Comienzos de la Sagrada Liturgia en la historia

La acción litúrgica tiene principio con la misma fundación de la Iglesia. En efecto, los primeros cristianos «perseveraban todos en oír las instrucciones de los Apóstoles y en la comunicación de la fracción del pan y en la oración» Dondequiera que los Pastores pueden reunir un núcleo de fieles, erigen un altar, sobre el queSigue leyendo «Comienzos de la Sagrada Liturgia en la historia»

CRISTO ES CABEZA DE LOS ÁNGELES

—Consta expresamente en la Sagrada Escritura. Hablando de Cristo, dice el apóstol San Pablo: «El es la cabeza de todo principado y potestad» (Col. 2,10). La prueba de razón la da Santo Tomás, diciendo que donde hay un solo cuerpo hay que poner una sola cabeza. Ahora bien: el Cuerpo místico de la Iglesia noSigue leyendo «CRISTO ES CABEZA DE LOS ÁNGELES»

La configuración con Jesucristo

La configuración con Cristo es la finalidad misma de nuestra vida cristiana en orden a nuestra santificación e incluso mirando a la glorificación de Dios, finalidad última y absoluta de la Creación. En el plan actual de la divina Providencia, no podemos santificarnos ni glorificar a Dios sino por Jesucristo y en El. Es, pues,Sigue leyendo «La configuración con Jesucristo»

Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia

No tiene verdadera paciencia quien sólo acepta sufrir lo que él qiera y de quien él quiera. La verdadera paciencia no se detiene a averiguar quién es el que le hace sufrir, si es superior o inferior, bueno o malo. No. Quien de veras tiene paciencia recibe las contrariedades con gratitud, juzgándolas una ganancia paraSigue leyendo «Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia»

No nos dejes caer en tentación

este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo «No nos dejes caer en tentación»

«Perdona nuestras ofensas»

Con una audaz confianza hemos empezado a orar a nuestro Padre. Suplicándole que su Nombre sea santificado, le hemos pedido que seamos cada vez más santificados. Pero, aun revestidos de la vestidura bautismal, no dejamos de pecar, de separarnos de Dios. Ahora, en esta nueva petición, nos volvemos a Él, como el hijo pródigo (cfSigue leyendo ««Perdona nuestras ofensas»»

Gloria de Dios

La santidad de Dios es el hogar inaccesible de su misterio eterno. Lo que se manifiesta de Él en la creación y en la historia, la Escritura lo llama Gloria, la irradiación de su Majestad (cf Sal 8; Is 6, 3). Al crear al hombre “a su imagen y semejanza” (Gn 1, 26), Dios “loSigue leyendo «Gloria de Dios»

Que estás en el cielo

El símbolo del cielo nos remite al misterio de la Alianza que vivimos cuando oramos al Padre. Él está en el cielo, es su morada, la Casa del Padre es, por tanto, nuestra “patria”. De la patria de la Alianza el pecado nos ha desterrado (cf Gn 3) y hacia el Padre, hacia el cielo,Sigue leyendo «Que estás en el cielo»

Liturgia eucarística y el Padre Nuestro

la Oración del Señor aparece como la oración de toda la Iglesia. Allí se revela su sentido pleno y su eficacia. Situada entre la Anáfora (Oración eucarística) y la liturgia de la Comunión, recapitula por una parte todas las peticiones e intercesiones expresadas en el movimiento de la epíclesis, y, por otra parte, llama aSigue leyendo «Liturgia eucarística y el Padre Nuestro»

Buscad las cosas del cielo

Colosenses 3:1 Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.3:2 Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra.3:3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios.3:4 Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotrosSigue leyendo «Buscad las cosas del cielo»