, que la carne y la sangre no me venzan y subyuguen; que el mundo con su efímera gloria no me engañe, que el diabloSigue leyendo «De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura»

Y los laicos, ¿que debemos hacer?

¿Y cómo pueden los laicos ayudar a la Iglesia en estos tiempos de confusión? 1. Mediante la oración personal intensa, perseverante, y confiada y unidos en una cruzada de oración de gran alcance, implorando el fin de la crisis en la Iglesia y una intervención divina. 2. Mediante el estudio diligente y celoso de lasSigue leyendo «Y los laicos, ¿que debemos hacer?»

Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia

No tiene verdadera paciencia quien sólo acepta sufrir lo que él qiera y de quien él quiera. La verdadera paciencia no se detiene a averiguar quién es el que le hace sufrir, si es superior o inferior, bueno o malo. No. Quien de veras tiene paciencia recibe las contrariedades con gratitud, juzgándolas una ganancia paraSigue leyendo «Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia»