Mes: junio 2019

Soledad

Génesis 2:18 Y se dijo Yavé Dios: «No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle una ayuda proporcionada a él».

Credo Atanasiano

Sacerdotes addunt:
V/ . El Señor esté con vosotros.
V/ . Dóminus vobíscum.
R/. Y con tu espíritu.
R/. Et cum spí­ri­tu tuo.
ORACIÓN
ORÉMUS
Oh Dios to­do­poderoso y eterno, que con la luz de la verdadera fe diste a tus siervos conocer la gloria de la Trinidad eterna, y adorar la Unidad en el poder de tu majestad: haz, te suplicamos, que, por la firmeza de esa misma fe, seamos defendidos siempre de toda adversidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Omnípotens sempitérne Deus, qui dedísti fámulis tuis, in confessióne veræ fídei, ætérnæ Trinitátis glóriam agnóscere, et in poténtia maiestátis adoráre unitátem: quǽsumus; ut, eiúsdem fídei firmitáte, ab ómnibus semper muniámur advérsis. Per Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R/. Amén.
R/. Amen.

La Abstinencia Sexual

La abstinencia sexual temporal ha sido una condición establecida por Dios para que Moisés pudiera llevar a cabo la obra de santificación del Pueblo de Israel. Éxodo 19, 10-15

Bienaventuranzas

Las bienaventuranzas dibujan el rostro de Jesucristo y describen su caridad; expresan la vocación de los fieles asociados a la gloria de su Pasión y de su Resurrección; iluminan las acciones y las actitudes características de la vida cristiana; son promesas paradójicas que sostienen la esperanza en las tribulaciones; anuncian a los discípulos las bendiciones y las recompensas ya incoadas; quedan inauguradas en la vida de la Virgen María y de todos los santos

Oración

Cristo Jesús, nuestro Salvador, ha aniquilado la muerte, y ha hecho brillar la vida y la inmortalidad por el Evangelio. Y de su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Habla, Señor, que tu siervo te escucha;
tú tienes palabras de vida eterna.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Lc 9, 51-62.

Tomó la decisión de ir a Jerusalén. Te seguiré adondequiera que vayas.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

CUANDO se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él.
Puestos en camino, entraron en una aldea de samaritanos para hacer los preparativos. Pero no lo recibieron, porque su aspecto era el de uno que caminaba hacia Jerusalén.
Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le dijeron:
«Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo que acabe con ellos?».
Él se volvió y los regañó. Y se encaminaron hacia otra aldea. Mientras iban de camino, le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
El respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».

Palabra del Señor

Vírgenes Consagradas

El Apocalipsis identifica a las vírgenes y a célibes con aquellos que ya viven como si estuvieran en el cielo, sin estorbo alguno, completamente libres para unirse a Cristo: Estos son los que no se mancillaron con mujeres, porque son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero donde quiera que vaya. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero (Apocalipsis 14,4) Ciertamente, Jesús mismo describió el celibato como una condición característica de la vida celestial (Marcos 12,25), y Pablo hablo de las vírgenes consagradas como aquellas que disfrutan de este mundo, como si no disfrutasen. Porque la apariencia de este mundo pasa (1 Corintios 7,31)
Casada con Dios, Carmen Briceno 
https://www.cosmopolitan.com/…/married-to-god-consecrated-…/

Símbolo Atanasiano

Símbolo Atanasiano (años 434-440)
27. Pero para alcanzar la salvación eterna es preciso también creer firmemente en la encarnación de nuestro Señor Jesucristo.
27. Sed ne­ce­ssárium est ad ætérnam salútem, ut In­car­na­tiónem quoque Dómini nostri Iesu Christi fidéliter credat.
28. La fe verdadera consiste en que creamos y confesemos que nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios, es Dios y Hombre.
28. Est ergo fides recta, ut credámus et con­fi­teámur quia Dóminus noster Iesus Christus, Dei Fílius, Deus et homo est.
29. Es Dios, engendrado de la misma sustancia que el Padre, antes del tiempo; y hombre, engendrado de la sustancia de su Madre santísima en el tiempo.
29. Deus est ex substántia Patris ante sǽcula génitus: et homo est ex substántia matris in sǽculo natus.
30. Perfecto Dios y perfecto hombre: que subsiste con alma racional y carne humana.
30. Perféctus Deus, perféctus homo: ex ánima rationáli et humána carne subsístens.
31. Es igual al Padre según la divinidad; menor que el Padre según la humanidad.
31. Æquális Patri secúndum di­vi­ni­tátem: minor Patre secúndum hu­ma­ni­tátem.
32. El cual, aunque es Dios y hombre, no son dos Cristos, sino un solo Cristo.
32. Qui, licet Deus sit et homo, non duo tamen, sed unus est Christus.
33. Uno, no por conversión de la divinidad en cuerpo, sino por asunción de la humanidad en Dios.
33. Unus autem non conversióne di­vi­ni­tátis in carnem: sed assumptióne humanitátis in Deum.
34. Uno ab­so­lu­tamente, no por confusión de sustancia, sino en la unidad de la persona.
34. Unus omníno, non confusióne substántiæ: sed unitáte persónæ.
35. Pues como el alma racional y el cuerpo forman un hombre; así, Cristo es uno, siendo Dios y hombre.
35. Nam sicut ánima rationális et caro unus est homo: ita Deus et homo unus est Christus.
36. Que padeció por nuestra salvación: descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos.
36. Qui passus est pro salúte nostra: descéndit ad ínferos: tértia die resurréxit a mórtuis.
37. Subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre to­do­poderoso: desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
37. Ascéndit ad cælos, sedet ad déxteram Dei Patris om­ni­po­téntis: inde ventúrus est iudicáre vivos et mórtuos.
38. Y cuando venga, todos los hombres resucitarán con sus cuerpos, y cada uno rendirá cuentas de sus propios hechos.
38. Ad cuius advéntum omnes hómines resúrgere habent cum corpóribus suis: et redditúri sunt de factis própriis ratiónem.
39. Y los que hicieron el bien gozarán de vida eterna, pero los que hicieron el mal irán al fuego eterno.
39. Et qui bona egérunt, ibunt in vitam ætérnam: qui vero mala, in ignem ætérnum.
40. Esta es la fe católica, y quien no la crea fiel y firmemente no se podrá salvar.
40. Hæc est fides cathólica, quam nisi quisque fidéliter fir­mi­térque cre­díderit, salvus esse non póterit.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.

Bienaventuranzas

Las bienaventuranzas están en el centro de la predicación de Jesús. Con ellas Jesús recoge las promesas hechas al pueblo elegido desde Abraham; pero las perfecciona ordenándolas no sólo a la posesión de una tierra, sino al Reino de los cielos:

«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que buscan la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será grande en los cielos

Oración

Señor, tú que nos llenas de alegría en la celebración de la fiesta de san Pedro y san Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos que fueron fundamento de nuestra fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo