Perdónalos porque no saben lo que hacen

Sabemos que, una vez venido Cristo, sin Cruz no hay redención. En el proceso jurídico de Cristo se pueden y se deben diferenciar bien los diversos planos de responsabilidad. Una cosa es la causa final y teológica de la pasión de Jesús (la salvación de la humanidad a causa del pecado) y otra la causaSigue leyendo «Perdónalos porque no saben lo que hacen»

¡Crucifícale!

Queréis que os suelte al rey de los judíos?» (Mc 15, 9) les preguntará con ironía. Y todos preferirán a Barrabás[ 79]. – «¡¡¡ Crucifícale!!! ¡¡¡ Crucifícale!!!»–gritarían ante el asombro del romano. – «Qué mal ha hecho?». – «¡ Crucifícale!»–fue la respuesta. Mientras Pilato estaba sentado en su silla de juez recibirá el mensaje deSigue leyendo «¡Crucifícale!»

La costumbre de liberar a un preso para la Pascua

Con ocasión de la fiesta de la Pascua, era costumbre, que el pueblo pidiera la liberación de un prisionero: símbolo de la benevolencia romana en sus provincias ocupadas. Aquella solemne celebración recordaba otra liberación, la del pueblo hebreo de Egipto; así lo señala Louis Monloubou: «El privilegio aparece como algo completamente lógico. Era el modoSigue leyendo «La costumbre de liberar a un preso para la Pascua»

Barrabás

No fue Jesús de Nazaret el único detenido la víspera de aquella Pascua; había uno más muy conocido por todos al punto tal que San Juan nos dice que «Barrabás era un bandido» (Jn 18, 40), en griego la palabra utilizada era lestés, modelo para designar en Judea a los zelotes, «guerrilleros» o «terroristas» queSigue leyendo «Barrabás»