San Ramón NonatoPatrono de las embarazadas y de los bebés por nacer



Ramón fue llamado Nonato, o no nacido, porque fue sacado a la vida habiendo muerto su madre, contrario a la ley común de la naturaleza. Despreciaba los juegos infantiles y las tentaciones del mundo y se entregó a obras de devoción y todos le admiraban por tener las virtudes de un hombre adulto. Amaba a la Madre de Dios sobre todo y le rezaba constantemente. Ingresó en la Orden de la Merced, para el rescate de los cautivos. Perpetuamente mantuvo su virginidad, que había consagrado a la Santísima Virgen; brilló en otras virtudes, y más con la caridad hacia los cristianos que vivían miserables vidas bajo el poder de los paganos. Gregorio IX lo inscribió entre los Cardenales; pero el hombre de Dios despreció toda pompa y se mantuvo firme en la humildad propia de un religioso. En Cardona, agotado por una enfermedad y fortalecido por los sacramentos de la Iglesia, fue al Señor el último domingo de agosto de 1240

Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Palabra de Dios

«Para quien quiera creer tengo mil argumentos; pero para quien no quiera no tengo ninguno».

San Agustín, filósofo norafricano

Fe y obras



Evangelio según san Mateo, 7: 21- 23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése entrará en el reino de los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Seňor, ¿pues no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces yo les diré claramente: nunca Os conocí. Apartaos de mí los que obráis la iniquidad». (vv. 21- 23)

Es costumbre en la Sagrada Escritura el tomar los dichos por los hechos, según cuya interpretación dice el Apóstol: «Confiesan que conocen a Dios, pero lo niegan con los hechos» ( Tit 1,16 )

San Jerónimo

Libertad de concienciaMIRARI VOSSOBRE LOS ERRORES MODERNOS



10. De esa cenagosa fuente del Indiferentismo mana aquella absurda y errónea sentencia o, mejor dicho, locura, que afirma y defiende a toda costa y para todos, la libertad de conciencia. Este pestilente error se abre paso, escudado en la inmoderada libertad de opiniones que, para ruina de la sociedad religiosa y de la civil, se extiende cada día más por todas partes, llegando la impudencia de algunos a asegurar que de ella se sigue gran provecho para la causa de la religión. ˇY qué peor muerte para el alma que la libertad del error! decía San Agustín [21]. Y ciertamente que, roto el freno que contiene a los hombres en los caminos de la verdad, e inclinándose precipitadamente al mal por su naturaleza corrompida, consideramos ya abierto aquel abismo [22] del que, según vio San Juan, subía un humo que oscurecía el sol y arrojaba langostas que devastaban la tierra. De aquí la inconstancia en los ánimos, la corrupción de la juventud, el desprecio por parte del pueblo- de las cosas santas y de las leyes e instituciones más respetables; en una palabra, la mayor y más mortífera peste para la sociedad, porque, aun la más antigua experiencia enseńa cómo los Estados, que más florecieron por su riqueza, poder y gloria, sucumbieron por el solo mal de una inmoderada libertad de opiniones, libertad en la oratoria y ansia de novedades

[21] Ep. 166.
[22] Apoc. 9, 3.

Dado en Roma, en Santa María la Mayor, en el día de la Asunción de la bienaventurada Virgen María, 15 de agosto de 1832, año segundo de Nuestro Pontificado.

Oración

No me abandones, Señor; no sea que se acrecienten mis ignorancias y se multipliquen mis faltas

Evangelio

San Mateo 25:1-13
«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: `¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’ Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: `Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.’ Pero las prudentes replicaron: `No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.’ Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: `¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él respondió: `En verdad os digo que no os conozco.’ Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.
Palabra de Dios

El levantamiento popular de La VendéeEjemplo de «toleracia», de la imposición por la vi0l3ncia de los estados y la formación del Comité de «Salud Pública»



«Entonces sonó el toque en los campanarios de 600 iglesias, llamando al levantamiento de toda la Francia Católica», se lee en un viejo libro acerca de la Revolución. Es que tantas medidas que se decían «populares» en realidad eran todo lo contrario; el francés «medio» era profundamente religioso y, aunque había recibido una enorme propaganda anticatólica a lo largo de todo el siglo XVIII, amaba a su Iglesia, a su Rey y a sus tradiciones. Además, el autoritarismo desatado por los nuevos gobernantes que se sucedían uno al otro gracias al régimen del terror, hacían que todo fuera dificil de mantener salvo por las armas.

Entre las medidas que colmaron la paciencia del pueblo francés (en especial de la zona oeste) estuvo la leva forzosa del Comité revolucionario para la guerra con Austria. Sucedía que la Francia revolucionaria había declarado la guerra a Austria (donde reinaba el hermano de María Antonieta, esposa de Luis XVI) para lo que necesitaba carne de cañón que fuese al frente de batalla. Antiguamente a la guerra solo iban los nobles, ya que dicha empresa se consideraba una práctica distinguida, pero desde el Renacimiento se venía decretando la obligatoriedad del alistamiento Unos 300.000 campesinos del occidente francés
fueron enrolados obligatoriamente. Ante la queja general por tener que levantarse contra una nación hermana y cristiana (y más en nombre de la República) la gente comenzó a inquietarse. En especial quienes se levantaron inicialmente fueron los de la región conocida como La Vendée que pasará a la historia por haber sido el primer pueblo francés pasado literalmente por las armas en nombre de la «tolerancia» y «los derechos humanos». En su gran mayoría de condición humilde y no experimentados en el arte de la guerra, los vendeanos debieron defenderse rústicamente y con lo que tenían a mano: al principio fueron rastrillos, palas, hachas, guadañas; todo servía para luchar a favor del Rey y de Dios. A pesar de las enormes bajas y el poco armamento con el que contaban, los contra- revolucionarios llegaron a dominar toda la región de la Bretaña e incluso planearon entrar a París.

Por su parte, el autodenominado «Comité de Salud Pública» (así llamado por los republicanos) tildaba de «enfermos» a los «enemigos del pueblo». Para luchar contra los insurrectos se creó un ejército especial con el nombre de «Columnas infernales» (o «luciferinas») que tenía por finalidad exterminar la población vendeana, incluyendo a mujeres y niños.

No se escatimó en gastos: hornos crematorios ahogamiento masivo y fusilamientos permanentes fueron las prácticas más comunes. La «revolución popular» mataba ahora al «pueblo». :Pero la Revolución Francesa no amaba al pueblo?-se preguntará alguno; Voltaire, el impío Voltaire, podría contestar sin matices: «el pueblo está entre el hombre y la bestia; solo los filósofos pueden convertir a las bestias en hombres; el hombre
sin cultura, sin experiencia, sin inteligencia, no es menos desgraciado y más digno de odio, que los molestos insectos o las bestias más feroces». La revolución, entonces, era el matamoscas de los que no conocian el progreso. Solamente en esa región de la Vendée se llegó a la suma de más de 600.000 muertos, liquidando bosques y plantaciones, y al estilo romano, echando sal gruesa en la tierra para que no creciera más la hierba. Westermann, uno de los jefes encargados de la campaña escribiría en diciembre de 1793 al Comité de Salud: «Ya no hay Vendée. Ella ha muerto bajo nuestro sable libre, con sus mujeres y sus hijos. Acabo de enterrarla en los pantanos y en los bosques de Savenay. Siguiendo las órdenes que me habíais dado, he aplastado a los niños bajo las patas de los caballos, y masacrado a las mujeres que al menos ya no pariran. No tengo un prisionero que reprocharme, lo he exterminado Se fusila sin cesar en Savenay porque a cada instante llegan brigands (bandidos) que pretenden hacerse prisioneros. Nosotros no hacemos prisioneros: habría que darles el pan de la libertad, y la piedad no es revolucionaria..». En fin.., «para el pueblo lo que es del pueblo», como dicen nuestros marxistas locales… La rebelión de la Vendée fue profundamente religiosa: una feroz respuesta a la ideología ateizante y anticristiana. Tratóse de una guerra teológica, un capítulo en la guerra agustiniana de las Dos Ciudades. De un lado la impiedad, el sacrilegio y las matanzas sin compasión. Del otro, el testimonio de los mártires, sea de los que caian con las armas en mano dispuestos a morir por la causa sagrada, sea las víctimas inocentes, mujeres y niños masacrados

ALFREDO SÁENZ, La Nave y las tempestades. La Epopeya de la Vendee, Gladius, Buenos Aires 2009, 168.

XAVIER MARTIN, Sur les droits de l’homme et La Vendée, en Gladius 47 (2000), 175-181.

https://youtu.be/OWPyM9uzERs?si=6S6uqhSlnx7aBXWU

Pero. .. ¡qué tonto eres!



La ideología de la transparencia de los medios embota a los padres- adolescentes. Automarginados cada vez más del proceso de socialización de sus hijos, confían secretamente en las bondades de la pantalla. Esta se convierte en la teta digital de sus hijos. Los salimenta> una gran cantidad de horas por día, en las que no cesa de transmitirles de diferentes maneras y en diferentes versiones -sus significaciones. Muchos padres racionalizan esta defección argumentando que la teta digital no simplemente les brinda a sus hijos diversión, sino también <educación>. Una inmensa mayoría de padres (72 %) del estudio anteriormente referido considera que los medios de comunicación ayudan al <aprendizaje> de sus hijos. Esta opinión es irreconciliable con los incontables hallazgos científicos de las últimas décadas sobre los daños en el aprendizaje que genera por ejemplo, la televisión. También se contradice con los hallazgos relacionados con otras pantallas como el smartphone. Sin embargo, los padres siguen confiando, por ejemplo, en que los cartoons les enseñen por sí mismos a sus hijos normas valores, roles, cuidados. Así, la teta digital reemplaza al viejo preceptor o ayo – que quiso encarnar Rousseau respecto de Emilio- al que determinadas clases confiaban a sus hijos para la más completa formación y seguimiento. Pero como la teta
digital se vuelve transversal entre las clases (salvo casos extremos) de las más variadas situaciones económicas, toma cuotas importantes de control. La teta digital, por cierto, más demandada cuanto más se baja en la pirámide de ingresos, <democratiza> así la socialización. No es poco común enterarse de que muchas veces los padres, cuando prestan atención a sus hijos, terminan desconociendo algunas actitudes que estos
manifiestan y que han sido enseñadas por los medios que consumen sin cesar todos los días.

Una niña de tres años le dice a su padre: <Pero. .. jqué tonto eres!>. Cuando le pregunta a su hija por qué se refiere a él de esa manera, recibe esta respuesta: <Peppa le dice así a Papá Pig Resultó ser que las caricaturas consumidas por la nena- -en este caso, Peppa Pig ridiculizaban la figura paterna y mostraban escenas en las que la protagonista trataba así a su padre. De esta manera, estaban ofreciéndole a la niña una serie de modelos de relación y de comportamiento.
También en torno a Los Muppets se generaron desconciertos. Muchos padres no entendían por qué de repente sus hijos pequeños querían usar vestidos. Resultó que Gonzo, personaje de los Muppet Babies de Disney Juniors, ahora era <g3n3ro fluido>., En un episodio titulado <Gonz0r3lla>, Gonzo quiere ponerse un vestido de princesa para el baile. Una rata, convertida en hada madrina, le concede ese deseo. Ataviado con un brilloso vestido azul y zapatos de cristal, <ni siquiera sabrán que eres tú>, le dice el hada. Pero al final del episodio, Gonzo decide <salir del clóset> y confesar que él era en verdad la princesa del baile, dando a conocer así la fluidez de su género. Estas categorías resultan a menudo tan extrañas para la mayoría de los padres que los medios de comunicación publican notas para adultos explicando el mensaje de esa caricatura para niños pequeños y aleccionando sobre qué significa <g3ner0 fluido>. Un medio enmarca así la <noticia>: <» Quiero ser yo»: Gonzo, de Los Muppets, se declara g3ner0 fluido y claro que lo aceptamos>.

*Por ejemplo, se hizo una investigación con casi mil participantes a los que se estudió durante veinte años para observar la relación entre su exposición a la televisión y su rendimiento escolar y académico Se encontró que, por cada hora diaria de televisión vista entre los 5 y los 15 años, la probabilidad de que obtuvieran un título universitario caia un 15 % (Robert Hancox et al. <Association of Television Viewing During Childhood with Poor Educational Achievement>, Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, 159, 2005). En otra investigación, con una muestra de 4.500 alumnos de entre 9 y 15 años, se observó que la excelencia de las notas disminuía casi en la misma proporción en que aumentaba el consumo de la televisión. El 49 % de quienes no miraban televisión tenía notas de excelencia (<A>), y el porcentaje caía al 24 % cuando se tomaba en cuenta a quienes miraban televisión más de 4 horas diarias (Iman Sharif et al. <Association Between Television, Movie, and Video Game Exposure and School Performance>, Pediatrics,118, 2006).

Daniel Felisoni et al., <Cell Phone Usage and Academic Performance: An Experiment>, Computers & Education, 117,2018 En un estudio reciente, se instaló en los teléfonos de una muestra de alumnos brasileños una aplicación que medía objetivamente el tiempo de uso del aparato. Este dato, generado a lo largo de dos semanas, fue puesto a su vez en relación con el rendimiento académico medido a través de las notas de los exámenes. Entre los resultados más significativos, los investigadores encontraron que <cada 100 minutos usando el dispositivo en promedio por día, se redujo una posición del estudiante en el ranking de la escuela en 6,3 puntos, en un rango de 0 a casi 100>

<«Padre tonto»: los dibujitos se rien de la figura masculina>, La Nación, 10 septiembre
2016, h ttp s:// w ww.la nacion.co m.ar/lifestyle/padre-tonto-los-di-bujitos-se-rien-de-la-figura-masculinanid1936311/

Se acaba de incluir una pareja de l3sbyanas que tienen una hija: <Vivo con mi mamá y mi otra mamá. Una mamá es doctora y la otra cocina espaguetis>, le dice Penny Polar Bear a Peppa Pig en el episodio titulado Familias.
<«Peppa Pig» incluye por primera vez
una pareja h0m∅sexval>, El País, 8 septiembre 2022, htt ps://elp ais.co m/tele vi-
sion /2022-09-08/peppa-pig-introduce-
por-prim era-vez-una-pareja-ho m os e-
xu al.html

<«Quiero ser yo»: Gonzo, de Los Muppets, se declara g3ner∅ fluido y claro que lo aceptamos>, Act itud Fe m, htt ps ://
w ww.a ct itudfem .co m/guia/cine-y-televi-
sion/ser ies/gonzo-de-los-mu ppets-se-de-
cla ra-gen er o-n o-flu ido

Cumplir con la voluntad del Padre



Evangelio según san Mateo, 7: 21- 23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése entrará en el reino de los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Seňor, ¿pues no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces yo les diré claramente: nunca Os conocí. Apartaos de mí los que obráis la iniquidad». (vv. 21- 23)

Debemos cuidar de no ser engañados en el nombre de Cristo por los herejes, o por los que lo entienden mal, o por los que aman el mundo, y por ello dice: «No todo el que me dice: Señor, Señor», etc. Pero veamos cómo puede concordar con esta sentencia aquella otra del Apóstol: «Ninguno puede decir: Señor Jesús si no lo dice inspirado por el Espíritu Santo». No podemos decir que aquellos que no entran en el reino de los cielos tienen el Espíritu Santo, pero el Apóstol puso propiamente esta palabra ( 1Cor 12,3 ): dice, para dar a conocer la voluntad y el entendimiento del que habla. Habla con propiedad aquel que manifiesta su voluntad y su pensamiento por medio de la voz. El Señor puso aqui en general la palabra decir. Parece que también dice aquel que ni quiere ni entiende lo que dice

San Agustín, de sermone Domini, 2, 25