La Realeza de Jesucristo

Ardientemente he deseado comer esta pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que no la volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios. Y tomando el cáliz, dio gracias y dijo: Tomadlo y distribuidlo entre vosotros; pues os digo que a partir de ahora no beberé el frutoSigue leyendo «La Realeza de Jesucristo»

Papa Urbano IV y el Milagro de Orvieto

en 1263, había en Bolsena, Diócesis de Orvieto, Italia, un sacerdote que, después de haber pronunciado sobre el pan las palabras de la consagración, cediendo a la instigación de Satanás, se puso a dudar de la transubtanciación. Este desgraciado se decía a sí mismo: No siento nada, no veo el menor indicio de cambio! No,Sigue leyendo «Papa Urbano IV y el Milagro de Orvieto»

Cristo

Y así, la sublimidad de la doctrina evangélica procede del mismo Jesucristo, como lo indica el Profeta en el texto aducido, al decir: “Sube sobre un monte alto” ( Is 40,9). Este monte alto es Cristo, del que dice el mismo Isaías: “En los últimos días estará preparado el monte de la casa del SeñorSigue leyendo «Cristo»

CUANDO VEMOS QUE LOS SANTOS HICIERON COSAS QUE NO SON LÍCITAS, ¿CÓMO DEBEMOS CREER QUE LAS HICIERON?

Pero instarán diciendo que algunas santas mujeres, en tiempo de la persecución, por librarse de los bárbaros que perseguían su honestidad, se arrojaron en los ríos, cuyas arrebatadas aguas habían de ahogarlas, precisamente, y que de esto murieron, a las que, sin embargo, la Iglesia celebra con particular veneración en sus martirologios. De estas noSigue leyendo «CUANDO VEMOS QUE LOS SANTOS HICIERON COSAS QUE NO SON LÍCITAS, ¿CÓMO DEBEMOS CREER QUE LAS HICIERON?»

Frente a las tentaciones en la oración

tentación a la que abre la puerta la presunción es la acedia. Los Padres espirituales entienden por ella una forma de aspereza o de desabrimiento debidos a la pereza, al relajamiento de la ascesis, al descuido de la vigilancia, a la negligencia del corazón “El espíritu está pronto pero la carne es débil” (Mt 26,Sigue leyendo «Frente a las tentaciones en la oración»

Oración

Dios todopoderoso y eterno, que has dado a tu Iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, concédenos también la alegría eterna del reino de tus elegidos para que así el débil rebaño de tu Hijo tenga parte en la admirable victoria de su Pastor. Él que vive y reina contigo

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Yo soy el buen Pastor —dice el Señor—que conozco a mis ovejas,y las mías me conocen.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 10, 11-18. El buen pastor da su vida por las ovejas. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús:«Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida porSigue leyendo «Evangelio»