A lo que Jesús intervino diciendo: – «No tendrías ese poder si no te hubiese sido dado de lo alto… Por eso, quienes me han entregado a ti tienen mayor pecado» (Jn 19,10). Pilato, romano como era, entendió perfectamente esta indicación acerca del poder como una respuesta indirecta acerca del origen de Jesús por ello,Sigue leyendo «La condena»
Archivo de categoría: ¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deicidio
¡Crucifícale!
Queréis que os suelte al rey de los judíos?» (Mc 15, 9) les preguntará con ironía. Y todos preferirán a Barrabás[ 79]. – «¡¡¡ Crucifícale!!! ¡¡¡ Crucifícale!!!»–gritarían ante el asombro del romano. – «Qué mal ha hecho?». – «¡ Crucifícale!»–fue la respuesta. Mientras Pilato estaba sentado en su silla de juez recibirá el mensaje deSigue leyendo «¡Crucifícale!»
La costumbre de liberar a un preso para la Pascua
Con ocasión de la fiesta de la Pascua, era costumbre, que el pueblo pidiera la liberación de un prisionero: símbolo de la benevolencia romana en sus provincias ocupadas. Aquella solemne celebración recordaba otra liberación, la del pueblo hebreo de Egipto; así lo señala Louis Monloubou: «El privilegio aparece como algo completamente lógico. Era el modoSigue leyendo «La costumbre de liberar a un preso para la Pascua»
¿Tres distintivos reales?
Claro: estaba el manto, la corona y faltaba la caña que, según Mateo (Mt 27,29), le fue puesta en la mano derecha (detalle que hace pensar en un testigo ocular y en un hecho difícil de olvidar). Fue así como la soldadesca se mofó de Jesús saludándolo al igual de como se hacía con elSigue leyendo «¿Tres distintivos reales?»
Distintivos reales
los evangelios sinópticos (esto es San Mateo, San Lucas y San Marcos), se apresuran a advertir que fueron también los soldados quienes entretejieron una corona de espinas. Al respecto, señala Charles Guignebert, un experto francés, que existía en Palestina la vieja costumbre de encender el fuego con fajos de sarmientos procedentes de un arbusto llamadoSigue leyendo «Distintivos reales»
Flagelación, escarnio y presentación al pueblo
«Y Pilato tomó a Jesús y mandó azotarle», dice escuetamente San Juan (Jn 19,1). El último de los evangelistas utiliza el verbo griego mastigóo; San Mateo y San Marcos, por su parte, emplean el verbo flagheóo. Ambos son sinónimos y tienen el significado de flagelar. Se trataba de una pena aplicada en las provincias sóloSigue leyendo «Flagelación, escarnio y presentación al pueblo»
Barrabás
No fue Jesús de Nazaret el único detenido la víspera de aquella Pascua; había uno más muy conocido por todos al punto tal que San Juan nos dice que «Barrabás era un bandido» (Jn 18, 40), en griego la palabra utilizada era lestés, modelo para designar en Judea a los zelotes, «guerrilleros» o «terroristas» queSigue leyendo «Barrabás»
Cristo ante Herodes Antipas
Durante la Pascua Judía en la quemurió Jesús, se encontraban en Jerusalén tanto Poncio Pilato como Herodes Antipas, tetrarca de Galilea y personaje independiente a la jurisdicción de Pilato. Según el evangelista San Lucas (Lc 23, 12) sabemos que, por entonces, no había buenas relaciones entre ambos; por un lado, a raíz de que elSigue leyendo «Cristo ante Herodes Antipas»
Prócula
Intervención de Prócula, esposa de Pilato «Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No te metas con este justo, porque hoy, en sueños he sufrido por su causa» (Mt 27, 19). La Vulgata dice «nihil tibi et iusto illi», dando un matiz más fuerte, «no tengas nada que ver con eseSigue leyendo «Prócula»
Actas sobre el caso de un tal Cristo
Ahora bien, podía darse el caso de que, ciertas religiones, por diversos motivos, fuesen declaradas también como superstitio illicita (cosa que pasará años más tarde con el cristianismo por sus ansias de no querer ser tratada como «una religión más», sino como la única religión verdadera). Pero volviendo al «informe de Cristo», aunque hasta elSigue leyendo «Actas sobre el caso de un tal Cristo»