Santo Sacrificio de la Misas

El hombre perdona la injuria que ha recibido, si el ofensor le ofrece un buen obsequio o si le hace un gran servicio. Así también Dios nos perdona por el honor que le rendimos asistiendo a la Santa Misa, y por el sublime don que le ofrecemos, por la oblación del Cuerpo y la SangreSigue leyendo “Santo Sacrificio de la Misas”

El cuerpo del hombre

participa de la dignidad de la “imagen de Dios”: es cuerpo humano precisamente porque está animado por el alma espiritual, y es toda la persona humana la que está destinada a ser, en el Cuerpo de Cristo, el templo del Espíritu (cf. 1 Cor 6,19-20; 15,44-45).» (Catecismo, 364). En el cuerpo se encuentran las facultadesSigue leyendo “El cuerpo del hombre”

Imagen y semejanza

El hombre no sólo es criatura de Dios, sino que es una criatura del todo especial: es “imagen y semejanza” de Dios (cf. Gén 1,27). Un perrito es una criatura de Dios pero no es “imagen y semejanza” de Él… El ser “imagen y semejanza” de Dios nos indica que participamos de su misma naturaleza,Sigue leyendo “Imagen y semejanza”

No nos dejes caer en la tentación

El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entreSigue leyendo “No nos dejes caer en la tentación”

Mi sangre es tuya

Tengo vocación de apóstol… Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las 5 partes del mundo, y hasta las islas más remotas… Quisiera ser misionero no sólo duranteSigue leyendo “Mi sangre es tuya”

Gloria de Dios

La santidad de Dios es el hogar inaccesible de su misterio eterno. Lo que se manifiesta de Él en la creación y en la historia, la Escritura lo llama Gloria, la irradiación de su Majestad (cf Sal 8; Is 6, 3). Al crear al hombre “a su imagen y semejanza” (Gn 1, 26), Dios “loSigue leyendo “Gloria de Dios”

Que estás en el cielo

El símbolo del cielo nos remite al misterio de la Alianza que vivimos cuando oramos al Padre. Él está en el cielo, es su morada, la Casa del Padre es, por tanto, nuestra “patria”. De la patria de la Alianza el pecado nos ha desterrado (cf Gn 3) y hacia el Padre, hacia el cielo,Sigue leyendo “Que estás en el cielo”

Abraham, David y Cristo

Abraham fue el primero que mereció el testimonio de la fe “porque creyó a Dios y le fue imputado por justicia” ( Rom 4,3 ). Así también debió ser indicado como fundador del linaje de Cristo, porque mereció primero la promesa de la institución de la Iglesia por estas palabras: “Y en ti serán bendecidasSigue leyendo “Abraham, David y Cristo”

Jesús es Dios

Yo refrenaré la audacia y el furor insensato de este hombre con la autoridad de los testimonios celestiales aduciendo, para demostrarle la persona de la sustancia propia del Hijo, no los que él cavilosamente pretende que convienen a la humanidad asumida, sino los que sin escrúpulo del entendimiento más perplejo confiesan todos unánimes que competenSigue leyendo “Jesús es Dios”

Jesucristo

El cetro no saldrá de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Aquél que debe ser enviado; Él será el que reúna a todas las naciones» (Gén., 49, 10)