En sentido moral Abraham significa para nosotros la virtud de la fe por su ejemplo, leyéndose de él: «Abraham creyó a Dios y le fue imputado a justicia». Isaac significa esperanza, porque se traduce risa, pues fue el gozo de sus padres. Pero la esperanza es nuestro gozo, porque nos hace aguardar los bienes eternos y gozarnos en ellos. Luego Abraham engendró a Isaac, porque la fe engendra la esperanza. Jacob significa caridad, y la caridad abraza las dos vidas: la activa por el amor del prójimo y la contemplativa por el amor de Dios. La activa está figurada en Lía, la contemplativa en Raquel. Pues Lía significa «la que trabaja», y la vida activa está en el trabajo; Raquel «principio visto», y por la vida contemplativa vemos nuestro principio, que es Dios. Nace, pues, Jacob de dos padres, porque la caridad nace de la fe y de la esperanza, porque todos amamos lo que creemos y esperamos
La glosa
LAS SIETE PETICIONES
Después de habernos puesto en presencia de Dios nuestro Padre para adorarle, amarle y bendecirle, el Espíritu filial hace surgir de nuestros corazones siete peticiones, siete bendiciones. Las tres primeras, más teologales, nos atraen hacia la Gloria del Padre; las cuatro últimas, como caminos hacia Él, ofrecen nuestra miseria a su gracia “Abismo que llama al abismo” (Sal 42, 8).
Oración
Y voy completando en favor del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, las tribulaciones que aún me quedan por sufrir con Cristo en mi carne mortal
Evangelio
Aleluya, Aleluya.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 5, 13-16.
Vosotros sois la luz del mundo.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.
Palabra del Señor.
Los soldados judíos (la policía local)
cuya función era la de ejecutar las órdenes de detención emitidas por el Sanedrín (como ya hemos visto, Roma había dejado a los judíos el derecho de juzgar las causas atinentes a su religión, con el consiguiente derecho de detener, realizar castigos menores y hasta excomulgar). Esta policía dependía únicamente del tribunal supremo (es llamada por los Evangelios con la palabra ministros de los sacerdotes) y eran los servidores, esbirros o criados, según los textos evangélicos.
La confianza sencilla y fiel
la seguridad humilde y alegre son las disposiciones propias del que reza el “Padre Nuestro”
Podemos invocar a Dios como “Padre” porque nos lo ha revelado el Hijo de Dios hecho hombre, en quien, por el Bautismo, somos incorporados y adoptados como hijos de Dios
La Oración del Señor nos pone en comunión con el Padre y con su Hijo, Jesucristo. Al mismo tiempo, nos revela a nosotros mismos (cf GS 22)
Orar al Padre debe hacer crecer en nosotros la voluntad de asemejarnos a Él, así como debe fortalecer un corazón humilde y confiado
Al decir Padre “Nuestro”, invocamos la nueva Alianza en Jesucristo, la comunión con la Santísima Trinidad y la caridad divina que se extiende por medio de la Iglesia a lo largo del mundo
“Que estás en el cielo” no designa un lugar, sino la majestad de Dios y su presencia en el corazón de los justos. El cielo, la Casa del Padre, constituye la verdadera patria hacia donde tendemos y a la que ya pertenecemos
Oración
En virtud de la misma ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios. Que me amó hasta entregarse por mí
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Alegraos y saltad de alegría, porque vuestro premio será grande en los cielos.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 5, 1-12
Dichosos los pobres en el espíritu.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la Tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán «los Hijos de Dios». Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros».
Palabra del Señor.
Luis Martín
Luis Martín papá de Santa Teresa del Lisieux (anunciando el ingreso de Teresa al Carmelo)
Queridísimos amigos, Teresa mi reinecita , entró ayer en el Carmelo…! Sólo Dios puede exigir tal sacrificio… No me tengáis lástima, pues mi corazón rebosa de alegría.
Historia de un Alma. Santa Teresa de Lisieux

Consejos que conducen a la Vida Eterna
Vendrá Cristo a visitarte y a concederte consuelos y alegrías si en tu interior le preparas digna morada. «Si alguno me ama – dijo Jesús- yo le amaré, y me manifestaré a él» (Juan 14,21) Toda su gloria y su belleza son interiores, y en la vida interior le agrada estar
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)






