Oración

Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón,
para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Mc 2, 23-28.

El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

SUCEDIÓ que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.
Los fariseos le preguntan:
«Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».
Él les responde:
«¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, cómo entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que solo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a quienes estaban con él?».
Y les decía:
«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

Palabra del Señor.

Obra

La Misa, la buena obra por excelencia

Diablo

I Pedro 5:8 Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar

Infierno

Será el llanto y el rechinar de dientes” (Mt 13, 42; 25, 30. 41)

Ora et labora

La oración de fe no consiste solamente en decir “Señor, Señor”, sino en disponer el corazón para hacer la voluntad del Padre (Mt 7, 21). Jesús invita a sus discípulos a llevar a la oración esta voluntad de cooperar con el plan divino (cf Mt 9, 38; Lc 10, 2; Jn 4, 34).

Oración

Haced todas las cosas para gloria de Dios Sea todo en nombre de Jesús

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz;
juzga los deseos e intenciones del corazón.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Mc 2, 18-22.

El esposo está con ellos.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

EN aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús:
«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?».
Jesús les contesta:
«¿Es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Mientras el esposo está con ellos, no pueden ayunar.
Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día.
Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto —lo nuevo de lo viejo— y deja un roto peor.
Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos».

Palabra del Señor.

¿Qué sería del mundo si no existieran las Misas?


Por la oración de Jesús, vuestras oraciones en la Santa Misa son escuchadas con más agrado

Mortificación

Mateo 11, 12

el reino de los cielos padece fuerza, y los que usan la fuerza se apoderan de él