Día: 10 febrero, 2019

¿Pornografía?

Cuando San Maximiliano Kolbe tenía doce años, se le apareció la Santísima Virgen, ofreciéndole una corona blanca de pureza y una corona roja de martirio. Aceptó humildemente ambas coronas. Su devoción a María lo inspiró a fundar la Milicia Inmaculada. Después de ser encarcelado en Auschwitz, se ofreció como voluntario para ocupar el lugar de un extraño que había sido condenado a muerte. Kolbe siguió siendo un faro de esperanza y fe para los demás prisioneros en el campamento, guiando las oraciones a Nuestra Señora. Después de dos semanas de hambre, sed y abandono, Kolbe fue el último de los diez en morir. Fue asesinado por inyección letal. Poco después de su muerte fue nombrado el santo patrón de los drogadictos. Debido a la devoción de Kolbe a María y al don de la pureza, es prometedor que su oración ayude a las personas a superar la nueva droga de la sociedad: la pornografía

Cristo dividido?

Os exhorto, hermanos, por el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, a que tengáis todos unión y concordia. No haya disensiones entre vosotros. Formad un solo grupo, unido por las mismas convicciones y sentimientos. Me he enterado, hermanos, por los de la casa de Cloe, que hay discordias entre vosotros. Quiero decir: Que cada uno de vosotros dice: «Yo soy de Pablo»; «Pues yo de Apolo»; «Pues yo de Cefas»; «Pues yo de Cristo.»


¿Es que está dividido Cristo? ¿Ha sido acaso Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido acaso bautizados en el nombre de Pablo? 1 corintios 1

Ordenación episcopal

Uno queda constituido miembro del Colegio episcopal en virtud de la consagración episcopal y por la comunión jerárquica con la Cabeza y con los miembros del Colegio” (LG 22). El carácter y la naturaleza colegial del orden episcopal se manifiestan, entre otras cosas, en la antigua práctica de la Iglesia que quiere que para la consagración de un nuevo obispo participen varios obispos (cf LG 22). Para la ordenación legítima de un obispo se requiere hoy una intervención especial del Obispo de Roma por razón de su cualidad de vínculo supremo visible de la comunión de las Iglesias particulares en la Iglesia una y de garante de libertad de la misma 


Ordenación del Obispo de Orense, Mons. Leonardo Lemos 

Oración

Vela, Señor con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza 

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. 

Venid en pos de mí —dice el Señor—,

y os haré pescadores de hombres. 

Aleluya, aleluya, aleluya.

 

 

EVANGELIO

Lc 5, 1-11.


Dejándolo todo, lo siguieron.


Lectura del santo Evangelio según san Lucas.


EN aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.

Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.

Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:

    «Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».

Respondió Simón y dijo:

    «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».

Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo:

    «Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».

Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

Y Jesús dijo a Simón:

    «No temas; desde ahora serás pescador de hombres».

Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.


Palabra del Señor