Mes: julio 2019

Iglesia de Roma

En el año 190 DC, San Irineo (obispo asiático que vivió en lo que hoy es Francia) hablaba de Roma con enorme deferencia: “con esta iglesia es necesario que cada iglesia – y todo fiel de cualquier parte – este en comunión, en razón de una mayor autoridad; en la cual la tradición apostólica ha estado siempre salvaguardada”
Adversos Haereses 3.3.2

Pasión

El término “pasiones” pertenece al patrimonio del pensamiento cristiano. Los sentimientos o pasiones designan las emociones o impulsos de la sensibilidad que inclinan a obrar o a no obrar en razón de lo que es sentido o imaginado como bueno o como malo

Oración

Todos quedaban maravillados. De las palabras que salían de la boca de Dios

Evangelio

Aleluya, aleluya.
A vosotros os he llamado amigos, dice el Señor, porque os he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
Aleluya
EVANGELIO
Mt 13, 44-46.
Vende todo lo que tiene y compra el campo.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra».
Palabra del Señor

Hacer el mal para obtener un bien

Es, por tanto, erróneo juzgar de la moralidad de los actos humanos considerando sólo la intención que los inspira o las circunstancias (ambiente, presión social, coacción o necesidad de obrar, etc) que son su marco. Hay actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias y de las intenciones, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto; por ejemplo, la blasfemia y el perjurio, el homicidio y el adulterio. No está permitido hacer el mal para obtener un bien

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Aleluya.

EVANGELIO
Mt 13, 36-43.

Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, Jesús dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle:
–Acláranos la parábola de la cizaña en el campo. El les contestó: –El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su Reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.

Palabra del Señor

Oración

Parte tu pan con el que tiene hambre, da hospedaje a los pobres que no tienen techo; Entonces brillará tu luz como la aurora, y tu justicia te abrirá camino

Mal moral

El acto moralmente bueno supone a la vez la bondad del objeto, del fin y de las circunstancias. Una finalidad mala corrompe la acción, aunque su objeto sea de suyo bueno (como orar y ayunar para ser visto por los hombres).
El objeto de la elección puede por sí solo viciar el conjunto de todo el acto. Hay comportamientos concretos —como la fornicación— que siempre es un error elegirlos, porque su elección comporta un desorden de la voluntad, es decir, un mal moral

Oración

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró por medio del Evangelio, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus criaturas.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 13, 31-35.
El grano de mostaza se hace un arbusto y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.

Lectura del santo Evangelio según San Mateo.

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas y vienen los pájaros a anidar en sus ramas. Les dijo otra parábola: El Reino de los Cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina y basta para que todo fermente. Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas, y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.

Palabra del Señor