Frente a las tentaciones en la oración

La tentación más frecuente, la más oculta, es nuestra falta de fe. Esta se expresa menos en una incredulidad declarada que en unas preferencias de hecho. Cuando se empieza a orar, se presentan como prioritarios mil trabajos y cuidados que se consideran más urgentes; una vez más, es el momento de la verdad del corazónSigue leyendo «Frente a las tentaciones en la oración»

Evangelio

San Juan 6:60-69Muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?» Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?… «El espíritu es el que da vida; la carne no sirveSigue leyendo «Evangelio»

La humilde vigilancia de la oración

Otra dificultad, especialmente para los que quieren sinceramente orar, es la sequedad. Forma parte de la oración en la que el corazón está desprendido, sin gusto por los pensamientos, recuerdos y sentimientos, incluso espirituales. Es el momento en que la fe es más pura, la fe que se mantiene firme junto a Jesús en suSigue leyendo «La humilde vigilancia de la oración»

La caída de los ángeles

La Escritura nos narra que una parte de los ángeles creados por Dios se rebelaron contra Él y se prefirieron a sí mismos. «La Escritura habla de un pecado de estos ángeles (2 Pe 2,4). Esta “caída” consiste en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y suSigue leyendo «La caída de los ángeles»

La humilde vigilancia de la oración

Mirado positivamente, el combate contra el ánimo posesivo y dominador es la vigilancia, la sobriedad del corazón. Cuando Jesús insiste en la vigilancia, es siempre en relación a Él, a su Venida, al último día y al “hoy”. El esposo viene en mitad de la noche; la luz que no debe apagarse es la deSigue leyendo «La humilde vigilancia de la oración»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo – dice el Señor–;el que coma de este pan vivirá para siempre.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 6, 44-51. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie puedeSigue leyendo «Evangelio»