Objeción de conciencia

“En lo más profundo de su conciencia el hombre descubre una ley que él no se da a sí mismo, sino a la que debe obedecer y cuya voz resuena, cuando es necesario, en los oídos de su corazón, llamándole siempre a amar y a hacer el bien y a evitar el mal. El hombreSigue leyendo «Objeción de conciencia»

Martirio

La perfección moral consiste en que el hombre no sea movido al bien sólo por su voluntad, sino también por su apetito sensible según estas palabras del salmo: “Mi corazón y mi carne gritan de alegría hacia el Dios vivo” (Sal 84,3). El martirio de San Lorenzo Pellegrino Tibaldi 1591

Caridad y bienaventuranza divina

En la vida cristiana, el Espíritu Santo realiza su obra movilizando todo el ser incluidos sus dolores, temores y tristezas, como aparece en la agonía y la pasión del Señor. Cuando se vive en Cristo, los sentimientos humanos pueden alcanzar su consumación en la caridad y la bienaventuranza divina Fundación Cari filii

Voluntad

Los sentimientos más profundos no deciden ni la moralidad, ni la santidad de las personas; son el depósito inagotable de las imágenes y de las afecciones en que se expresa la vida moral. Las pasiones son moralmente buenas cuando contribuyen a una acción buena, y malas en el caso contrario. La voluntad recta ordena alSigue leyendo «Voluntad»

¿PORQUE LOS CATÓLICOS NO LLEVAMOS LA BIBLIA A LA SANTA MISA?

Esta es una pregunta que hacen muchos no católicos para inferir que los católicos no leemos la Biblia en la Misa, o que la tenemos en muy baja estima. Pero lo cierto es que los católicos si leemos la Biblia en la Misa, y no solo eso, estamos cumpliendo más perfectamente el modo bíblico deSigue leyendo «¿PORQUE LOS CATÓLICOS NO LLEVAMOS LA BIBLIA A LA SANTA MISA?»

Roma

Desde la época más temprana la Iglesia universal -aquella que está en todas partes- mira a Roma como a su cabeza, para encontrar la doctrina segura. En los siglos posteriores los grandes nombres de la cristiandad: San Atanasio, San Juan Crisóstomo, San Basilio de Cesárea, San Agustín, San Cirilo de Alejandría, acudían a Roma cuandoSigue leyendo «Roma»

Pasión

“Amar es desear el bien a alguien” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 1-2, q 26, a 4, c). Los demás afectos tienen su fuerza en este movimiento original del corazón del hombre hacia el bien. Sólo el bien es amado (cf. San Agustín, De Trinitate, 8, 3, 4) “Las pasiones son malas si elSigue leyendo «Pasión»

Amar el bien

Las pasiones son numerosas. La más fundamental es el amor que la atracción del bien despierta. El amor causa el deseo del bien ausente y la esperanza de obtenerlo. Este movimiento culmina en el placer y el gozo del bien poseído. La aprehensión del mal causa el odio, la aversión y el temor ante elSigue leyendo «Amar el bien»

Pasiones

Las pasiones son componentes naturales del psiquismo humano, constituyen el lugar de paso y aseguran el vínculo entre la vida sensible y la vida del espíritu. Nuestro Señor señala al corazón del hombre como la fuente de donde brota el movimiento de las pasiones (cf Mc 7, 21)

Iglesia de Roma

En el año 190 DC, San Irineo (obispo asiático que vivió en lo que hoy es Francia) hablaba de Roma con enorme deferencia: «con esta iglesia es necesario que cada iglesia – y todo fiel de cualquier parte – este en comunión, en razón de una mayor autoridad; en la cual la tradición apostólica haSigue leyendo «Iglesia de Roma»