¿Jesús fue un zelote o Dios?(Y la más vergonzosa entrevista de todos los tiempos)

Jesús no fue Dios ni nada por el estilo, en realidad fue un “zelote”, es decir, un judío nacionalista revolucionario en contra del imperio romano y de los líderes judíos de la época a quienes acusó de no tener “celo de Dios”. De este modo, Jesús propugnaba la rebelión violenta contra Roma y esa fueSigue leyendo «¿Jesús fue un zelote o Dios?(Y la más vergonzosa entrevista de todos los tiempos)»

EL CUERPO DE CRISTO SE CONSTRUYE EN LA UNIDAD

Hermanos: Yo, el prisionero por Cristo, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos; sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos por mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola esSigue leyendo «EL CUERPO DE CRISTO SE CONSTRUYE EN LA UNIDAD»

¿de qué manera ejerce Cristo Cabeza su influjo vital en sus miembros vivos que permanecen unidos a El en esta vida por la gracia y la caridad?

POR LA FE.—San Pablo tiene en una de sus epístolas una expresión misteriosa. Dice que Cristo habita por la fe en nuestros corazones: Christum habitare per fidem ir. cordibus vestris (Eph. 3,17). ¿Qué significan esas palabras? ¿Se trata de una inhabitación física de la humanidad de Cristo en iiuestras almas, a la manera de laSigue leyendo «¿de qué manera ejerce Cristo Cabeza su influjo vital en sus miembros vivos que permanecen unidos a El en esta vida por la gracia y la caridad?»

Jesucristo, Camino

San Pablo no hallaba en el lenguaje humano palabras justas para expresar esta realidad inefable de la incorporación del cristiano a su divina Vid. La vida, la muerte, la resurrección del cristiano: todo ha de estar unido íntimamente a Cristo. Y, ante la imposibilidad de expresar estas realidades con las palabras humanas en uso, creóSigue leyendo «Jesucristo, Camino»

Jesucristo, Camino

Jesucristo es el único Camino. Nadie puede ir al Padre sino por El (lo. 14,6), ya que no se nos ha dado otro nombre bajo el cielo por el cual podamos salvarnos (Act. 4,12). En efecto. Según el plan divino de nuestra predestinación, la santidad a la cual nos llama Dios por la gracia ySigue leyendo «Jesucristo, Camino»

¿Por qué es necesaria la mortificación?

«Le han sido perdonados muchos pecados, porque amó mucho” Lucas 7 47 Porque nos sana de las consecuencias de nuestros pecados actuales (Penitencia). La penitencia es la mortificación que se hace para reparar por nuestros pecados personales. Es pues cosa clara que la mortificación es para nosotros una necesidad en razón de las consecuencias deSigue leyendo «¿Por qué es necesaria la mortificación?»

¿Por qué es necesaria la mortificación?

Porque nos sana de las consecuencias del pecado original “La vida del hombre sobre la tierra es una lucha” (Job 8,1). Esta batalla interior ha sido descrita en la tradición bíblica y espiritual de la Iglesia como la “lucha entre la carne y el espíritu”, entre el “hombre viejo y el hombre nuevo” (Ef 4,17-32),Sigue leyendo «¿Por qué es necesaria la mortificación?»

El matrimonio

El matrimonio es por mandato divino y ley natural la unión indisoluble de un varón y una mujer (cf. Gén 2,24; Mc 10,7- 9; Ef 5,31- 32). «Por su índole natural, la institución del matrimonio y el amor conyugal están ordenados por sí mismos a la procreación y a la educación de la prole, conSigue leyendo «El matrimonio»

La gracia de perdonar procede de Dios

Y estamos seguros que el Señor no niega a nadie el don de perdonar pues él mismo pidió innumerable cantidad de veces que perdonemos. La vida del Señor Jesús se desarrolló en torno al perdón; su ministerio fue fundamentalmente de reconciliación. Vino para que recibiéramos el perdón de Dios (Ef 2,14.18); perdonó a la mujerSigue leyendo «La gracia de perdonar procede de Dios»

Reconocimiento de nuestra debilidad y de las miserias de la Vida

Cada uno es tentado por su propia concupiscencia que le arrastra y le seduce (Santiago 1, 14 Infúndeme fuerza celeste, valor venido de lo alto, para que «no domine en mí el hombre viejo con sus vicios y concupiscencias sino el hombre nuevo conforme en todo a Jesucristo (Efesios 4, 24) Que quien domine enSigue leyendo «Reconocimiento de nuestra debilidad y de las miserias de la Vida»