La Cruz

En el sistema romano, el patíbulo de la cruz empleado tenía una forma «oficial» de crux immissa o capitata (de cuatro brazos) donde el soporte vertical cruzaba con otro (de allí el nombre de «cruz latina»). Sin embargo, existía también la crux commissa, con forma de «T», es decir, de simplemente tres brazos. Por último,Sigue leyendo “La Cruz”

¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó?

No, no eran sus cualidades naturales las que podían atraerle. Entre ellos y él la distancia era infinita. El era la Ciencia, la Sabiduría eterna; ellos eran unos pobres pescadores, ignorantes y llenos de pensamientos terrenos. Sin embargo, Jesús los llama sus amigos, sus hermanos. Quiere verles reinar con él en el reino de suSigue leyendo “¿Y cómo amó Jesús a sus discípulos, y por qué los amó?”

¿Y quién era Poncio Pilato?

Pertenecía a la familia de los Poncios, originaria probablemente del territorio samnita[ 43], próximo a Benevento y era por entonces el quinto procurador romano de la provincia de Judea donde residiría por espacio de diez años (del 26 al 36 de nuestra era). No vivía en Judea–como comúnmente podría creerse– sino en Cesarea Marítima[ 44],Sigue leyendo “¿Y quién era Poncio Pilato?”

Como tú

Como tú, adorado Esposo mío, quisiera ser flagelada y crucificada… Quisiera morir desollada, como San Bartolomé… Quisiera ser sumergida, como San Juan, en aceite hirviendo… Quisiera sufrir todos los suplicios infligidos a los mártires… Con Santa Inés y Santa Cecilia, quisiera presentar mi cuello a la espada, y como Juana de Arco, mi hermana querida,Sigue leyendo “Como tú”

La policía en tiempos de Cristo

guardia policial judía se dividía en dos cuerpos que tenían por finalidad la tranquilidad y seguridad estatal y el cuidado de los particulares, organizados del siguiente modo: Por un lado existían los soldados romanos o la «policía extrajera»; es Flavio Josefo quien comenta que, desde la sumisión de Judea al Imperio Romano, los dominadores manteníanSigue leyendo “La policía en tiempos de Cristo”

Felipenses

2:5  Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:2:6  El cual, siendo de condición divina, no codició el ser igual a Dios2:7  sino que se despojó de sí mismo tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanza humana y apareciendo en su porte como hombre,2:8  se rebajó a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz.2:9  Por esoSigue leyendo “Felipenses”

Cuatro mensajeros

Cuatro cosas nos enseña el Evangelio sobre Jesucristo: la Divinidad que asume la naturaleza humana; la naturaleza humana que es asumida; su Muerte, por la que somos librados de la esclavitud; y su Resurrección, por la que se nos abre la puerta a la vida gloriosa. Esto es lo que profetiza Ezequiel bajo la figuraSigue leyendo “Cuatro mensajeros”