El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento

Es absolutamente equivocado decir que el Nuevo Testamento pasa la prueba de la evidencia interna. ¡El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones! Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Para responder a esta objeción primero hay que entender bien las reglas y criterios a los que deben ceñirse los historiadores paraSigue leyendo «El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento»

Altare Dei

Recibid !Oh Trinidad Santa!, esta oblación que os ofrecemos en memoria de la Pasión, Resurrección y Ascensión de Jesucristo Nuestro Señor y en honor de la bienaventurada siempre Virgen María y del bienaventurado San Juan Bautista y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de los santos cuyas reliquias yacen debajo del altar ySigue leyendo «Altare Dei»

Cristo muerto esperando la Resurrección

A golpe de cincel la roca hieroy apago lentamente su durezapara encender tu cuerpo de pureza,fugaz -de este sepulcro- prisionero. Graba en mi ser tu imagen, oh Cantero,extinga tu bondad toda aspereza,injerta en mi alma mustia la belleza,cincela la esperanza que aún espero. Yo te esculpí, me esculpa ahora tu mano;yo te llamé, tu gritoSigue leyendo «Cristo muerto esperando la Resurrección»

¿Crees tú poderte librar de lo que ningún mortal se ha podido librar?

¿Qué santo ha habido en el mundo sin cruces ni tribulaciones y contrariedades? Porque ni Jesucristo, nuestro Señor pasó su vida mortal sin padecer. Por eso dijo: Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos, y así entrará en su gloria (Lucas 24, 26)En la vida de Cristo hubo cruz y martirio,Sigue leyendo «¿Crees tú poderte librar de lo que ningún mortal se ha podido librar?»

Vio y creyó

La tela que lo había envuelto, mucho más pesada que el simple paño que se encontraba sobre su rostro, cayó por la propia acción de la ley de gravedad, lo mismo que las vendas que quedaron «extendidas»; sin embargo, el sudario (pañuelo) que se encontraba sobre su rostro, mucho más ligero y pequeño y, porSigue leyendo «Vio y creyó»

Vió y creyó

Vayamos entonces a las fuentes originales entonces. Las traducciones comunes del Evangelio atribuyen a San Juan casi la misma palabra para tres verbos distintos, cuando el mismo Evangelista se encarga de colocar verbos distintos para cosas distintas. San Juan, al llegar a este pasaje, utiliza tres acciones: blépei, theórei y eíden…, que significan respectivamente: constatarSigue leyendo «Vió y creyó»

Monte Sión

No debe de sorprendernos saber que cuando acudimos a Misa, vamos a la morada del Rey David: «Os habéis acercado al Monte Sión, a la ciudad del Dios Vivo». La Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles en asamblea gozosa, y a la iglesia (ekklesia) de los primogénitos (Hb, 12, 22). Aunque la Jerusalén terrenalSigue leyendo «Monte Sión»

Cuatro mensajeros

Cuatro cosas nos enseña el Evangelio sobre Jesucristo: la Divinidad que asume la naturaleza humana; la naturaleza humana que es asumida; su Muerte, por la que somos librados de la esclavitud; y su Resurrección, por la que se nos abre la puerta a la vida gloriosa. Esto es lo que profetiza Ezequiel bajo la figuraSigue leyendo «Cuatro mensajeros»