La Ley evangélica

lleva a plenitud los mandamientos de la Ley. El Sermón del monte, lejos de abolir o devaluar las prescripciones morales de la Ley antigua, extrae de ella sus virtualidades ocultas y hace surgir de ella nuevas exigencias: revela toda su verdad divina y humana. No añade preceptos exteriores nuevos, pero llega a reformar la raízSigue leyendo «La Ley evangélica»

O Emmanuel

O Emmanuel, Rex et legifer noster,exspectatio Gentium, et Salvator earum:veni ad salvandum nos, Domine, Deus noster. ¡Oh, Emmanuel, Rey y legislador nuestro,esperanza y salvación de las naciones:ven a salvarnos, Señor Dios nuestro! (Cf. Is. 8, 8; 33, 22; 7, 14; Mt. 1, 23; Gén. 49, 10). Jesucristo, Dios Eterno y Hombre perfecto, único Salvador delSigue leyendo «O Emmanuel»

La ley evangélica

“da cumplimiento” (cf Mt 5, 17-19), purifica, supera, y lleva a su perfección la Ley antigua. En las “Bienaventuranzas” da cumplimiento a las promesas divinas elevándolas y ordenándolas al “Reino de los cielos”. Se dirige a los que están dispuestos a acoger con fe esta esperanza nueva: los pobres, los humildes, los afligidos, los limpiosSigue leyendo «La ley evangélica»

Lo que vió el Profeta

Sabemos que los santos están en la gloria. Es razonable preguntarnos, sin embargo, como viven ahora, y cuáles son los límites de su conocimiento y de su actividad. El Apocalipsis nos da algunas respuestas.Juan el Profeta podía ver los cielos porque él había entrado en esa nube de gloria. Al recibir aquella visión, «caí enSigue leyendo «Lo que vió el Profeta»

La ley nueva

La Ley nueva es la gracia del Espíritu Santo dada a los fieles mediante la fe en Cristo Actúa por la caridad, utiliza el Sermón del Señor para enseñarnos lo que hay que hacer, y los sacramentos para comunicarnos la gracia de realizarlo: «El que quiera meditar con piedad y perspicacia el Sermón que nuestroSigue leyendo «La ley nueva»

La Ley nueva o Ley evangélica

La Ley nueva o Ley evangélica es la perfección aquí abajo de la ley divina, natural y revelada. Es obra de Cristo y se expresa particularmente en el Sermón de la Montaña. Es también obra del Espíritu Santo, y por él viene a ser la ley interior de la caridad: “Concertaré con la casa deSigue leyendo «La Ley nueva o Ley evangélica»

Antigua ley, Nueva ley

Hubo bajo el régimen de la antigua Alianza, gentes que poseían la caridad y la gracia del Espíritu Santo y aspiraban ante todo a las promesas espirituales y eternas, en lo cual se adherían a la ley nueva. Y al contrario, existen, en la nueva Alianza, hombres carnales, alejados todavía de la perfección de laSigue leyendo «Antigua ley, Nueva ley»