San Lucas 2:15-20 Cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.» Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.
Así como llamamos hombre libre al que se pertenece a sí mismo y no tiene dueño, en igual forma esta ciencia es la única entre todas las ciencias que puede llevar el nombre de libre
No hay ciencia más digna de estimación que ésta, porque debe estimarse más la más divina, y ésta lo es en un doble concepto.
En efecto, una ciencia que es principalmente patrimonio de Dios, y que trata de las cosas divinas, es divina entre todas las ciencias, Pues bien, sólo la filosofia tiene este doble carácter. Dios pasa por ser la causa y el principio de todas las cosas, y Dios sólo, o principalmente al menos, puede poseer una ciencia semejante. Todas las demás ciencias tienen, es cierto, más relación con nuestras necesidades que la filosofía, pero ninguna la supera.
es la lógica económica la que termina en muchos casos superponiéndose a la lógica cultural, como sucedió por ejemplo con la figura del guerrillero Ernesto <Che> Guevara, devenido en camiseta estampada a pedido, en calcomanía de automóvil!, en película de Hollywood (Che, el argentino costó 5 8 millones de dólares y Soderbergh, su director, esperó una ganancia de 100 millones), en isotipo de una marca de jabón en polvo cuyo slogan es <El Che lava más blanco>, 504 y en un sinfín de productos de merchandising que hoy se pueden comprar a medida haciendo algunos clics en http://www.thechestore.com, portal en el cual todas las <necesidades revolucionarias> pueden satisfacerse con el debido auspicio de VISA, MasterCard, American Express y PayPal.
Cultura guerrillera que se vuelve objeto de consumo masivo, producido a la carta, enviado a domicilio, adquirido desde cualquier punto del mundo, listo para personalizar el vacío de existencias efímeras. La cultura quiere penetrar la economía, y la economía abre sus piernas, pero emprende, al mismo tiempo, un juego de cálculos y ganancias prostibularios con las significaciones que recibe, incluyendo sus héroes anticapitalistas y sus gestas épicas. La revolución comunista no se consuma en las mercancías revolucionarias, pero sí que-por medio de su consumo- se masifica un estado de ánimo que posa de contestatario, un conjunto de valores que se quieren subversivos, una forma de ver el mundo que ha sido entregada al sistema económico por aquellos que dominan el sistema cultural.
Mario Vargas Llosa, <El Che, cada vez más mito y menos realidad>, diario La Nación, Argentina (1 agosto 2005). Consultado en https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/ el-che-cada-vez-mas-mito-y-menos-realidad-nid726318.
…en el argumento cosmológico…¿Sobre cómo podemos saber que el Ser que hizo posible el inicio del tiempo y el espacio se trata de un ser consciente y racional?:
(«argumento teleológico de la existencia de Dios)
por qué es razonable pensar que la causa primera del universo (incluido el tiempo y el espacio) se trata de un ser consciente y racional
Según («teorema de singularidad espacio- temporal») debía ser, por ello mismo, atemporal e inmaterial. Ahora bien, solo hay dos tipos de entes que encajan con esa descripción: o bien un concepto abstracto, como un número, o bien una mente. Pero los conceptos abstractos no poseen ninguna capacidad causal a nivel ontológico (por ejemplo, el número 4 no puede ser causa del ser de nada). Luego la causa del universo debe tratarse de una mente, es decir, un ser consciente y racional
Os rogamos, Señor, que apartéis de nosotros nuestras iniquidades, para que podamos entrar con pureza en el Santo de los santos. Por Jesucristo Nuestro Señor
San Lucas 2:15-20 Cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.» Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho
San Lucas 2:15-20 Cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vamos a Belén a ver lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.» Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho
Lo que en un principio movió a los hombres a hacer las primeras indagaciones filosóficas fue, como lo es hoy, la admiración. Entre los objetos que admiraban y de que no podían darse razón, se aplicaron primero a los que estaban a su alcance; después,avanzando paso a paso, quisieron explicar los más grandes fenómenos, por ejemplo, las diversas fases de la Luna, el curso del Sol y de los astros y, por último, la formación del Universo.Ir en busca de una explicación y admirarse, es reconocer que se ignora.
Y así, puede decirse que el amigo de la ciencia lo es en cierta manera de los mitos, porque el asunto de los mitos es lo maravilloso.
Por consiguiente, si los primeros filósofos filosofaron para librarse de la ignorancia, es evidente que se consagraron a la ciencia para saber, y no por miras de utilidad. El hecho mismo lo prueba, puesto que casi todas las artes que tienen relación con las necesidades, con el bienestar y con los placeres de la vida, eran ya conocidas cuando se comenzaron las indagaciones y las explicaciones de este género. Es, por tanto, evidente que ningún interés extraño nos mueve a hacer el estudio de la filosofía.