Cruz de nuestro Señor Jesucristo

Jesús marchó delante llevando su cruz, y en esa cruz quiso morir por ti, para que tú también lleves con valor y paciencia la cruz de tus sufrimientos y en esa cruz quieras sacrificarte y terminar tu vida.Pues si con Él mueres, con Él resucitarás y vivirás, y siendo su compañero en los padecimientos loSigue leyendo «Cruz de nuestro Señor Jesucristo»

¿Por qué cree que el pentecostalismo ha penetrado de esta forma en América del Sur?

Creo que hay varios factores. El primero, por la teología de la liberación, el modernismo, y el liberalismo en la liturgia y en la práctica de la fe que han vaciado la vida católica de su riqueza para mucha gente, y están buscando algo que compela a sus emociones, a su experiencia de Dios. LosSigue leyendo «¿Por qué cree que el pentecostalismo ha penetrado de esta forma en América del Sur?»

Tiempo de Herodes

Evangelio según san Mateo, 2: 1- 2 Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judá en tiempo de Herodes el Rey, he aquí unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén diciendo: «¿ Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? porque vimos su estrella en el oriente, y venimos a adorarle». (vv. 1-Sigue leyendo «Tiempo de Herodes»

ALCANCEMOS LA SABIDURÍA ETERNA

Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo(Libro 9,10, 23-11, 28: CSEL 33, 215-219) Cuando ya se acercaba el día de su muerte —día por ti conocido, y que nosotros ignorábamos—, sucedió por tus ocultos designios, como lo creo firmemente, que nos encontramos ella y yo solos, apoyados en una ventana que daba alSigue leyendo «ALCANCEMOS LA SABIDURÍA ETERNA»

Oración

Oh Dios, consuelo de los que lloran, que acogiste piadosamente las lágrimas de santa Mónica impetrando la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por intercesión de madre e hijo, la gracia de llorar nuestros pecados y alcanzar tu misericordia y tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

San Mateo 25:1-13«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaronSigue leyendo «Evangelio»