Santa Justina y San Juan apóstol

Basílica de la Abadía de Santa Giustina» o Santa Justina, es una basílica y abadía católica, centro de Padua, cuya construcción actual data del siglo XVII. Fundada en el siglo VI en la tumba de Santa Justina de Padua por el prefecto del pretorio Venanzio Opilione Reliquias apóstol San Juan

SOY TRIGO DE DIOS, Y HE DE SER MOLIDO POR LOS DIENTES DE LAS FIERAS

Yo voy escribiendo a todas las Iglesias, y a todas les encarezco lo mismo: que moriré de buena gana por Dios con tal que vosotros no me lo impidáis. Os lo pido por favor: no me demostréis una benevolencia inoportuna. Dejad que sea pasto de las fieras, ya que ello me hará posible alcanzar aSigue leyendo «SOY TRIGO DE DIOS, Y HE DE SER MOLIDO POR LOS DIENTES DE LAS FIERAS»

Conversión

El corazón del hombre es torpe y endurecido. Es preciso que Dios dé al hombre un corazón nuevo (cf Ez 36,26-27). La conversión es primeramente una obra de la gracia de Dios que hace volver a Él nuestros corazones: «Conviértenos, Señor, y nos convertiremos» (Lm 5,21). Dios es quien nos da la fuerza para comenzarSigue leyendo «Conversión»

Reconciliación

La penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado, una aversión del mal, con repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido. Al mismo tiempo, comprende el deseo y la resolución de cambiar de vida con la esperanzaSigue leyendo «Reconciliación»

Virgen del Pilar

EL PILAR, LUGAR PRIVILEGIADO DE ORACIÓN Y DE GRACIA Según una piadosa y antigua tradición, ya desde los albores de su conversión, los primitivos cristianos levantaron una ermita en honor de la Virgen María a las orillas del Ebro, en la ciudad de Zaragoza. La primitiva y pequeña capilla, con el correr de los siglos,Sigue leyendo «Virgen del Pilar»

Palabras de Jesús

Los signos esenciales del sacramento eucarístico son pan de trigo y vino de vid, sobre los cuales es invocada la bendición del Espíritu Santo y el presbítero pronuncia las palabras de la consagración dichas por Jesús en la última cena: «Esto es mi Cuerpo entregado por vosotros […] Este es el cáliz de mi Sangre…»

Virgen silenciosa

María silenciosa, que todo imaginaste sin hablar, más allá de cualquier visión humana, ayúdame a entrar en el misterio de Cristo lentamente y profundamente, como un peregrino consumado de sed entro en una cueva oscura al final del cual se escucha una ligero correr de agua. Antes que nada déjame arrodillarme para adorar, haz queSigue leyendo «Virgen silenciosa»