Queja por la oración no escuchada

¿Estamos convencidos de que “nosotros no sabemos pedir como conviene” (Rm 8, 26)? ¿Pedimos a Dios los “bienes convenientes”? Nuestro Padre sabe bien lo que nos hace falta antes de que nosotros se lo pidamos (cf. Mt 6, 8), pero espera nuestra petición porque la dignidad de sus hijos está en su libertad. Por tantoSigue leyendo «Queja por la oración no escuchada»

La confianza filial

La confianza filial se prueba en la tribulación, ella misma se prueba (cf. Rm 5, 3-5). La principal dificultad se refiere a la oración de petición, al suplicar por uno mismo o por otros. Hay quien deja de orar porque piensa que su oración no es escuchada. A este respecto se plantean dos cuestiones: PorSigue leyendo «La confianza filial»

Cristo

Y así, la sublimidad de la doctrina evangélica procede del mismo Jesucristo, como lo indica el Profeta en el texto aducido, al decir: “Sube sobre un monte alto” ( Is 40,9). Este monte alto es Cristo, del que dice el mismo Isaías: “En los últimos días estará preparado el monte de la casa del SeñorSigue leyendo «Cristo»

CUANDO VEMOS QUE LOS SANTOS HICIERON COSAS QUE NO SON LÍCITAS, ¿CÓMO DEBEMOS CREER QUE LAS HICIERON?

Pero instarán diciendo que algunas santas mujeres, en tiempo de la persecución, por librarse de los bárbaros que perseguían su honestidad, se arrojaron en los ríos, cuyas arrebatadas aguas habían de ahogarlas, precisamente, y que de esto murieron, a las que, sin embargo, la Iglesia celebra con particular veneración en sus martirologios. De estas noSigue leyendo «CUANDO VEMOS QUE LOS SANTOS HICIERON COSAS QUE NO SON LÍCITAS, ¿CÓMO DEBEMOS CREER QUE LAS HICIERON?»

Sobre los evangelios

Entre todos los libros sagrados de autoridad divina, el Evangelio ocupa el primer lugar. Sus primeros predicadores fueron los Apóstoles quienes vieron a Jesucristo, Señor, Salvador nuestro, viviendo en la carne. De estos, San Mateo y San Juan, creyendo que debían escribir lo que ellos mismos habían visto, lo consignaron cada cual en un libroSigue leyendo «Sobre los evangelios»

Frente a las tentaciones en la oración

La tentación más frecuente, la más oculta, es nuestra falta de fe. Esta se expresa menos en una incredulidad declarada que en unas preferencias de hecho. Cuando se empieza a orar, se presentan como prioritarios mil trabajos y cuidados que se consideran más urgentes; una vez más, es el momento de la verdad del corazónSigue leyendo «Frente a las tentaciones en la oración»

La humilde vigilancia de la oración

Mirado positivamente, el combate contra el ánimo posesivo y dominador es la vigilancia, la sobriedad del corazón. Cuando Jesús insiste en la vigilancia, es siempre en relación a Él, a su Venida, al último día y al “hoy”. El esposo viene en mitad de la noche; la luz que no debe apagarse es la deSigue leyendo «La humilde vigilancia de la oración»

Evangelios

Aunque cada uno de ellos parece haber seguido su plan narrativo peculiar, no se ve, sin embargo, que hayan querido escribir como ignorando lo que el otro había ya dicho, o que hayan pasado por alto algo que ignoraban y después se haya descubierto que otro lo había escrito. Cada uno ha colaborado según laSigue leyendo «Evangelios»

Santo Ángel de la guarda

la creencia en la compañía y protección del santo ángel de la guarda ha sido una enseñanza que ha estado profundamente arraigada en el pueblo cristiano como nos lo recuerda el entonces Cardenal Ratzinger: “junto a los ángeles misteriosamente “caídos”, que recibieron un misterioso papel de tentadores, resplandece la visión luminosa de un pueblo espiritualSigue leyendo «Santo Ángel de la guarda»

La humilde vigilancia de la oración

Frente a las dificultades de la oración La dificultad habitual de la oración es la distracción. En la oración vocal, la distracción puede referirse a las palabras y al sentido de estas. La distracción, de un modo más profundo, puede referirse a Aquél al que oramos, tanto en la oración vocal (litúrgica o personal), comoSigue leyendo «La humilde vigilancia de la oración»