LA AGONÍA DE CRISTO

LA AGONÍA DE CRISTO
Por Santo Tomás Moro

I. «SOBRE LA TRISTEZA, AFLICCIÓN MIEDO Y ORACIÓN DE CRISTO ANTES DE SER CAPTURADO» (Mt 26, Mc 14, Lc 22, Ju 18).
Oración y mortificación con Cristo

Salieron hacia el monte de los Olivos, y no a la cama. El profeta dice: «En mitad de la noche me levanté para rendirte homenaje», pero Cristo ni siquiera se reclinó sobre el lecho. Ojalá pudiéramos nosotros, por lo menos, aplicarnos con verdad este otro texto: «Me acordé de tí cuando descansaba sobre mi cama . Y no era el tiempo veraniego cuando Cristo, después de cenar, se dirigió hacia el monte. Porque no debía ocurrir todo esto mucho más tarde del equinoccio de invierno, y aquella noche hubo de ser fría, como muestra la circunstancia de que los servidores se calentaban junto a las brasas en el patio del sumo pontífice. Ni tampoco era ésta la primera vez que Cristo hacía tal cosa, como claramente atestigua el evangelista al escribir secundum consuetudinem, «según su costumbre» .

Subió a una montaña para rezar, significando así que, al disponernos a hacer oración, hemos de elevar nuestras mentes del tumulto de las cosas temporales hacia la contemplación de las divinas. El mismo monte de los Olivos tampoco carece de misterio, plantado como estaba con olivos. La rama de olivo era generalmente empleada como símbolo de paz, aquella que Cristo vino a establecer de nuevo entre Dios y el hombre después de tan larga separación. El aceite que se extrae del olivo representa la unción del Espíritu: Cristo vino y volvió a su Padre con el propósito de enviar el Espíritu Santo sobre los discípulos, de tal modo que su unción pudiera enseñarles todo aquello que no hubieran podido sobrellevar si se lo hubiera dicho antes.

#Tristeza #Aflicción #miedo #oración #Cristo #Capturado #mateo #lucas #mortificación

#montedelosolivos #cama #mitaddelanoche #lecho #meacordé #nochefría #juntoalasbrasas #sumopontífice #montaña #rezar #contemplación #divinas #símbolodelapaz #aceite #espírituSanto #discípulos

#laagoníadecristo #tomásmoro

Divina Gracia



Evangelio según san Mateo, 8: 1-4 y habiendo bajado del monte, le siguieron muchas turbas; y he aquí que, viniendo un leproso, le adoraba, diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». Y extendiendo la mano le tocó, diciendo: «Quiero, sé limpio», y al punto su lepra fue limpiada. Y Jesús le dijo: «Mira, que no se lo digas a nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote y ofrece la ofrenda que mandó Moisés en testimonio a ellos». (vv. 1-4)

Lo envió a los sacerdotes para que conociesen que no había sido curado por la costumbre de la ley, sino por la acción de la Divina Gracia

Pseudo- Orígenes, hom. in liv. 5

¿Ha habido una cuarta ola «católica liberal»?



Jacques Maritain (1882 1973) fue el lider principal de la cuarta ola «católica liberal»

¿Jacques Maritain no es un gran filósofo tomista?
Del mismo modo que en los principios de la Iglesia algunos traicionaron la fe verdadera después de haber sido los campeones (Tertuliano, por ejemplo), así mismo Maritain, campeón del
tomismo, evoluciona progresivamente hacia el liberalismo. Llegó a dudar, al fin de su vida, de la
eternidad de las penas del infierno.

¿Ésta cuarta ola «católica liberal fue condenada?
En 1953 el cardenal Ottaviani, pro secretario del Santo Oficio, refuta ciertas tesis liberales
de Maritain en un solemne discurso en Letrán; en 1958 el Santo Oficio prepara un documento
condenando ciertas proposiciones de Maritain y del jesuita americano John Courtney Murray, pero
la muerte de Pío XIl impide su publicación
Finalmente Maritain y Murray triunfaron el Concilio Vaticano II

Le Sel de la terre 39, p. 74. (NDRL)

CATECISMO CATOLICO DE LA CRISIS EN LA IGLESIA Por el Padre Matthias Gaudron

#ArquiSantiagoGT #ArzobispadoGT #celam
#EvangelizandoTour #IISínodoArquidiocesano
#PastoralVocacional #Vocaciones #PadreHermógenes
#MonseñorGerardi #SEMNAS #MinisterioSacerdotal
#SeminarioMayordelaAsunción #CaminemosJuntos
#retirodesacerdotes #Colegialidad #Eclesialidad
#Sinodalidad #PapaFrancisco #Audiencia #ObisposRD
#CED #SínododelaSinodalidad

Se consiguen las plantas con el cultivo, y los hombres con la educación



También Rousseau, en el siglo XVIII, abordará el tema de la educación. En el Emilio nos presenta un experimento mental, en el que recibe a un niño para ser educado desde su nacimiento, y decide conducirlo al margen de las influencias del entorno social. La idea central del mito que contaba Protágoras regresa a primer plano: <Un hombre abandonado desde su nacimiento a sí mismo sería el más desfigurado de los mortales>. Al nacer, nos falta todo, pero todo lo que obtenemos en nuestro desarrollo <se nos ha dado por medio de la educación>. Rousseau buscará darle a Emilio, apoyándose en la naturaleza, todo eso de lo que este carece. La educación es la cultivación del hombre: <Se consiguen las plantas con el cultivo, y los hombres con la educación>,

Sin educación por tanto, no damos con el hombre. Con un método muy distinto del de los humanistas y del de Locke, Rousseau procura sin embargo cosas muy similares. Presenta la educación como un proceso por medio del cual se construye al hombre libre y virtuoso. Este es el que no se deja <arrastrar por las pasiones ni las opiniones de los hombres>, el que no está <gobernado por ninguna otra autoridad que no sea la de su propia razón> y el que <cumple con su deber, persiste fiel al orden y nada puede apartarle de él>. Ya estamos en tiempos modernos: hete aquí el sujeto autónomo que determina su vida con arreglo a la razón, producto de una buena educación que posibilita el dominio de sí. Este es el sujeto que nuestra posmodernidad ha sepultado hace tiempo ya

Jean-Jacques Rousseau, Emilio o la educación (Barcelona: Gredos, 2015), pp. 9-10

Hipervínculos, distractores por antonomasia



La cantidad de tiempo que hoy se pierde en el celular es síntoma de un grave problema cultural. Así como Sócrates temía que la sobreabundancia de libros terminara afectando la memoria y creando un tipo de sabelotodo que en realidad no sabe nada, nuestro problema radica en que el internet y las redes sociales implican un gran peligro, dado que afectan las facultades cognitivas del ser humano. El internet o el celular, entonces, no son meras herramientas bajo nuestro control, sino que están alterando características profundamente humanas. Pongamos un solo ejemplo. El internet pretendía <democratizar> el conocimiento, ahora sin barreras ni límites aparentes, de tal manera que todos pudiésemos leer e informarnos. Sin embargo, la realidad es que cuando comenzamos leer un artículo en línea y nos encontramos con una frase con hipervínculos, es inevitable distraerse con el dilema de darle clic o no al texto Nicholas Carr, crítico del efecto de la tecnología en nuestras vidas, lo dice claramente:

<La redirección de nuestros recursos mentales, desde la lectura de libros hasta la formación de juicios les] imperceptible para nosotros-tenemos un cerebro muy rápido-, pero está demostrado que impide la comprensión y la retención, sobre todo cuando se repite con frecuencia>.

¿Hay alguna manera de evitar ese problema? El torrente de información suelta, desconectada y muchas veces sin importancia termina intoxicando al cerebro. De ahi la importancia del control personal y del discernimiento a la hora de buscar conocimiento por medio de las posibilidades del internet y de la novedosa forma de comunicación oral y visual en plataformas como YouTube. Es sorprendente e innegable cómo el conocimiento se está transfiriendo a una nueva modalidad de aprendizaje donde uno puede informarse de temas de lo más variados: desde cambiar el filtro de aceite a instalar un caño de plomería, reemplazar un ladrillo en la pared o hacer un curso de filosofa política o inteligencia artificial.

Estamos ante una gran transición tecnológica en el modo de comunicarnos y aprender que nos lleva a cuestionarnos si esto nos hace más sabios o solo es apariencia de conocimiento

Carr, Superficiales, cap. 7

¿Significa lo anterior que los fieles tienen un rol activo en la infalibilidad de la Iglesia?

No. Es necesario destacar que se trata de una infalibilidad “pasiva”, o sea receptiva. Solo la infalibilidad de la jerarquía eclesiástica es “activa”, tanto en el Magisterio solemne de las declaraciones dogmáticas del Papa y de los Concilios, cuanto en el Magisterio ordinario universal de los obispos. San Pedro y los Apóstoles (y sus sucesores) recibieron el mandato de “enseñar a todos los pueblos” (Mt 28, 19), obligando así a los fieles a creer en sus enseñanzas: “Quien a vosotros escucha, a Mí me escucha” (Lc 10, 16)

El papel de los fieles en el desarrollo de la doctrina



¿Los fieles tienen un papel en la elaboración doctrinaria de la Iglesia?

Sí. Es innegable que los simples fieles (o sea, los bautizados que no recibieron el sacramento del Orden sagrado) tienen un rol importantísimo en la vida de la Iglesia, de la cual son piedras vivas. El Bautismo los incorpora a la Iglesia, haciéndolos partícipes de su misión (Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 1213), y la Confirmación los obliga, “como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras” (n.º 1285). La asistencia divina del Espíritu Santo, prometida por el Señor a los Apóstoles (Jn 14, 16-17 y 26), concierne a toda la Iglesia y, aunque se manifiesta primordialmente a través del Magisterio (infallibilitas in docendo), también se revela a través del consenso de los fieles. Este último expresa la infalibilidad de la Iglesia en su creencia (infallibilitas in credendo), la cual, como vimos, reposa sobre el sentido de la fe que los fieles reciben en el Bautismo. Sin embargo, el “consensus fidei fidelium” no puede equipararse con la “volonté générale” de Rousseau. Como puntualizaba el cardenal Walter Brandmüller en un congreso celebrado en Roma en abril de 2018, “cuando los católicos en masa consideran legítimo volver a casarse después del divorcio, la anticoncepción u otras cosas similares, no se trata de un testimonio masivo a favor de la fe, sino de un alejamiento masivo de ella”.

El purpurado recordaba también en dicho congreso que “el sensus fidei actúa como una suerte de sistema inmunitario espiritual que lleva a los fieles a reconocer y rechazar instintivamente todo error. Sobre este sensus fidei se apoya por lo tanto —junto a la promesa divina— también la infalibilidad pasiva de la Iglesia, o sea la certeza de que la Iglesia, en su totalidad, no podrá jamás caer en herejía”.

CARD. WALTER BRANDMÜlLeR, Sulla consultazione dei fedeli in questioni di dottrina,
Roma, 07-4-18, in http://www.unavox.it/ArtDiversi/DIV2433_Card_Brandmuller.
Consultazione_fedeli_su_dottrina.html



#ArquiSantiagoGT #ArzobispadoGT #celam
#EvangelizandoTour #IISínodoArquidiocesano
#PastoralVocacional #Vocaciones #PadreHermógenes
#MonseñorGerardi #SEMNAS #MinisterioSacerdotal
#SeminarioMayordelaAsunción #CaminemosJuntos
#retirodesacerdotes #Colegialidad #Eclesialidad
#Sinodalidad #PapaFrancisco #Audiencia #ObisposRD
#CED #SínododelaSinodalidad

José Antonio Ureta. Julio Loredo de Izcue. El proceso sinodal: Una caja de Pandora Título original en italiano: Processo sinodale: Un Vaso di Pandora © 2023, Associazione Tradizione Famiglia Proprietà – Roma

¿Qué peligros hay en una escucha tan amplia?



El ya citado P. Nazir-Ali advierte: “Los consultados necesitan ser catequizados, quizá incluso evangelizados.

De lo contrario, todo lo que obtendremos es un reflejo de la cultura que rodea a las personas”. De hecho, muchas de las propuestas presentadas en el Sínodo simplemente reflejan algunas tendencias del mundo moderno. La Comisión Teológica Internacional lo reconoce al afirmar que el nuevo clima eclesial es fruto “de un discernimiento más atento de las instancias propuestas por la conciencia moderna en lo que se refiere a la participación de todos los ciudadanos en la gestión de la cosa pública”.

LORENZA FORMICOLA, Ex anglicano: La sinodalità non vada contro la fede, La Nuova Bussola Quotidiana, 19-1-23,

Comisión Teológica Internacional, El sensus fidei en la vida de la Iglesia, n.° 38.

José Antonio Ureta. Julio Loredo de Izcue. El proceso sinodal: Una caja de Pandora Título original en italiano: Processo sinodale: Un Vaso di Pandora © 2023, Associazione Tradizione Famiglia Proprietà – Roma

#ArquiSantiagoGT #ArzobispadoGT #celam
#EvangelizandoTour #IISínodoArquidiocesano
#PastoralVocacional #Vocaciones #PadreHermógenes
#MonseñorGerardi #SEMNAS #MinisterioSacerdotal
#SeminarioMayordelaAsunción #CaminemosJuntos
#retirodesacerdotes #Colegialidad #Eclesialidad
#Sinodalidad #PapaFrancisco #Audiencia #ObisposRD
#CED #SínododelaSinodalidad

Joseph E. Strickland

12 de septiembre de 2023

Mis queridos hijos e hijas en Cristo:

Les escribo hoy para discutir más a fondo la segunda verdad básica de la que hablé en mi primera carta pastoral emitido el 22 de agosto de 2023: «La Eucaristía y todos los sacramentos son divinamente instituidos, no desarrollados por hombre. La Eucaristía es verdaderamente Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de Cristo, y recibirlo en la Comunión indignamente (es decir, en un estado de pecado grave e impenitente) es un sacrilegio devastador para el individuo y para el Iglesia.» (1 Cor 11:27-29).

En pocas palabras, la Eucaristía es la fuente y cumbre de la vida cristiana. Es el Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo Su Presencia Real entre nosotros. Cuando consumimos la Eucaristía, estamos incorporados a Cristo de manera sobrenatural, y estamos también vinculados a todos los demás que son del Cuerpo de Cristo.

La Sagrada Comunión es un encuentro íntimo con Jesucristo. Jesús dijo: «En verdad, en verdad os digo, a menos que coméis la carne del Hijo del Hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida dentro de vosotros. quien come mi carne y bebidas mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadero alimento, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Justo Como el Padre viviente me envió y yo tengo vida gracias al Padre, así también el que se alimenta de mí, tendrá vida tener vida gracias a mí. Este es el pan que descendió del cielo. A diferencia de vuestros antepasados que comieron y aún murió, el que come este pan vivirá para siempre.» (Jn 6,53-58).

Uno de los innumerables relatos de la historia de la Iglesia ofrece un hermoso mensaje del poder de la Eucaristía. San Damián de Molokai, sacerdote belga de mediados del siglo XIX, fue enviado como misionero campos de Hawaii donde pasaría su vida al cuidado y servicio de aquellos que padecían lepra. Durante muchos años, San Damián amó y cuidó él solo de la colonia de leprosos, atendiendo a las necesidades físicas y espirituales de todos en la comunidad. Uno podría preguntarse qué le pudo haber dado la fuerza espiritual para una misión tan difícil y desgarradora, una misión que terminó contrayendo y muriendo él mismo a causa de la enfermedad. San Damián nos da la respuesta; dijo que era el Eucaristía. San Damián escribió: «Si no fuera por la presencia constante de nuestro Divino Maestro en nuestra humilde capilla, no me hubiera sido posible perseverar en compartir la suerte de los afligidos en Molokai.

La Eucaristía es el pan que da fuerza. Es a la vez la prueba más elocuente de su amor y la más un medio poderoso para fomentar Su amor en nosotros. Él se entrega cada día para que nuestros corazones como brasas pueda encender los corazones de los fieles.» La Eucaristía era la fuerza espiritual de San Damián, y el Señor quiere que sea también nuestra fuerza. Que

Nuestro Señor los bendiga y que Nuestra Santísima Madre interceda por ustedes mientras continúan creciendo en la fe esperanza y caridad.

Joseph E. Strickland
Obispo de Tyler, Texas

Misa de media noche

Oración

REINO del Corazón de Jesús, Estableceos en mi corazón