Día: 3 febrero, 2019

Coro

Corto de la capilla Sixtina: Se trata  del coro más antiguo del mundo: compuesto tradicionalmente por veinte hombres (tenores y bajos) y treinta niños (sopranos y altos) 

Sacerdote

En nombre de toda la Iglesia, expresión que no quiere decir que los sacerdotes sean los delegados de la comunidad. La oración y la ofrenda de la Iglesia son inseparables de la oración y la ofrenda de Cristo, su Cabeza. Se trata siempre del culto de Cristo en y por su Iglesia. Es toda la Iglesia, cuerpo de Cristo, la que ora y se ofrece, per Ipsum et cum Ipso et in Ipso, en la unidad del Espíritu Santo, a Dios Padre. Todo el cuerpo, caput et membra, ora y se ofrece, y por eso quienes, en este cuerpo, son específicamente sus ministros, son llamados ministros no sólo de Cristo, sino también de la Iglesia. El sacerdocio ministerial puede representar a la Iglesia porque representa a Cristo 

Oración

En virtud de la misma ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios,  Que me amó hasta entregarse por mí

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. 

El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad. Aleluya, aleluya, aleluya. 




EVANGELIO

Lc 4, 21-30.


Jesús, como Elías y Eliseo, no solo es enviado a los judíos.


Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


EN aquel tiempo, Jesús comenzó a decir en la sinagoga:

    «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír».

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca.

Y decían:

    «¿No es este el hijo de José?».

Pero Jesús les dijo:

    «Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».

Y añadió:

    «En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio».

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.


Palabra del Señor