Evangelio según san Mateo, 8: 18- 22 Mas como viese Jesús muchas gentes alrededor de sí, mandó a sus discípulos pasar a la otra parte del lago. Y llegándose a El un escriba, le dijo: «Maestro, te seguiré a donde quiera que fueres». Y Jesús le dijo: «Las raposas tienen cuevas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza». Y otro de sus discípulos le dijo: «Señor déjame ir primero, y enterrar a mi padre». Mas Jesús le dice: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos». (vv. 18-22)
Hizo esto, como hombre, queriendo evitar la importunidad de la muchedumbre. Estaban fijos en El admirándole, y queriendo verle. ¿Quién, en efecto querría separarse de El, cuando tales milagros hacía? Quién no querría ver su rostro sencillo y aquellaboca que tales cosas hablaba? Pues si Moisés tenía la cara radiante de gloria y San Esteban como la de un ángel, comprendamos que el dueño de todas las cosas debió aparecer entonces cual convenía. Por lo cual dice el profeta: «Magnífico en hermosura sobre los hijos de los hombres» ( Sal 44,3)
San Marcos 11:22-24 Jesús les respondió: «Tened fe en Dios. Yo os aseguro que quien diga a este monte: `Quítate y arrójate al mar’ y no vacile en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis.
La Iglesia primitiva interpretó el castigo eterno como la retribución por las acciones pecaminosas no contritas de parte de la justicia divina y el castigo temporal como una corrección medicinal para invitar al pecador a la conversión.
Martirio de Policarpo 156 – 177
Escrito cristiano primitivo que narra el martirio de San Policarpo, quien fuera discípulo directo del apóstol San Juan. En él narra cómo los cristianos preferían morir antes de sufrir el castigo divino
«Y prestando atención a la gracia de Cristo, despreciaban las torturas del mundo, comprando al coste de una hora el ser librados de un castigo eterno.»
El Estado se ha propuesto <deconstruir> la manera de ser niño o de ser niña, su objetivo es minar la identidad, gestionándola a través de fragmentos en constante expansión categorial. En esto consiste su biopolíftica. Y la lleva adelante, por supuesto orientado por los esfuerzos de las organizaciones internacionales y sus recursos.
Entre ellas, destacan la Unesco y el Unfpa, que confeccionan manuales de <Edvcaciôn s3xual> para distintos países. Uno de ellos, disenado para Guatemala, luego de decir que la f3minidad y la mªsculinįdad constituyen simplemente <deberes expectativas y prohibiciones> (o sea, un conjunto de elementos esencialmente negativos) construidos por la sociedad, interroga a los niños:
¿Crees que estos roles se pueden cambiar y ser hombre y mujer de forma diferente?>. En una guía para la implementación de la <Edvcaciôn s3xual int3grral> del Estado peruano, en la sección <identydad de gênęro>, luego de brindarle distintas herramientas <deconstructivas> al docente, se le pregunta: <¿Qué podría hacer el profesor para que los y las estudiantes cambien sus estereotipos de gênęro?
En otro manual, se les pide a los docentes que muestren juguetes a los niños y les pregunten con cuáles les gustaria jugar. <Con seguridad, la mayoría de las niñas y de los niños van a responder de acuerdo al gênęro>, pero <nuestra labor en Edvcaciôn S3xual Int3grral es, sin embargo, contribuir a que se superen esas pautas culturales> Esta técnica también se está utilizando hace varios años ya en distintos países con la vestimenta y los accesorios: desde el preescolar, incluso, se anima a los niños a usar vestidos típicamente fęmeninos, colocarse aretes, collares, maquillarse etcétera. En Argentina, mientras las pruebas internacionales muestran una y otra vez las enormes deficiencias educacionales de los niños- que carecer de habilidades básicas de comprensión lectora matemáticas y ciencias-, la obsesión con la sexuªlidæd y el gênęro en los colegios raya el absurdo. En un manual para docentes del ministerio de Educación, se insta a que se cancelen <las historias de amor hēterøsexual romántico de ciertos cuentos, poemas y canciones>, que se critiquen las <clases y ejercicios diferenciados en Edvcaciôn Física>, que incluso se revean <los enunciados de algunos problemas matemáticos> y que <se identifique la persistencia de sesgos hētêrônõrmados> en la enseñanza en general. Además, se llama a problematizar <la noción del amor romántico que se instala en la modernidad cªpitąlista påtriªrcal, cis, heterõnormãda y los efectos que esta noción tiene en los modos de vincularnos y en la naturalización de las violęncįªs de gęnėro‣
<:Qué es la sexualidad?>, Unfpa, ht tp s:/ /guatemala.un fp a.o r g/sites/de- fault/files/pu b-pdf/Que%20es%20 la% 20sexu a lid ad% 20co mpre ssed.pdf
<Guía para implementar la educªcįón s3xual int3grral>, Ministerio de Educación de Perú, http s://repositorio.minedu. go b. p e/bitstream/ hand le/20.500.12 799/76 40/(visitado en diciembre del 2021)
<Manual de educªcįón s3xual int3grral para el personal del nivel de educación inicial>, Ministerio de Educación de Perú, http s://w ww.s paj.or g.p e/wp-con- ten t/uploads/2016/05/Ma nual_sexu al_i- del diciembre nicial.p df (vi sitado en 2021)
San Mateo 25:1-13 «Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: `¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’ Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: `Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.’ Pero las prudentes replicaron: `No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.’ Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: `¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él respondió: `En verdad os digo que no os conozco.’ Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.
“Uno de los aspectos más relevantes de la personalidad del Arcángel es su incansable militancia a favor de Dios y de las cosas de Dios. Su grito inicial: Quis ut Deus, Quién como Dios, impregna todo el sentido de su quehacer. Analicemos los textos de la Escritura que aluden a esta faceta de San Miguel
Mikael en la visión de Daniel
En el capítulo 10 del libro de Daniel encontramos una importante mención del Arcángel. En el año tercero de Ciro, rey de Persia, Daniel recibió una revelación. Se hallaba éste a orillas del río Tigris cuando se le apareció un varón vestido de lino y ceñido con un cinturón de oro puro. Su rostro resplandecía como el relámpago, sus ojos eran como brasas de fuego, y el sonido de su voz era como rumor de muchedumbre (cf. Dan. 10, 1-6).
El personaje había venido para anunciarle la próxima liberación del pueblo elegido. “Pero -agregó- el jefe del reino de Persia se me opuso veintiún días, mas Miguel, uno de los jefes supremos, vino en mi ayuda, y yo prevalecí allí sobre los reyes de Persia. Vengo ahora para darte a conocer lo que sucederá a tu pueblo en los tiempos venideros, pues a estos tiempos se refiere la visión (Dan. 10, 13,14) Y concluyó: “Tengo que volverme luego a luchar con el jefe de Persia y, saliendo yo, vendrá el jefe de Grecia…Nadie me ayuda contra ellos, si no es Miguel, vuestro jefe” (ib. 20-21)
Dos capítulos más adelante, hablando el mismo personaje sobre la liberación final de Israel, profetizó: “Entonces se alzará Miguel, el gran jefe, el defensor de los hijos de tu pueblo, y será un tiempo de angustia, tal como no lo hubo desde que existen las naciones hasta ese día. Entonces se salvarán los que de tu pueblo estén escritos en el libro. Las muchedumbres de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la eterna vida, otros para la eterna vergüenza y confusión.” (Dan. 12, 1-2).
Hagamos un breve análisis de estos diferentes textos.
– En ellos se atribuye un jefe al reino de Persia, al reino de Grecia, y al pueblo de Israel. No parece que estos jefes sean hombres puesto que, por una arte, el jefe del reino de Persia es distinto de los reyes de Persia, y por otra, Israel nunca tuvo por jefe temporal a ningún hombre con el nombre de Miguel. Lo que pretenden que “el jefe del reino de Persia” es Ciro, olvidan que ese príncipe no fue un jefe sino un rey, título que el profeta no deja de darle cuando a él se refiere (cf. Dan. 1,21; 10,1). Los Padres casi unánimemente ven en estos jefes de los Persas, de los Griegos y de los Israelitas a ángeles encargados de velar sobre sus respectivos pueblos
Mikael es llamado sucesivamente “uno de los jefes supremos”, luego “vuestro jefe”, en relación con el pueblo al cual pertenece Daniel, y finalmente “el gran jefe” desde el punto de vista de la protección de Israel. De lo cual se desprende que ocupa un rango elevado en la jerarquía de los ángeles y que fue especialmente encargado por Dios para cuidar del pueblo elegido. Hay que agregar, sin embargo, que a los ojos de los judíos, el título de “jefe” atribuido a Miguel en nada obstaba a que Dios fuese considerado como Señor supremo y protector inmediato de Israel (cf. Eccle. 17, 14-15).
– El texto de Daniel muestra que los ángeles prepuestos a las naciones ejercen activamente su ministerio. El ángel de Persia se opone durante veintiún días a un designio cuya ejecución parece deseable. Este designo no puede ser otro que la liberación del pueblo elegido, anunciada en esta visión del profeta. El ángel Miguel es el único que defiende el plan de Dios
Finalmente el contenido y contexto de todo el capítulo 12 es escatológico. Se habla claramente del “fin” (v.6), del “tiempo venidero” (vv.4.9), del “tiempo de abolición del sacrificio perpetuo y del tiempo de la abominación de la desolación” (v.11), en el cual “un gran número errará y la iniquidad se acrecentará” (v.4)
Les escribo hoy para discutir más a fondo la tercera verdad básica de la que hablé en mi primera carta pastoral publicada el 22 de agosto de 2023: “El sacramento del Matrimonio es instituido por Dios. Por la Ley Natural, Dios ha establecido Matrimonio entre un hombre y una mujer fieles el uno al otro de por vida y abiertos a los hijos. (CCC 1601). La humanidad no tiene el derecho ni la verdadera capacidad de redefinir el matrimonio»
En la víspera del Año Nuevo de 1930, la Iglesia respondió oficialmente a quienes defendían la anticoncepción mediante el Publicación de la encíclica del Papa Pío XI sobre el matrimonio, Casti Connubii. Esta encíclica reiteró claramente que el uso de cualquier medio «artificial» de control de la natalidad estaba prohibido porque interfería con el diseño de Dios para la vida humana, y por tanto era pecado mortal. «Puesto que, al apartarse abiertamente de la ininterrumpida tradición cristiana, algunos Recientemente he juzgado posible declarar solemnemente otra doctrina sobre esta cuestión, la católica Iglesia, a quien Dios ha confiado la defensa de la integridad y pureza de las costumbres, erguida en medio de la ruina moral que la rodea, para que pueda preservar la castidad de la unión nupcial desde estando contaminada por esta mancha inmunda, alza su voz en señal de su divina embajada y a través de Nuestra boca proclama de nuevo: cualquier uso del matrimonio ejercido de tal manera que el acto sea deliberadamente frustrado en su poder natural para generar vida es una ofensa contra la ley de Dios y de la naturaleza, y aquellos que se entregan a ella tales son marcados con la culpa de un pecado grave.» (Casti Connubii, párr. 56)
Que el Señor nos conceda muchos matrimonios y familias santas, y muchos sacerdotes santos, para que recibamos su gracia abundante y estar unidos a Nuestro Señor, ahora y siempre.
Siendo tu humilde padre y servidor, Joseph E. Strickland Ex Obispo de Tyler, Texas
Ahora bien, estos tres elementos, politico, economico y moral, están subordinados uno a otro, siendo el principal, según hemos dicho, el elemento moral. En efecto, imposible es que viva democracia politica alguna si carece de raices profundas en la democracia económica; pero, a la vez, ni una ni otra son posibles si no arraigan en tal estado de animo que la conciencia posea responsabilidades y fuerzas morales proporcionada. Pero suponed un estado de animo, formado tanto de responsabilidad consciente como de fuerzas morales, entonces la democracia económica se desenvolverá naturalmente, traduciéndose en actos de esa conciencia y de esas fuerzas; del mismo modo y por igual camino saldra del régimen corporativo la democracia politica; y la democracia politica y la económica, ésta como soporte de aquélla, quedaran asentadas en la conciencia aun del pueblo sobre fundamentos inquebrantables
NOTRE CHARGE APOSTOLIQUE Enseñanzas de San Pio X Sobre los errores de «Le Sillon» (Surco) y la democracia 23 de agosto de 1910