Santos

Un sabio decía: Dadme una palanca, un punto de apoyo, y levantaré al mundo. Lo que Arquímedes no pudo lograr, porque su petición no se dirigía a Dios y porque la hacía desde el punto de vista material, los santos lo lograron en toda su plenitud. El Todopoderoso les dió un punto de apoyo: ÉlSigue leyendo “Santos”

El Pincelito

Si el lienzo que pinta un artista pudiera pensar y hablar, seguramente no se quejaría de que el pincel lo toque y lo retoque sin cesar; ni tampoco envidiaría la suerte de ese instrumento, pues sabría que la belleza que lo adorna no se la debe al pincel sino al artista que lo maneja ElSigue leyendo “El Pincelito”

Desagradable

Hay en la comunidad una hermana que tiene el don de desagradarme en todo. Sus modales, sus palabras, su carácter me resultan sumamente desagradables. Sin embargo, es una santa religiosa, que debe ser sumamente agradable a Dios Entonces, para no ceder a la antipatía natural que experimentaba, me dije a mí misma que la caridadSigue leyendo “Desagradable”

¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó?

No, no eran sus cualidades naturales las que podían atraerle. Entre ellos y él la distancia era infinita. El era la Ciencia, la Sabiduría eterna; ellos eran unos pobres pescadores, ignorantes y llenos de pensamientos terrenos. Sin embargo, Jesús los llama sus amigos, sus hermanos. Quiere verles reinar con él en el reino de suSigue leyendo “¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó?”

os améis unos a otros igual que yo os he amado

Este año, Madre querida, Dios me ha concedido la gracia de comprender lo que es la caridad. Es cierto que también antes la comprendía, pero de manera imperfecta. No había profundizado en estas palabras de Jesús: El Segundo mandamiento es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo Yo me dedicaba sobreSigue leyendo “os améis unos a otros igual que yo os he amado”

Como tú

Como tú, adorado Esposo mío, quisiera ser flagelada y crucificada… Quisiera morir desollada, como San Bartolomé… Quisiera ser sumergida, como San Juan, en aceite hirviendo… Quisiera sufrir todos los suplicios infligidos a los mártires… Con Santa Inés y Santa Cecilia, quisiera presentar mi cuello a la espada, y como Juana de Arco, mi hermana querida,Sigue leyendo “Como tú”

Mi sangre es tuya

Tengo vocación de apóstol… Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las 5 partes del mundo, y hasta las islas más remotas… Quisiera ser misionero no sólo duranteSigue leyendo “Mi sangre es tuya”

Boda

No habiendo podido invitaron a la bendición nupcial que les fue otorgada en la montaña del Carmelo, el 8 de septiembre del 1980 (a la que sólo fué admitida la Corte Celestial), se os suplica que asistáis a la Tornaboda, que tendrá lugar Mañana, Día de la Eternidad, día en que Jesús, el Hijo deSigue leyendo “Boda”

También lo indispensable

Una noche, después de completas, busqué en vano nuestra lamparita en los estantes destinados a ese fin. Era tiempo de silencio riguroso, por lo que no podía reclamarla… Supuse que alguna hermana, creyendo coger su lámpara, había cogido la nuestra, que, por cierto, yo necesitaba mucho. En vez de disgustarme por verme privada de ella,Sigue leyendo “También lo indispensable”

Luis Martín

Luis Martín papá de Santa Teresa del Lisieux (anunciando el ingreso de Teresa al Carmelo)Queridísimos amigos, Teresa mi reinecita , entró ayer en el Carmelo…! Sólo Dios puede exigir tal sacrificio… No me tengáis lástima, pues mi corazón rebosa de alegría.Historia de un Alma. Santa Teresa de Lisieux