La muerte de un cristiano

En la muerte, Dios llama al hombre hacia sí. Por eso, el cristiano puede experimentar hacia la muerte un deseo semejante al de san Pablo: «Deseo partir y estar con Cristo» (Flp 1, 23); y puede transformar su propia muerte en un acto de obediencia y de amor hacia el Padre, a ejemplo de CristoSigue leyendo «La muerte de un cristiano»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Estad atentos y levantad la cabeza, porque se acerca la hora de vuestra liberación, dice el Señor. Aleluya. EVANGELIO Lc 17, 26-37. El día que se manifieste el Hijo del Hombre.  Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: –Como sucedió en los días de Noé, asíSigue leyendo «Evangelio»

Un hombre

Para mí es mejor morir en Cristo Jesús que reinar de un extremo a otro de la tierra. Lo busco a Él, que ha muerto por nosotros; lo quiero a Él, que ha resucitado por nosotros. Mi parto se aproxima. Dejadme recibir la luz pura; cuando yo llegue allí, seré un hombre (San Ignacio deSigue leyendo «Un hombre»

Muerte

La muerte es el final de la vida terrena. Nuestras vidas están medidas por el tiempo, en el curso del cual cambiamos, envejecemos y como en todos los seres vivos de la tierra, al final aparece la muerte como terminación normal de la vida. Este aspecto de la muerte da urgencia a nuestras vidas: elSigue leyendo «Muerte»

Muerte y resurrección

Para resucitar con Cristo, es necesario morir con Cristo, es necesario dejar este cuerpo para ir a morar cerca del Señor (2 Co 5,8). En esta partida (Flp 1,23) que es la muerte, el alma se separa del cuerpo. Se reunirá con su cuerpo el día de la resurrección de los muertos (cf. Credo delSigue leyendo «Muerte y resurrección»

Familia

Mientras lo testigos veían el Milagro del Sol, los tres niños pastores vieron algo diferente: vieron la imagen de un padre y un hijo. San José y el Niño Jesús aparecieron en el cielo, con Jesús bendiciendo al mundo entero. Es como si María, después de atraer la atención del mundo al llamamiento de DiosSigue leyendo «Familia»

Vida

Si es verdad que Cristo nos resucitará en «el último día», también lo es, en cierto modo, que nosotros ya hemos resucitado con Cristo. En efecto, gracias al Espíritu Santo, la vida cristiana en la tierra es, desde ahora, una participación en la muerte y en la Resurrección de Cristo: «Sepultados con él en elSigue leyendo «Vida»