Elías, los profetas y la conversión del corazón

Para el pueblo de Dios, el Templo debía ser el lugar donde aprender a orar: las peregrinaciones, las fiestas, los sacrificios, la ofrenda de la tarde, el incienso, los panes de “la proposición”, todos estos signos de la santidad y de la gloria de Dios, Altísimo pero muy cercano, eran llamamientos y caminos para laSigue leyendo «Elías, los profetas y la conversión del corazón»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Bendito el que viene en nombre del Señor;el Señor es Dios, él nos ilumina.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 10, 17-22. No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Cuidado con la gente!, porque os entregaránSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia,ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 1, 67-79. Nos visitará el Sol que nace de lo alto. Lectura del santo Evangelio según San Lucas. EN aquel tiempo,Sigue leyendo «Evangelio»

Purgatorio

La visión cristiana es binaria, al morir nuestras almas van al cielo o al infierno. Pero, como «nada profano entrará» en los cielos (Apocalipsis 21, 27), necesitamos ser purificados. Al reflexionar sobre las Santas Escrituras, la Iglesia siempre ha creído que hay un estado intermedio para quienes están destinados al cielo. Se trata de unSigue leyendo «Purgatorio»

Mi salvación, tu salvación

Cualquier trabajo, puede tener valor redentor para otra persona. Según San Pablo, la respuesta es afirmativa. Porque nosotros somos colaboradores de Dios (1 Corintios 3,9). Dios quiso que nosotros cooperamos en su obra redentora. San Pablo continuaba diciendo: Y completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo en beneficio de suSigue leyendo «Mi salvación, tu salvación»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.He aquí la esclava del Señor;hágase en mí según tu palabra. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 1,26-38. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo. Lectura del santo evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgenSigue leyendo «Evangelio»