Anima christi

#Anima #Christi, #sanctifica me.
#Corpus Christi, #salva me.
#Sanguis Christi, #inebria me.
#Aqua #lateris Christi, #lava me.
#Passio Christi, #conforta me.
O #bone #Iesu, #exaudi me.
#Intra tua #vulnera #absconde me.
Ne permittas me #separari a te.
Ab hoste #maligno #defende me.
In hora #mortis meae #voca me.
Et #iube me #venire ad te,
ut #cum #Sanctis tuis laudem te,
in #saecula #saeculorum.
#Amen

Oración

Nuestro Señor: subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso

Evangelio

San Mateo 18:23-35
«Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: `Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré.’ Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: `Paga lo que debes.’ Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: `Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré.’ Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: `Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’ Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»

Palabra del Señor

Fieles difuntos

Una #flor sobre su #tumba se #marchita,
una #lagrima sobre su #recuerdo se #evapora,
una #oración por su #alma la #recibe #Dios
#San #Agustin,

#Diadelosfielesdifuntos

Falsos enemigos



Evangelio según san Mateo, 6: 5- 6 «Y cuando oráis, no seréis como los hipócritas que aman el orar en pie en la sinagoga, y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú cuando orares, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre, en secreto: Y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará». (vv. 5- 6)

Debemos orar con sumo silencio, a fin de que nuestros enemigos que nos rodean, sobre todo cuando oramos, ignoren la intención sobre sus vidas en nuestras oraciones

Casiano, Collationes, 9, 35

Oración

¡Oh Dios, creador y redentor de los hombres!, concede a tus siervos el perdón de todos sus pecados; y por estas súplicas fraternas alcancen de ti la misericordia que siempre desearon

Evangelio

San Juan 5:25-29
En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio.

Palabra del Señor

Dios ha querido servirse de Maria en la Encarnación



Confieso con toda la Iglesia que, no siendo María sino una pura criatura salida de las manos del Altisimo comparada con la Majestad infinita, es menos que un átomo, o más bien, es nada, porque Sólo El es el que es, y, por consiguiente, que este gran Señor,
que es independiente y se basta a sí mismo, jamás ha tenido ni tiene, aún ahora, en absoluto necesidad de la Santísima Virgen para cumplir su voluntad y manifestar su gloria, puesto que a El le basta querer para hacer las cosas.

Digo, sin embargo, que, aun con eso, habiendo querido Dios comenzar y acabar sus mayores obras por la Santisima Virgen desde que la formó, hemos de creer que no cambiará de conducta en los siglos de los siglos, porque es Dios y no puede variar de
sentimientos ni de proceder

El Padre no ha dado al mundo su Unigénito más que por María. A pesar de los suspiros que hayan exhalado los Patriarcas, de las súplicas hechas por los Profetas y Santos de la ley antigua durante cuatro mil años, para obtener este tesoro, sólo Maria es la que le ha merecido y ha encontrado gracia delante de Dios por la fuerza de sus oraciones y la sublimidad de sus virtudes.

El mundo era indigno, dice S. Agustin, de recibir al Hijo de Dios inmediatamente de las manos del Padre por eso Este le ha entregado María, para que de sus manos le recibiera el mundo.

El Hijo de Dios se ha hecho hombre para nuestra salvación, pero sólo en María y por María. El Espiritu Santo ha formado a Jesucristo en María, pero después de haber pedido a Esta su consentimiento por medio de uno de los primeros ministros de su corte.

Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen libro de Luis María Grignion de Montfort

En el obscuro Medievo



En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permiten mostrar el “barbarismo” medieval

Conrad Soest,, Conrad von Soest,, y también Konrad, en el alemán bajo medio de su tierra natal originariamente Conrad van Sost, (* h. 1370 en Dortmund – † después de 1422 en Dortmund) fue un pintor alemán y maestro en Westfalia del llamado estilo suave dentro del gótico internacional. Su obra tuvo gran influencia en la pintura alemana del siglo XV.

Altar de la Pasión (Wildungen-Altar), Imagen completa

“Meditad bien vuestra respuesta y elegid con toda libertad:

“Meditad bien vuestra respuesta y elegid con toda libertad:

Si confesáis los milagros de Jesucristo y de los apóstoles, al hacerlo así confesáis que la religión cristiana es obra de Dios, pues solo Dios puede obrar milagros verdaderos, y no puede hacerlos sino a favor de una religión verdadera y divina.

Si negáis estos milagros, atestiguáis mejor aún la divinidad de la religión cristiana. Porque si una religión, enemiga de todas las pasiones, incomprensible en sus dogmas, severa en su moral, se ha establecido sin el auxilio de los milagros, este mismo hecho es el mayor y más inaudito de los milagros.

Dadle todas las vueltas que queráis: este dilema es un círculo de hierro del que no podéis salir”

San Agustín