De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. (v. 17)

Enumeradas las generaciones desde Abraham hasta Cristo, el evangelista las divide en tres series de catorce generaciones cada una, porque al terminar cada serie se cambió el estado político de los judíos. Desde Abraham hasta David fueron gobernados por jueces, desde David hasta el destierro de Babilonia por reyes, y desde el destierro de BabiloniaSigue leyendo «De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. (v. 17)»

Danos hoy nuestro pan de cada día

«» “Danos”: es hermosa la confianza de los hijos que esperan todo de su Padre “Hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos” (Mt 5, 45) y da a todos los vivientes “a su tiempo su alimento” (Sal 104, 27). Jesús nos enseña esta petición; con ella se glorifica,Sigue leyendo «Danos hoy nuestro pan de cada día»

Evangelio

Aleluya, aleluya.Por su propia voluntad el Padre nos engendró por medio del Evangelio, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus criaturas.Aleluya. EVANGELIOMt 8, 28-34. ¿Has venido a atormentar a los demonios antes de tiempo? Lectura del santo Evangelio según San Mateo. En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la regiónSigue leyendo «Evangelio»

Rasgarse las vestiduras

El gesto de indignación de rasgarse las vestiduras, ya fuese espontáneo o fingido, constituía un acto obligado, con una reglamentación específica, sobre todo ante casos de blasfemia. Incluso Marcos (Mc 14, 64) acompaña el acto con un: «Habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece?», y Mateo (Mt 26, 65) dice: «¡Ha blasfemado!» Evidentemente estamos anteSigue leyendo «Rasgarse las vestiduras»

Hágase tu voluntad

Por la oración, podemos “discernir cuál es la voluntad de Dios” (Rm 12, 2; Ef 5, 17) y obtener “constancia para cumplirla” (Hb 10, 36). Jesús nos enseña que se entra en el Reino de los cielos, no mediante palabras, sino “haciendo la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mt 7, 21)Sigue leyendo «Hágase tu voluntad»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»

Las normas más elementales de derecho procesal, no permitirían ésto

De lo contrario se lo ponía en la situación de «perjurar» o de «incriminarse»; lo mismo decía la Mishná: tenemos por fundamento que ninguno puede perjudicarse a sí mismo. Sin embargo, para regocijo de la iniquidad, todo ocurrió al revés: ningún juramento se pidió a los testigos, pero sí al acusado. Y así, vino elSigue leyendo «Las normas más elementales de derecho procesal, no permitirían ésto»

Siempre virgen

Nosotros, pues, creemos que también María fue de la estirpe de David, porque creemos a las Escrituras, que dicen que Cristo es del linaje de David según la carne ( Rom 1,3 ), así como que María que fue su Madre, no por cohabitación con varón, sino permaneciendo siempre virgen ( Mt 1,18; Lc 1,34-Sigue leyendo «Siempre virgen»

Evangelio

San Mateo 8:18-22Viéndose Jesús rodeado de la muchedumbre, mandó pasar a la otra orilla. Y un escriba se acercó y le dijo: «Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.» Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.» Otro de los discípulosSigue leyendo «Evangelio»

Hágase tu voluntad

Jesús, “aun siendo Hijo, con lo que padeció, experimentó la obediencia” (Hb 5, 8) ¡Con cuánta más razón la deberemos experimentar nosotros, criaturas y pecadores, que hemos llegado a ser hijos de adopción en Él! Pedimos a nuestro Padre que una nuestra voluntad a la de su Hijo para cumplir su voluntad, su designio deSigue leyendo «Hágase tu voluntad»