Signos precursores del fin del mundo

Para hablar sobre el fin de los tiempos, tomamos aquí, un fragmento completo del teólogo Antonio Royo Marín En la Sagrada Escritura se nos dice que nadie absolutamente sabe cuándo sobrevendrá el fin del mundo. Cristo resucitado advirtió a sus apóstoles que no les correspondía a ellos conocer los tiempos ni los momentos que elSigue leyendo «Signos precursores del fin del mundo»

¿La fe es necesaria para salvarse?

¿La fe es necesaria para salvarse? Las Sagradas Escrituras enseñan que la fe es absolutamente necesaria para obtener la salvación eterna. «EI que crea y sea bautizado será salvo, el que no crea será condenado» ha dicho Nuestro Señor (Mc 16,16). San Pablo enseña: » Sin la fe, es imposible agradar a Dios» (He 11,6)Sigue leyendo «¿La fe es necesaria para salvarse?»

Hermosa es una conciencia pura

Evangelio según san Mateo, 6: 17- 18 «Más Tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu cara para no parecer a los hombres que ayunas, sino solamente a tu Padre, que está en lo escondido: y tu Padre, que ve en lo escondido, te galardonará» (vv, 17-18) Espiritualmente se entiende la conciencia por caraSigue leyendo «Hermosa es una conciencia pura»

Signos precursores del fin del mundo

Para hablar sobre el fin de los tiempos, tomamos aquí, un fragmento completo del teólogo Antonio Royo Marín En la Sagrada Escritura se nos dice que nadie absolutamente sabe cuándo sobrevendrá el fin del mundo. Cristo resucitado advirtió a sus apóstoles que no les correspondía a ellos conocer los tiempos ni los momentos que elSigue leyendo «Signos precursores del fin del mundo»

Ayuno y oración

Evangelio según san Mateo, 6: 1 7-18 «Mastú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu cara para no parecer a los hombres que ayunas, sino solamente a tu Padre, que está en lo escondido: y tu Padre, que ve en lo escondido, te galardonará». (vv. 17-18) Hablando de la limosna no dijo sencillamente esto,Sigue leyendo «Ayuno y oración»

Evangelio

San Mateo 5:1-12Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.Sigue leyendo «Evangelio»