Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. El que come mi carne y bebe mi sangre —dice el Señor— habita en mí y yo en él. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 6, 52-59. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:Sigue leyendo «Evangelio»

Matrimonio

El amor de los esposos exige, por su misma naturaleza, la unidad y la indisolubilidad de la comunidad de personas que abarca la vida entera de los esposos: «De manera que ya no son dos sino una sola carne» (Mt 19,6; cf Gn 2,24) «Están llamados a crecer continuamente en su comunión a través deSigue leyendo «Matrimonio»

Martrimonio

El amor conyugal comporta una totalidad en la que entran todos los elementos de la persona —reclamo del cuerpo y del instinto, fuerza del sentimiento y de la afectividad, aspiración del espíritu y de la voluntad—; mira una unidad profundamente personal que, más allá de la unión en una sola carne, conduce a no tenerSigue leyendo «Martrimonio»

¿Jesús es Dios?

Prueba de las Profecías   Sabiduría 2:12 Pongamos trampas al justo, que nos fastidia y se opone a nuestras acciones; nos echa en cara nuestros delitos y reprende nuestros pecados de juventud. 2:13 Presume de conocer a Dios y se presenta como hijo del Señor. 2:14 Es un reproche contra nuestras convicciones y su solaSigue leyendo «¿Jesús es Dios?»

Camino, la Verdad y la Vida

Cristo es la fuente de esta gracia «Pues de la misma manera que Dios en otro tiempo salió al encuentro de su pueblo por una alianza de amor y fidelidad, ahora el Salvador de los hombres y Esposo de la Iglesia, mediante el sacramento del Matrimonio, sale al encuentro de los esposos cristianos» (GS 48,2).Sigue leyendo «Camino, la Verdad y la Vida»