Categoría: Mandamientos de la iglesia

Reflexiones sobre la muerte

Procura ahora vivir de tal modo que a la hora de la muerte más tengas que alegrarte que aterrarte, más tengas alegría que temor

Ejercítate ahora en morir a todo lo que sea simplemente mundano, para que comiences en aquel entonces a Vivir con Cristo

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Reflexiones sobre la muerte

Si tuvieras una conciencia limpia no temerías a la muerte
Mejor fuera huir del pecado y evitarlo, que tratar de huir de la muerte y querer ahuyentarla
Si hoy no estarías preparado para morir ¿Lo estarás mañana?, el dia de mañana es incierto y no es seguro ¿cómo sabes tú que mañana si vivirás?

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Santo Sacrificio de la Misa


Preparando el altar, y después de revestirme, y durante la Misa, movimientos internos muy intensos y muchas e intensas lágrimas y llanto, con frecuente pérdida del habla, y también al final de la Misa, y por largos períodos durante la misa, en la preparación y después, la clara visión de nuestra Señora, muy propicia ante el Padre, hasta tal grado, que las oraciones al Padre y al Hijo y en la consagración, no podía sino sentir y verla, como si fuera parte o la puerta, para toda la gracia que sentía en mi corazón. En la consagración de la Misa, ella me enseñó que su carne estaba en la de su Hijo, con tanta luz que no puedo escribir sobre ello. No tuve duda de la primera oblación ya hecha”
San Ignacio de Loyola

Reflexiones sobre la muerte

Oh estupidez y dureza del corazón humano que solamente considera lo presente sin prever más bien lo futuro. En todos tus pensamientos en todos tus actos deberías comportarte como si hoy mismo hubieras de morir. Por eso dijo el Señor: “Piensa en tus postrimerías, esto es, en lo que te espera al final de tu vida, y no pecarás jamás”

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

La Iglesia

El exégeta modernista Alfred Loisy anunciaba haber perdido la fe al afirmar sarcásticamente: “Jesús proclamó el reino; y lo que vino fué la iglesia”

Loisy no fué el único en sugerir esta idea. La yuxtaposición entre iglesia y Reino llegó a ser lugar común en determinados círculos especializados a finales del siglo XIX

Cuando venga el Reino de Dios. Esta expresión indica ciertamente que hay un intervalo de tiempo entre la expectación de los creyentes y el cumplimiento por parte del Señor. Personas con una mejor disposición que Alfred Loisy para creer también se han sentido perplejos ante el problema de la espera del reino. Los propios discípulos experimentaron un profundo desánimo tras la muerte de Jesús: “Nosotros esperábamos que él sería quien redimiera a Israel (Lucas 24, 21)

Esperaban que la redención viniera como consecuencia de una reconquista militar o de una milagrosa intervención desde los cielos. No imaginaban que conllevara sufrimiento, muerte y un aparente fracaso. Cuando rezaban por la llegada del Reino no esperaban ciertamente la iglesia. Pero es lo que recibieron

La fe es razonable (Scott Hahn)

Los ausentes


El sacerdote no dice solamente. “Este es el cáliz de mi sangre”, sino que añade: “Derramada por vosotros y por muchos otros, para la remisión de los pecados”. Así como las primeras palabras han sido cumplidas infaliblemente, las últimas deben serlo también. “Por vosotros y por muchos otros”, es decir , por vosotros que asistís a la Misa, por los ausentes, por aquellos que la hacen celebrar, por todos aquellos que asistirían si pudiesen, (pero que se los impide la enfermedad, el cautiverio o negocios importantes), con tal que se unan al sacrificio o que se encomienden a él, ¡Qué sublime misterio!
Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

Sola fides»: Sólo la fe



Se dice que la salvación viene por la fe y no por las obras. En esto la Iglesia ha sido clara: la salvación viene de Dios por el sacrificio de su Hijo Jesucristo en la cruz y es dada al hombre por fe, aún sin merecerlo; pero esta fe si es sincera se transforma en obras hacia los demás, es decir, se convierte en caridad, sin la cual nada es perfecto. Por estas obras nos va juzgar el Señor cuando venga en su gloria (Mt 25,31-46)

Adoración Eucarística

Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad. Y sabed que acaso ganaréis más en un cuarto de hora de adoración en la presencia de Jesús Sacramentado que en todos los demás ejercicios espirituales del día.
San Alfonso Ligorio

Capilla MFC Quetzaltenango

Sobre el Santo Sacrificio de la misa


Para ofrecer bien una Eucaristía se necesitarían tres eternidades: una para prepararla, otra para celebrarla y una tercera para dar gracias
San Juan Eudes

Santo Sacrificio de la Misa


La Sangre que salió del costado del Salvador, está en el cáliz; y está en él para ser ofrecida una vez más por la remisión de los pecados, como lo indican las palabras de la Consagración
ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS OTROS, PARA LA REMISIÓN DE LOS PECADOS
El Sacerdote las repite por orden del mismo Salvador, no como si quisiese relatar lo que Jesús dijo sobre el cáliz, sino para realizar y afirmar el hecho, de que el vino se convierte verdaderamente en la Preciosa Sangre derramada por la redención de los hombres