Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Éste es el día que hizo el Señor,
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Mt 28, 8-15.

Comunicad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos.
De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo:
«Alegraos».
Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él.
Jesús les dijo:
«No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán».
Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles:
«Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros».
Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy.

Palabra del Señor

¿Cristo es Dios?

Prueba de las profecías
 
Isaías 9, 5-7 (El Mesías nacería como niño, pero sería Dios Todopoderoso)
 
9:5 Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz».
9:6 Grande es su señorío, y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia. Desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahvé Sebaot hará eso.
9:7 Una palabra ha proferido el Señor en Jacob, y ha caído en Israel.
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Matrimonio y virginidad

Estas dos realidades, el sacramento del Matrimonio y la virginidad por el Reino de Dios, vienen del Señor mismo. Es Él quien les da sentido y les concede la gracia indispensable para vivirlos conforme a su voluntad (cf Mt 19,3-12). La estima de la virginidad por el Reino (cf LG 42; PC 12; OT 10) y el sentido cristiano del Matrimonio son inseparables y se apoyan mutuamente: «Denigrar el matrimonio es reducir a la vez la gloria de la virginidad; elogiarlo es realzar a la vez la admiración que corresponde a la virginidad. Pero lo que por comparación con lo peor parece bueno, no es bueno del todo; lo que según el parecer de todos es mejor que todos los bienes, eso sí que es en verdad un bien eminente» (San Juan Crisóstomo, De virginitate, 10,1; cf FC, 16)

Oración

Dios nuestro, que por medio de tu Hijo venciste a la muerte y nos has abierto las puertas de la vida eterna, concede a quienes celebramos hoy la Pascua de Resurrección, resucitar también a una nueva vida, renovados por la gracia del Espíritu Santo. Por Jesucristo nuestro Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo.
Así, pues, celebremos la Pascua en el Señor.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 20, 1-9.

Él había de resucitar de entre los muertos.

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EL primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor

Correcto e Incorrecto

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Son muchos los que engañan a sus esposas, sustraen material de oficina, falsean la declaración de la renta e incluso procurarán la destrucción de su hijo no nacido. ¿considerarán realmente estas personas que hacen algo malo?
Entiendo que la respuesta es si. De alguna manera saben que aquello está mal, resulta innegable que bastante gente dice mentiras y, además, de todo habitual; pero incluso, los más engreídos embusteros no quieren que los demás les mientan a ellos. Hay muchos que cometen adulterio pero Incluso el marido más infiel no desea ser traicionado por su mujer, los que evaden impuestos no quieren ser timados por otros, ni a ningún abortista le agrada que alguien emplee la instrumental médico para herirle a él en en algún órgano vital. así pues incluso aquellos que actúan contra los preceptos morales más básicos atestiguan la existencia de estos al quejarse por su incumplimiento cuando su no observancia les afecta a ellos esa conducta pone de relieve a pesar de todo su profundo sentido de la justicia puede que ellos no se comporten justamente pero quieren que los demás actúen justamente con ellos

Creación

 

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La naturaleza nos ayuda también entender que Dios ha revelado su existencia y sus atributos -en las cosas que han sido creadas-. Romanos 1, 20

Caminos comunes para el encuentro con Dios

Platón habló de 4 trascendentales: la unidad, la verdad, el bien y la belleza. nuestros amigos pueden tomar cualquiera de estas sendas comunes, y Desde allí descubrir su camino particular hacia Dios
Cristo Pantocrator, abside de la Catedral de Cefalú, Sicilia (mosaico bizantino, siglo XII)

Virginidad

La virginidad por el Reino de los cielos es un desarrollo de la gracia bautismal, un signo poderoso de la preeminencia del vínculo con Cristo, de la ardiente espera de su retorno, un signo que recuerda también que el matrimonio es una realidad que manifiesta el carácter pasajero de este mundo (cf Mc 12,25; 1 Co 7,31)

Oración

Dios todopoderoso, cuyo Unigénito descendió al lugar de los muertos y salió victorioso del sepulcro, te pedimos que concedas a todos tus fieles, sepultados con Cristo por el bautismo, resucitar también con él a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo