San Juan 18:33-37 Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?» Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?» Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.» Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.»
San Juan 15:17-25 Lo que os mando es que os améis los unos a los otros. Los discípulos y el mundo. «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Su fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa de su pecado. El que me odia, odia también a mi Padre. Si no hubiera hecho entre ellos obras que no ha hecho ningún otro, no tendrían pecado; pero ahora las han visto, y nos odian a mí y a mi Padre. Pero es para que se cumpla lo que está escrito en su Ley: Me han odiado sin motivo.
San Mateo 18:23-35 «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: `Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré.’ Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: `Paga lo que debes.’ Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: `Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré.’ Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: `Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’ Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»
Todo lo que se ha discutido en los últimos años sobre educación ha sido, en realidad, sobre s3xô.
El asunto del s3xo, y sus consecuencias reproductivas ha sido una obsesión para Nªcįones vnidas al menos desde la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1974 celebrada en Bucarest. En la edición de 1994 de la misma conferencia convocada en El Cairo, se solicitó a todos los Estados, además de ąv0rto legal, políticas educativas para reducir la nåtalidâd. En 1995, N@cion3s vnidas pidió que todos los Estados se comprometieran de manera transversal con la llamada <perspectiva de g3ner0>, que es la forma amable de referirse a la ideología de g3ner0. Hoy, la llamada <Ag3nda 2o3o> de N@cion3s vnidas prácticamente no deja objetivo alguno sin relacionar con el g3ner0 y, concretamente en su objetivo 4, denominado <Educación de Calidad>, hace de la id3ología de g3nero un pilar educativo fundamental. Así, la obsesión del s3x0 fue transmitida a los Estados por parte de las organizaciones internacionales que los manejan
Esta obsesión s3xval sería propiamente adolescente, de no ser porque lo suyo es en verdad una biopolítica ataviada de banderas multicolor. Las élites políticas se disfrazan así de adolescentes para disimular, frente a una sociedad ciertamente adolescente, sus tejemanejes de fondo. La id3ologįa de g3ner0 se ha convertido, así, en un dogma escolar. Incluso contra la voluntad educativa de sus propias familias, violentando sus creencias y valores, los niños son sometidos a adoctrinamientos de lo más repulsivos en el nombre de la <educación s3xval integral> Maestros bien adiestrados por el Estado se obsesionan con enseñarles a mąsturbārse, a utilizar juguetęs s3xuāles, a disfrazarse de Dråg Qu33n, a practicar s3x0 0ral, a prepararse para mantener relaciones anªl3s, a creer que la identidad s3xvąl es una <construcción> abierta a infinitas posibilidades, a recurrir a un ąv0rto de distintas maneras si lo desean, a acceder a bloqueadores hormonales y hormonas sintéticas si pretenden <cambiar su s3xo>. A la vez que se les habla sobre <los derechos de las mujeres> y se les alecciona contra el <patriarcado opr3s0r>, se les insiste en que la biologia no determina en ningún sentido su identidad, sin advertir la flagrante contradicción entre ambas aseveraciones. Estos profesores han perdido la capacidad de definir qué es un hombre y qué es una mujer, y al mismo tiempo repiten sin descanso que los hombres 0prįmen a las mujeres. Si se les exigiera una definición sobre qué quieren decir en concreto con <hombres> y qué quieren decir con <mujeres> como muchas veces se ha hecho, no se obtendrían más que balbuceos nerviosos
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<«Mamá, estoy traumada»: la clase de educación s3xual que desató un escándalo>, Diario Popular, 5 agosto 2018, h ttp s://ww w.diario – popular.co m.a r/nota-destacada/mama-es- toy-traumada-la-clase-educacion-se x ual- que-desato-un-escandalo-n361261.
<Sanidad y Educación promocionan el sex0 ąnal entre niños de 15 años>, Libertad Digital, 6 marzo 2010, ht tps. ://ww w .libertaddigi- tal.co m/socied ad/juego-subvencionado- por-sanidad-sexo-anal-y-juguetes-sexua- les-para-alumnos-de-15- anos-127638 6502/
<Despite pushback from parents, publicly-funded «Drag Queen Story Hour» expands into NYC Middle Schools – «Performers» teach chil- dren <How to put on drag makeup>, Fox Metro News, 25 mayo 2022, ht tps://f oxme- tronew s.co m/ne ws/despite-pushback- from-parents-publicly-fund ed-drag-queen-story-hour-expands-into-nyc- middle-schools-performers-teach-chil- dren-how-to-put-on-drag-makeup/.
San Mateo 16:13-19 Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»
I. «SOBRE LA TRISTEZA, AFLICCIÓN MIEDO Y ORACIÓN DE CRISTO ANTES DE SER CAPTURADO» (Mt 26, Mc 14, Lc 22, Ju 18). Oración y mortificación con Cristo
La angustia de Cristo ante la muerte
«Y dijo a los discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy más allá y hago oración. Y llevándose consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Y les dijo entonces: Mi alma está triste hasta la muerte. Aguardad aquí y velad conmigo» . Después de mandar a los otros ocho Apóstoles que se quedaran sentados en un lugar, El siguió más allá, llevando consigo a Pedro, a Juan y a su hermano Santiago, a los que siempre distinguió del resto por una mayor intimidad. Aunque no hubiera tenido otro motivo para hacerlo que el haberlo querido, así, nadie tendría razón para la envidia por causa de su bondad. Pero tenia motivos para comportarse de esta manera, y los debió de tener presentes. Destacaba Pedro por el celo de su fe, y Juan por su virginidad, y el hermano de éste, Santiago, seria el primero entre ellos en padecer martirio por el nombre de Cristo. Estos eran, además, los tres Apóstoles a los que se les había concedido contemplar su cuerpo glorioso. Era, por tanto, razonable que estuvieran muy próximos a El, en la agonía previa a su Pasión., los mismos que habían sido admitidos a tan maravillosa visión, y a quienes El habla recreado con un destello de la claridad eterna porque convenía que fueran fuertes y firmes.
Avanzó Cristo unos pasos y, de repente, sintió en su cuerpo un ataque tan amargo y agudo de tristeza y de dolor, de miedo y pesadumbre, que, aunque estuvieran otros junto a El, le llevó a exclamar inmediatamente palabras que indican bien la angustia que oprimía su corazón: «Triste está mi alma hasta la muerte.» Una mole abrumadora de pesares empezó a ocupar el cuerpo bendito y joven del Salvador. Sentía que la prueba era ahora ya algo inminente y que estaba a punto de volcarse sobre El: el infiel y alevoso traidor, los enemigos enconados, las cuerdas y las cadenas, las calumnias, las blasfemias, las falsas acusaciones, las espinas y los golpes, los clavos y la cruz, las torturas horribles prolongadas durante horas. Sobre todo esto le abrumaba y dolía el espanto de los discípulos, la perdición de los judíos, e incluso el fin desgraciado del hombre que pérfidamente le traicionaba. Añadía además el «inefable dolor de su Madre queridísima. Pesares y sufrimientos se revolvían como un torbellino tempestuoso en su corazón amabilísimo y lo inundaban como las aguas del océano rompen sin piedad a través de los diques destrozados.
Alguno podrá quizás asombrarse, y se preguntará cómo es posible que nuestro salvador Jesucristo, siendo verdaderamente Dios, igual a su Padre Todopoderoso, sintiera tristeza, dolor y pesadumbre. No hubiera podido padecer todo esto si siendo como era Dios, lo hubiera sido de tal manera que no fuese al mismo tiempo hombre verdadero. Ahora bien, como no era menos verdadero hombre que era verdaderamente Dios, no veo razón para sorprendernos de que, al ser hombre de verdad, participara de los afectos y pasiones naturales de los hombres (afectos y pasiones, por supuesto, ausentes en todo de mal o de culpa). De igual modo, por ser Dios, hacia portentosos milagros. Si nos asombra que Cristo sintiera miedo, cansancio y pena, dado que era Dios, ¿por qué no nos sorprende tanto el que sintiera hambre, sed y sueño? ¿No era menos verdadero Dios por todo esto?